Estábamos todos alrededor de la gran mesa, la comida de navidad. Yo tenía a mi lado a Zayn y a Bruce. Era la primera vez que no comía en navidad con mis padres, los extrañaba, pero me alegraba estar con Zayn. Harry y Niall se fueron a sus casas hace poco, para comer con sus familias. La comida estaba riquísima, todos hablaban alegremente, la vergüenza se me había ido un poco, pero seguía con ella. Todos intentaban sacarme tema de conversación y yo les respondía. Hasta que sonó mi móvil que lo llevaba en el bolsillo.
- Lo siento…- dije levantándome y alejándome para contestar.
Fui a la planta de arriba, saqué mi móvil del bolsillo…Wendy.
- Chica, tus padres me han llamado mientras comía con mis padres, la regañina que me han echado.
- Lo siento, gracias, los voy a llamar. Felices fiestas- dije.
- Igualmente cielo.
Colgué y marque el teléfono de mi padre.
- ¿_______? ¿Qué haces llamando de tu teléfono?- dijo mi padre.
- Es que… Llegué tarde y no pude coger el teléfono, además ese teléfono no puedo cogerlo yo para llamar y bueno cogí mi teléfono para llamaros… Me han pillado cenando con todo los del internado.
- Ah, lo siento hija.
- No pasa nada. Felices fiestas ¿Cómo les va todo? ¿Está la familia con ustedes?
- Si, te quieren decir algo….
Hubo unos segundo en silencio y después escuché a los lejos gritos y pude entender “¡FELICES FIESTAS _______!” Mi padre había puesto su teléfono para que me lo gritaran, no pude evitar que se me escapara una lágrima.
- Igualmente- dije entre lágrimas.
- ¿Es la prima _______?- escuché a mi primo chico.
- Hey pequeño- dije al teléfono.
- Prima ________ ¿qué haces ahí?
- -me reí- ¿Hoy te acostarás pronto?
- Claro, si no, no tengo regalos.
- Muy bien. Bueno pásame con el tío.
Segundos de silencio
- Bueno hija, te dejo, no quiero que se te enfríe la comida, te llamaré mañana o algo…
- Vale, adiós papá, dile a mamá y a mi hermana que las quiero. Felices fiestas de nuevo.
- Igualmente cariño, te quiero.
- Y yo a ti papá, adiós.
Colgué y suspiré, me metí en un cuarto de baño. El maquillaje que me había puesto se estaba empezando a correr, me había arreglado porque luego íbamos a dar una vuelta. Me había puesto un vestido por encima de las rodillas, rosa pálido era de palabra de honor, pero desde que terminaba el vestido al cuello tenía unas cosas de encaje blanco, era precioso, me lo había prestado Roxana, como no. Tenía unos tacones de aguja y plataforma del mismo color. Llevaba para quitarme un poco el frío una rebeca color blanco roto, era lo que me recomendó Roxana. Me había hecho un moño con mi melena castaña y me había puesto lentillas, lo más alucinante es que Tricia me había ayudado con el moño y el maquillaje. Era una persona alucinante, Zayn tenía a una madre perfecta, amable y guapa. Zayn llevaba como si fuera un esmoquin: unos jeans oscuros, una camisa blanca y rayas muy finas negras y una chaqueta americana negra, llevaba los zapatos de vestir negros. Cuando ya podía controlar las lágrimas y la respiración, bajé de nuevo. Zayn me miró, como si quisiera preguntarme “¿Qué tal?” Yo tan solo sonreí y asentí.
- Lo siento…- sabía que era de malos modales tener el teléfono en una comida y sobretodo que te sonara y cogerlo.
- No pasa nada- dijo Tricia.
- Eran mis padres- sonreí.
Decidieron no preguntarme nada sobre ellos y se lo agradecí. El resto de la cena pasó normal. Bebí una copa de vino, aunque no me gustara, pero era por no hacer el feo, además tampoco sentó mal. Zayn bebió dos copas, se estaba controlando. Al terminar la cena, Zayn me miró. Se levanto, cogiendo la chaqueta que se la había quitado y cogiendo mi mano.
- Mamá, le voy a enseñar las calles ¿vale?
- Vale, no vuelvan muy tarde.
- La comida estaba muy buena- dije sonriendo, no metía.
Sobretodo, como no, el postre. Una tarta de 3 chocolates, con chocolate fundido, me daba cosa repetir pero Bruce me echo otro cacho sin yo pedirlo y me reí.
- Gracias- dijo Tricia y Diane.
Zayn sin soltar mi mano me llevó fuera de la casa, se colocó su chaqueta y yo entrelace mi brazo con el suyo. Empezamos a caminar por la acera, hacía frío, pero era soportable.
- ¿Qué tal?- me preguntó.
- Tu familia me cae genial- dije sonriendo.
- Quizás te he defraudado un poco, pero el dinero lo tiene mi padre- dijo riendo.
- Ah, no, no, no hace falta el dinero para ser feliz. En mi casa, viene toda, toda mi familia y todos con sus vestidos glamurosos, fardando de lo que tienen… Me gusta más tu casa, más acogedora, más familiar.
- -Zayn sonrió- A mi también me gusta.
Llegamos a un parquecito, me monté en uno de los columpio, Zayn se sentó en el otro.
- Y bueno, ya estás empezando- dije mirándolo.
- - Zayn sonrió, sabía a que me referiría, a su pasado- Solía venir a este parque de pequeño.
Miró el parque, estaba cubierto de nieve, ah, sí, había dejado de nevar, le dí gracias a Dios, si no, me hubiera matado con estos tacones.
- No he tenido muchos amigos de pequeños y creo que eso es sobretodo porque me encerré en mi mismo desde pequeño. Harry y Niall eran mis mejores amigos, pasaba con ellos las tarde, jugando con sus juguetes, porque yo no tenía muchos. Pasé una gran racha enfadado con mi padre, sentía que me había abandonado, lo veía con suerte 2 veces al año… Pero cuando crecí deje de enfadarlo y pasé a ignorarlo, para mi no tenía padre- hizo una mueca- Apenas veía a mi madre, ya que siempre estaba trabajando para llevarme adelante, entonces maduré muy pronto… A los 12 años, bueno, ésta parte te la contaré en casa –dijo y me dedicó una media sonrisa- Lo que pasó a los 12 años, me relajó un poco más, pero no era suficiente, entonces… La bebida fue mi salvadora, iba un día al colegio y luego una semana expulsado, me escapaba de casa, robaba en los establecimientos… En el verano de mis 14 años, mi padre vino a mi casa, se encerró en un cuarto con mi madre- puse cara de sorpresa… no iba a decir lo que yo pensaba ¿no? Zayn me miró y rió- No, no es lo que piensas, mi padre puede ser muy capullo, pero es buen hombre, no le pegaría ni a una mosca, él también tuvo un pasado malo y ya a pasado suficiente. Fue a hablar con mi madre…. Y ese año fue mi primer año en un internado.
Zayn se levantó del columpio y me cogió de la mano, íbamos de camino a la casa.
- Es mejor que el resto de la historia te la cuente allí.
Llegamos, saludamos a su madre y a sus abuelos, que estaban apunto de irse.
- Bueno, mañana nos vemos de nuevo- dijo Bruce- Encantado de conocerte _______. Adiós Zayn.
Zayn lo abrazó y luego a su abuela.
- Hasta mañana- dijo Zayn y yo tan solo les sonreí.
Se fueron y Zayn miró a Tricia.
- Estaremos arriba…- dijo Zayn.
Zayn abrazo a Tricia.
- Yo estaré aquí, luego me dormiré… Hasta mañana- dijo sonriendo.
Subimos las escaleras, Tricia entro en el salón, sola. Me daba pena, pero creo que ella ya estaría acostumbrada. Zayn me soltó delante del cuarto que estaba cerrado con llave. Fue a su cuarto y cuando volvió, llevaba una llave, metió la llave en la cerradura. El cuarto estaba oscuro, pero Zayn me empujo dentro. Sonó un “clic” y se encendieron las luces. Un piano de cola, una guitarra acústica, una batería, una trompeta….Me quedé alucinada con los instrumentos.
- ¿Y esto?—dije mirando a Zayn.
- Se tocarlos todo- dijo Zayn.
Me quede asombrada.
- Desde pequeño… Pero a los 12 fue cuando me interesé por la música realmente. Me relajaba, me quitaba un poco todo el odio que sentía por la vida- me cogió de la mano y me sentó con él en sillón que había enfrente del piano- ¿Sabes tocar algo?- me preguntó.
- -Negué con al cabeza- Mis padres me metieron en una escuela para aprender a tocar el piano, pero no sirvió.
- Zayn rió- Yo aprendí solo, con la ayuda de amigos de mi madre, se me olvidaba, mi familia es muy religiosa, además, no me importa admitirlo. Creo en Dios y rezo, rezo siempre, por ti, para que sigamos juntos- me besó, un beso corto, pero me pilló desprevenida.
- Zayn… Puedes… ¿Puedes tocarme algo?- pregunté vergonzosa.
- Hace tiempo que no toco, es algo que me recuerda al pasado…
- Ah, entonces déjalo.
NARRADOR OMNISCENTE.
Zayn tocó suavemente una tecla, sonó, a Zayn se le aceleró el corazón nada más al tocar una nota, la música le encantaba, hasta sabía cantar… La música hacia que su corazón latiera rápidamente y que sonriera al escuchar una nota. También componía, sí, solía cada noche componer una canción, una canción que expresara lo que sentía. Había compuesto algunas canciones en el internado, sobretodo eran de amor, del amor que sentía hacía _________.
_________ deseaba que Zayn le mostrara su don hacía la música, pero no le iba a forzar, sabía que sentía al recordar su pasado y no quería que se sintiera así. Pero eso no quita que cuando Zayn empezó a tocar algunas teclas, haciendo que sonara una melodía, no le impidió que parara, si no que sonrió como una tonta, impaciente.
La puerta de esa sala de música estaba abierta y como la casa era pequeña el sonido se movía por toda la casa. Bajó hasta la segunda planta, donde estaba Tricia leyendo un libró, escuchó un piano, una canción muy dulce, una canción tan perfecta que tan solo podía ser de su niño. ¿Hace cuánto que esta habitación no se abría? ¿Hace cuánto que no escuchaba tocar a su hijo? No pudo evitar llorar al escuchar esa canción, era el ritmo de la nana que le cantaba ella cuando con suerte, pasaba una noche en casa… Una lágrima vino acompañada de otra y esa de otra, así sucesivamente. Tenía ganas de ir arriba y cantarle la canción, pero estaba con _________ … Esa chica le caía muy bien ¿Cómo no? Gracia a ella, su hijo era el de siempre. Tricia cerró los ojos y disfrutó de la canción, que rápidamente cesó, pero empezó a sonar otra distinta, esta vez con una guitarra, no le era conocía no le importaba, lo importante era que su hijo estaba tocando.
_________ tenía los ojos con ganas de llorar, Zayn tenía un talento oculto. Tocaba como un ángel, perfecto, la canción parecía una nana. Zayn tocaba con los ojos cerrados, sintiendo la música y eso ponía feliz a _________ .
- Esto lo compuse hace poco- __________ se quedo atónita ¿también componía?- Hace muy poco…
Se levantó del piano y fue a por la guitarra, se sentó en una silla. Colocó la guitarra y tocó unos acordes.
- La llamé… Christmas love.
Y Zayn empezó a tocar la canción, la había compuesto para su novia. Pensando en que estas navidades las pasaría junto a ella…
- Bebe, no voy a gritar. Bebé no voy a llorar, porque tengo tu amor en esta Navidad- empezó a cantar Zayn sonriendo a _________ .
No le hacía falta mirar la guitarra, se la sabía de memoria, cerraba los ojos y miraba a los ojos de _________ . Pero tampoco podía mirarla demasiado, ya que se distraía. Zayn cantaba la canción, se la sabía de memoria, normal, era una de las tantas que había escrito hacia ___________ .
- Estoy bajo el muérdago, eres única, eres mi propio amor de navidad. Dile a Santa que he sido bueno este año- dijo Zayn y sonrió a __________.
Ese trozo tenía doble sentido y _________ lo pilló, no había sido bueno todo el año, pero desde que la conoció sí. __________ miraba atenta a Zayn , su voz la había hipnotizado, era dulce, perfecta, le daban escalofríos. Zayn siguió cantando, luego dejó la guitarra en el suelo y se acercó a __________. La agarró de la mano y empezó a cantarle al oído.
- Cada chico y cada chica. Quédense cerca de sus quienes aman. Y denle gracias a Dios porque tiene a alguien este año que pueda llenar su corazones de alegría.
Y luego siguió cantando. Movía a _________ , empezaron a bailar. Zayn se sentía agradecido de tener a ________ , gracias a ella volvió a ser el tipo amable y simpático, aunque un poco estúpido, que todos conocían. Le besó el cuello a ___________ y terminó de cantarle la canción:
-Le doy gracias a Dios por mi propio amor de Navidad…
__________ estaba que le saltaban las lágrimas, no se creía que esa canción se la había compuesto él a ella.
- Te amo- le susurró _________ a Zayn.
- Te amo- le susurró Zayn a _________ .
Y es que no había amor más puro que el suyo, se amaban mucho, demasiado. Y no soportarían estar alejados uno del otro.
Novela Zayn Malik "Opposite Souls" ♥
Esta novela es adaptada el nombre original es 'We're like black and white' escrita por una Belieber: @JDwBieber . Subida a "Novelas Zayn Malik y Tú" en FaceBook.
martes, 11 de junio de 2013
lunes, 10 de junio de 2013
Capítulo 48 ♥
Salimos corriendo del autobús, fuimos a recoger las maletas, Zayn me ayudó con la mía. Aquí hacia menos frío, creo que es por la vitalidad de los niños corriendo y jugando con al nieve, además creo que hace menos frío porque ya son las 3 de la tarde. Arrastramos las maletas por la acera congelada, casi me resbalo, sigo a Zayn que me adelanta por 2 pasos. Zayn se para, me mira y sonríe, espera a que estoy a su lado para seguir andando. Nos paramos justo delante de la puerta de una casa.
Tenía tres pequeños escalones de piedra gris, unas barandillas negras. Miró la casa, era de dos plantas, pequeña comparada con mi casa… Pero bueno, eso no es lo importante. El tejado es negro, la puerta es de un marrón casi negro, las ventanas tienen el marco blanco y están tapadas por unas cortinas. Zayn sube los tres escalones, deja su maleta a mi lado, me mira y sonríe, pega al timbre, se agarra las manos, nervioso.
- ¡Voy!- dice una mujer desde dentro de la casa.
Es una voz muy dulce, como la de Zayn. Miro su cara, está sonriendo de oreja a oreja. Entonces la puerta se abre lentamente. No puedo ver quien es, ya que Zayn se abalanza sobre, supongo, su madre.
- ¡Zayn!- dice la mujer.
Empiezo a oír un pequeño llanto, he oído llorar a Zayn y no es suyo, es de su madre, de… Tricia. La escena me enamoró. A los minutos Zayn se separó de su madre, se echó un poco al lado y por fin pude ver a la mujer. No era muy alta, tenía el pelo castaño agarrado en una coleta, llevaba un delantal atado a su cintura, pero llevaba unos jeans y un suéter veige. No estaba maquillada, pero tampoco es que lo necesitara, era realmente hermosa, tenía los ojos rojos por las lagrimas, pero me sonrió y su sonrisa era como la de Zayn, preciosa, alegre.
- Ella es _______- me presentó Zayn- _______, mi madre, Tricia.
Subí los tres escalones de piedras y le di dos besos a Tricia.
- Encantada de conocerte hermosa- me dijo su madre- Anda, pasen, se van a congelar ahí afuera.
Zayn bajó a por su maleta, iba a bajar a por la mía, pero Zayn me detuvo e hizo un gesto con la cabeza indicando que entrara en la casa, me daba cosa ir sola, pero entré. Una sensación de calor inundó mi cuerpo, el suelo era de madera oscura, las paredes eran de un blanco roto, cubiertas de marcos de fotos, no me fije mucho en las fotos. Justo a la derecha estaba la escalera y a la izquierda tres puertas y al final, una, que pude notar que era la cocina.
Me daba cosa subir las escaleras, luego Zayn me enseñaría la casa, supongo. Entonces Zayn cruzó la puerta en cada mano llevaba una mochila, las dejo en la puerta y me sonrió, yo le devolví la sonrisa.
- ¿Qué tal?- me dijo.
- Bien- dice afirmando con la cabeza.
- ¿Quién a llegado a casa?- oí la voz de un hombre, mayor, detrás de mi.
Zayn miró por encima de mi hombro y una sonrisa cubrió su cara.
- Abuelo- dijo, su voz sonó muy alegre.
Me di la vuelta y me encontré con un hombre mayor, algo gordito y medio calvo, me daba mucha ternura su rostro y daban ganas de abrazarlo. Sonreí y el hombre me sonrió. Zayn fue hacia él y lo abrazo.
- ¿Cómo están?- le preguntó- ¿Y la abuela?
- Bien, estamos bien. Pues ayudando a tu madre con la comida…- el hombre me miró- Y ella es…
- _______ mi… novia- dijo sonriendo.
- -Mis mejillas se sonrojaron. Fui hacia el hombre y le tendí mi mano- Encantada de conocerle.
- ______, él es mi abuelo, Bruce.
Volví a sonreír.
- Muy guapa, sabes elegir bien ¡eh!- Bruce le dió un codazo a Zayn.
Zayn rió con su abuelo, yo me sonrojé aún más.
- Dile a la abuela que ahora la saludo, voy a llevar éstas maletas a la habitación de invitados.
- ¿Tu madre les dejó dormir juntos?- le preguntó Bruce.
- Sí- dijo Zayn afirmando con la cabeza.
Zayn cogió las maletas y empezó a subir las escaleras, yo instintivamente lo seguí, no iba estar allí, apenas conocía a nadie. La planta de arriba costaba de cuatro habitaciones. Era una casa muy simple, chica, pero sobretodo acogedora. Zayn se metió en un cuarto y yo lo seguí. Las paredes eran de un veige muy oscuro, había una cama de matrimonio y un cuarto de baños, Zayn dejó las maletas en el suelo y se giró para verme. Yo le sonreí y puse mis brazos alrededor de su cuello.
- No sabes lo que me alegra tenerte aquí conmigo- luego me dió un delicado beso en mis labios.
- Me encarta verte feliz, aquí, con tu familia.
- Me siento feliz- miró a su alrededor- me siento en casa. Espero que te guste mi familia.
- Seguro- digo sonriendo.
Deje de abrazar su cuello.
- Voy a ir a saludar a mi abuela, tu... Creo que quieres ir al baño o ponerte algo más cómodo, hoy no vamos a salir. Te espero abajo, en la cocina, al final del pasillo ¿vale? Te quiero- me besó en la frente y se alejó.
Ahora me empezaba a estorbar todo, me quité el gorro, los guantes y la bufanda, suspiré, que calor. Luego me quité el gran abrigo, me remangué un poco mi jersey y entonces estaba bien, quizás luego me pondría algo más fino, pero por ahora… Dejé todo encima de la cama, fui al baño, hice mis necesidades y luego volví al cuarto. ¿Y ahora? Mi pesadilla me seguía atormentando, así que salí del cuarto y me puse a investigar, quería encontrar el cuarto de Zayn. Primero encontré el de Tricia, era de un rosa muy pálido, la cama era como la nuestra, no tenía cuarto de baño, un cuarto muy simple. La otra puerta estaba cerrada, el otro era un baño y el otro por fin era el de Zayn.
Era de un azul metálico oscuro, los muebles negros. Por lo menos, no todo era como en mi sueño, todo negro. Me dio un escalofrío. Entré, empecé a toquetear las cosas, había trofeos de baloncesto, de atletismo, de fútbol… Cogí un marco entre mis manos, salían en la foto: una Tricia muy joven, supongo que él bebé es Zayn y un hombre, también muy joven ¿su padre? Dejé la foto donde antes, abrí una caja pequeña azul… estaba vacía, me agache bajó el escritorio… había como un compartimento secreto, lo saque a la fuerza y cayo un paquete de cigarros al suelo, lo cogí entre mis manos y suspiré. Me senté en la cama y al colocar mis pies con la parte de debajo de la cama, sonó como si hubiera cristal, me agaché y miré, había dos botellas de alcohol…
- Al parecer mi madre no ha entrado en mi cuarto desde principios de verano...
Asustada miré de donde venía esa voz, Zayn estaba apoyado en el marco de la puerta, me miró y sonrió. Vino y se sentó a mi lado.
- Que asco ¿no? – dijo observando su cuarto- Este verano fue un verdadero asco.
Por ahora parecía normal, quitado el paquete de tabaco y las botellas… Pero a lo mejor había más escondido.
- - me reí- Esto no es nada con mi pesadilla.
Zayn me miró extrañado, yo negué con la cabeza.
- Nada, déjalo.
- ¿Qué has soñado?
- No me apetece recordarlo…
Zayn se levanto y me tendió la mano.
- Mi abuela te quiere conocer- dijo sonriendo.
Me levanté cogiendo su mano. Zayn me rodeo la cintura con sus manos y me besó los labios, agarré el cuello de su camiseta y lo acerque más a mi, él me atrapó el trasero y estábamos más que cerca. Puse sus manos en su pecho alejándolo, mi respiración estaba agitada, gemí.
- Pues no la hagamos esperar- dije sonriendo.
Bajamos las escaleras cogidos de la mano, me llevó hasta la cocina, donde estaban: su madre cocinando algo y su abuela cortando unas verduras. Cuando entramos, las dos se giraron y nos sonrieron, les devolví la sonrisa.
- Abuela, ella es ______ mi novia. ______ ella es Diane, mi abuela.
Fui hacia ella y le di dos besos, Diane puso su mano en mi hombro.
- Muy guapa- dijo sonriendo.
- Gracias- dije sonrojándome.
Era bajita, el pelo lo tenía más o menos por los hombros, su vestimenta estaba tapada por un delantal, al igual que su abuelo su rostro era muy dulce y daban ganas de abrazarla.
- ¿Puedo ayudar en algo?- pregunté.
- Oh, no, querida. Acaban de llegar ¿quieren algo de comer?- dijo Tricia.
Miré a Zayn, la verdad es que con lo nerviosa que estaba no me apetecía nada. Miré a Tricia.
- No gracias, todavía tengo el estómago revuelto por el autobús.
Tricia sonrió y siguió con lo suyo. Yo me coloqué al lado de Zayn y me apoyé en él, Zayn pasó un brazo por mi cintura. Tricia empezó a hacerme las típicas preguntas de siempre, de dónde era, ¿y mis padres?, si tenía hermanos. Me costó hablar de mi familia, no me gustaba estar mintiéndoles. Pero Zayn me abrazaba más fuerte.
- ¿Y te han dejado pasar las navidades aquí?
- Pues…
Entonces pegaron al timbre. Salvada por la campana, nunca mejor dicho. Me separé de Zayn y miré a la puerta.
- Voy yo- gritó Bruce.
Entonces Zayn me volvió a agarrar.
- Oh ¿qué tal están muchachos?- dijo Bruce.
- Bien- dijeron a coro dos chicos.
Noté que Zayn se tensaba. Lo miré.
- ¿Qué pasa?
- Nada –Zayn hizo una mueca.
Quien había entrado no agradaba a Zayn o al revés.
- ¿Y Tricia? Nuestras madres han echo unas cosas y se lo queríamos dar- dijo un chico.
- Está en la cocina… Con Diane y alguien más- dijo Bruce.
- ¿Quién?- preguntó el otro chico.
- Pasen- dijo Bruce.
Y escuché como se cerraba la puerta. Oímos unos pasos que se acercaban, Zayn se tensaba más. Acaricié su mano. Entonces la cocina entraron dos chicos, de nuestra edad. Uno tenía el pelo corto y el otro un poco de rizos. Miraron a Diane y Tricia, luego giraron a la vez su mirada hacia nosotros, abrieron la boca cuando nos vieron o mejor dicho, cuando vieron a Zayn. Entonces me separe un poco de él, me sentía incomoda.
- ¿Zayn?- dijeron los dos.
- Harry…- susurró Zayn- Niall…
Todavía yo no sabía quien era quien. Esperaba que Zayn los presentara, pero nada, al parecer había pasado algo entre ellos…
- Niall- dijo Tricia. El chico de pelo más corto se giró- Harry- se giró el otro- Dejen las cosas ahí- Tricia señaló una encimera vacía.
Los chicos dejaron las bandejas, Tricia les susurró algo, Zayn me apretó más fuerte la mano.
- Mamá, nos vamos arriba ¿vale?- dijo Zayn saliendo de la cocina.
- Vale hijo…- Tricia suspiró.
Cuando nos encerramos en el cuarto de invitados, Zayn se sentó en la cama y puso la cabeza entre las piernas.
- ¿Quiénes eran?- pregunté.
- Mis… Digo… Unos chicos.
- ¿Tus qué?- le pregunté.
- Mis amigos, bueno, ya no lo son… En el verano me dejaron de hablar, no les gustaba mi vida. Desde entonces no nos hablamos…
Me senté a su lado y le acaricie su cabello. No sabía exactamente que decir.
- ¿Los echas de menos?- pregunté.
Zayn me miró, sus ojos estaban un poco aguados, pero cuando parpadeó ya no había rastro de sus lágrimas. Entonces al puerta chirrió y entraron sus dos…amigos.
Zayn…- dijo Harry- Hemos hablando con Tricia.
Zayn se puso de pie enfrente de ellos.
- ¿Y? No me importa, déjenme, son especialistas en eso.
- Zayn… No fue nuestra intención, cambiaste mucho, fuiste a peor…
- Pero eso no es una escusa, eran mis amigos. Váyanse, estoy bien sin ustedes- Zayn me cogió de la mano y me levanto.
- ¿Eres ______?- preguntó Niall.
Asentí con la cabeza, temblorosa.
- Un placer conocerte- dijo y los dos me sonrieron.
Les devolví la sonrisa.
- Zayn, no seas estúpido, venimos a hacer las paces. Tricia dice que has cambiado, que ella- Harry me miró- Te ha cambiado.
- No se equivoca- dijo Zayn.
Los dos dieron un paso a delante.
- Ven, amigo, no seas rencoroso, los tres hicimos algo mal. No pasemos las fiestas enfadados, además, dentro de unos días te volverás a ir- Niall tendió su mano.
Zayn estaba dudoso, me miró y le sonreí. Entonces estrecho su mano con Niall y luego con Harry. Los tres se abrazaron, dándose golpes en la espalda.
- ¿Todas en el internado están tan buenas?- dijo Harry.
No puede evitarme sonrojarme. Niall se rió y Zayn le pegó en la cabeza.
- No seas idiota y como la mires te mato- dijo Zayn mirándolo fijamente, pero luego se rió.
- Nos alegra tenerte de nuevo, Zayn- Niall sonrió.
Tenía tres pequeños escalones de piedra gris, unas barandillas negras. Miró la casa, era de dos plantas, pequeña comparada con mi casa… Pero bueno, eso no es lo importante. El tejado es negro, la puerta es de un marrón casi negro, las ventanas tienen el marco blanco y están tapadas por unas cortinas. Zayn sube los tres escalones, deja su maleta a mi lado, me mira y sonríe, pega al timbre, se agarra las manos, nervioso.
- ¡Voy!- dice una mujer desde dentro de la casa.
Es una voz muy dulce, como la de Zayn. Miro su cara, está sonriendo de oreja a oreja. Entonces la puerta se abre lentamente. No puedo ver quien es, ya que Zayn se abalanza sobre, supongo, su madre.
- ¡Zayn!- dice la mujer.
Empiezo a oír un pequeño llanto, he oído llorar a Zayn y no es suyo, es de su madre, de… Tricia. La escena me enamoró. A los minutos Zayn se separó de su madre, se echó un poco al lado y por fin pude ver a la mujer. No era muy alta, tenía el pelo castaño agarrado en una coleta, llevaba un delantal atado a su cintura, pero llevaba unos jeans y un suéter veige. No estaba maquillada, pero tampoco es que lo necesitara, era realmente hermosa, tenía los ojos rojos por las lagrimas, pero me sonrió y su sonrisa era como la de Zayn, preciosa, alegre.
- Ella es _______- me presentó Zayn- _______, mi madre, Tricia.
Subí los tres escalones de piedras y le di dos besos a Tricia.
- Encantada de conocerte hermosa- me dijo su madre- Anda, pasen, se van a congelar ahí afuera.
Zayn bajó a por su maleta, iba a bajar a por la mía, pero Zayn me detuvo e hizo un gesto con la cabeza indicando que entrara en la casa, me daba cosa ir sola, pero entré. Una sensación de calor inundó mi cuerpo, el suelo era de madera oscura, las paredes eran de un blanco roto, cubiertas de marcos de fotos, no me fije mucho en las fotos. Justo a la derecha estaba la escalera y a la izquierda tres puertas y al final, una, que pude notar que era la cocina.
Me daba cosa subir las escaleras, luego Zayn me enseñaría la casa, supongo. Entonces Zayn cruzó la puerta en cada mano llevaba una mochila, las dejo en la puerta y me sonrió, yo le devolví la sonrisa.
- ¿Qué tal?- me dijo.
- Bien- dice afirmando con la cabeza.
- ¿Quién a llegado a casa?- oí la voz de un hombre, mayor, detrás de mi.
Zayn miró por encima de mi hombro y una sonrisa cubrió su cara.
- Abuelo- dijo, su voz sonó muy alegre.
Me di la vuelta y me encontré con un hombre mayor, algo gordito y medio calvo, me daba mucha ternura su rostro y daban ganas de abrazarlo. Sonreí y el hombre me sonrió. Zayn fue hacia él y lo abrazo.
- ¿Cómo están?- le preguntó- ¿Y la abuela?
- Bien, estamos bien. Pues ayudando a tu madre con la comida…- el hombre me miró- Y ella es…
- _______ mi… novia- dijo sonriendo.
- -Mis mejillas se sonrojaron. Fui hacia el hombre y le tendí mi mano- Encantada de conocerle.
- ______, él es mi abuelo, Bruce.
Volví a sonreír.
- Muy guapa, sabes elegir bien ¡eh!- Bruce le dió un codazo a Zayn.
Zayn rió con su abuelo, yo me sonrojé aún más.
- Dile a la abuela que ahora la saludo, voy a llevar éstas maletas a la habitación de invitados.
- ¿Tu madre les dejó dormir juntos?- le preguntó Bruce.
- Sí- dijo Zayn afirmando con la cabeza.
Zayn cogió las maletas y empezó a subir las escaleras, yo instintivamente lo seguí, no iba estar allí, apenas conocía a nadie. La planta de arriba costaba de cuatro habitaciones. Era una casa muy simple, chica, pero sobretodo acogedora. Zayn se metió en un cuarto y yo lo seguí. Las paredes eran de un veige muy oscuro, había una cama de matrimonio y un cuarto de baños, Zayn dejó las maletas en el suelo y se giró para verme. Yo le sonreí y puse mis brazos alrededor de su cuello.
- No sabes lo que me alegra tenerte aquí conmigo- luego me dió un delicado beso en mis labios.
- Me encarta verte feliz, aquí, con tu familia.
- Me siento feliz- miró a su alrededor- me siento en casa. Espero que te guste mi familia.
- Seguro- digo sonriendo.
Deje de abrazar su cuello.
- Voy a ir a saludar a mi abuela, tu... Creo que quieres ir al baño o ponerte algo más cómodo, hoy no vamos a salir. Te espero abajo, en la cocina, al final del pasillo ¿vale? Te quiero- me besó en la frente y se alejó.
Ahora me empezaba a estorbar todo, me quité el gorro, los guantes y la bufanda, suspiré, que calor. Luego me quité el gran abrigo, me remangué un poco mi jersey y entonces estaba bien, quizás luego me pondría algo más fino, pero por ahora… Dejé todo encima de la cama, fui al baño, hice mis necesidades y luego volví al cuarto. ¿Y ahora? Mi pesadilla me seguía atormentando, así que salí del cuarto y me puse a investigar, quería encontrar el cuarto de Zayn. Primero encontré el de Tricia, era de un rosa muy pálido, la cama era como la nuestra, no tenía cuarto de baño, un cuarto muy simple. La otra puerta estaba cerrada, el otro era un baño y el otro por fin era el de Zayn.
Era de un azul metálico oscuro, los muebles negros. Por lo menos, no todo era como en mi sueño, todo negro. Me dio un escalofrío. Entré, empecé a toquetear las cosas, había trofeos de baloncesto, de atletismo, de fútbol… Cogí un marco entre mis manos, salían en la foto: una Tricia muy joven, supongo que él bebé es Zayn y un hombre, también muy joven ¿su padre? Dejé la foto donde antes, abrí una caja pequeña azul… estaba vacía, me agache bajó el escritorio… había como un compartimento secreto, lo saque a la fuerza y cayo un paquete de cigarros al suelo, lo cogí entre mis manos y suspiré. Me senté en la cama y al colocar mis pies con la parte de debajo de la cama, sonó como si hubiera cristal, me agaché y miré, había dos botellas de alcohol…
- Al parecer mi madre no ha entrado en mi cuarto desde principios de verano...
Asustada miré de donde venía esa voz, Zayn estaba apoyado en el marco de la puerta, me miró y sonrió. Vino y se sentó a mi lado.
- Que asco ¿no? – dijo observando su cuarto- Este verano fue un verdadero asco.
Por ahora parecía normal, quitado el paquete de tabaco y las botellas… Pero a lo mejor había más escondido.
- - me reí- Esto no es nada con mi pesadilla.
Zayn me miró extrañado, yo negué con la cabeza.
- Nada, déjalo.
- ¿Qué has soñado?
- No me apetece recordarlo…
Zayn se levanto y me tendió la mano.
- Mi abuela te quiere conocer- dijo sonriendo.
Me levanté cogiendo su mano. Zayn me rodeo la cintura con sus manos y me besó los labios, agarré el cuello de su camiseta y lo acerque más a mi, él me atrapó el trasero y estábamos más que cerca. Puse sus manos en su pecho alejándolo, mi respiración estaba agitada, gemí.
- Pues no la hagamos esperar- dije sonriendo.
Bajamos las escaleras cogidos de la mano, me llevó hasta la cocina, donde estaban: su madre cocinando algo y su abuela cortando unas verduras. Cuando entramos, las dos se giraron y nos sonrieron, les devolví la sonrisa.
- Abuela, ella es ______ mi novia. ______ ella es Diane, mi abuela.
Fui hacia ella y le di dos besos, Diane puso su mano en mi hombro.
- Muy guapa- dijo sonriendo.
- Gracias- dije sonrojándome.
Era bajita, el pelo lo tenía más o menos por los hombros, su vestimenta estaba tapada por un delantal, al igual que su abuelo su rostro era muy dulce y daban ganas de abrazarla.
- ¿Puedo ayudar en algo?- pregunté.
- Oh, no, querida. Acaban de llegar ¿quieren algo de comer?- dijo Tricia.
Miré a Zayn, la verdad es que con lo nerviosa que estaba no me apetecía nada. Miré a Tricia.
- No gracias, todavía tengo el estómago revuelto por el autobús.
Tricia sonrió y siguió con lo suyo. Yo me coloqué al lado de Zayn y me apoyé en él, Zayn pasó un brazo por mi cintura. Tricia empezó a hacerme las típicas preguntas de siempre, de dónde era, ¿y mis padres?, si tenía hermanos. Me costó hablar de mi familia, no me gustaba estar mintiéndoles. Pero Zayn me abrazaba más fuerte.
- ¿Y te han dejado pasar las navidades aquí?
- Pues…
Entonces pegaron al timbre. Salvada por la campana, nunca mejor dicho. Me separé de Zayn y miré a la puerta.
- Voy yo- gritó Bruce.
Entonces Zayn me volvió a agarrar.
- Oh ¿qué tal están muchachos?- dijo Bruce.
- Bien- dijeron a coro dos chicos.
Noté que Zayn se tensaba. Lo miré.
- ¿Qué pasa?
- Nada –Zayn hizo una mueca.
Quien había entrado no agradaba a Zayn o al revés.
- ¿Y Tricia? Nuestras madres han echo unas cosas y se lo queríamos dar- dijo un chico.
- Está en la cocina… Con Diane y alguien más- dijo Bruce.
- ¿Quién?- preguntó el otro chico.
- Pasen- dijo Bruce.
Y escuché como se cerraba la puerta. Oímos unos pasos que se acercaban, Zayn se tensaba más. Acaricié su mano. Entonces la cocina entraron dos chicos, de nuestra edad. Uno tenía el pelo corto y el otro un poco de rizos. Miraron a Diane y Tricia, luego giraron a la vez su mirada hacia nosotros, abrieron la boca cuando nos vieron o mejor dicho, cuando vieron a Zayn. Entonces me separe un poco de él, me sentía incomoda.
- ¿Zayn?- dijeron los dos.
- Harry…- susurró Zayn- Niall…
Todavía yo no sabía quien era quien. Esperaba que Zayn los presentara, pero nada, al parecer había pasado algo entre ellos…
- Niall- dijo Tricia. El chico de pelo más corto se giró- Harry- se giró el otro- Dejen las cosas ahí- Tricia señaló una encimera vacía.
Los chicos dejaron las bandejas, Tricia les susurró algo, Zayn me apretó más fuerte la mano.
- Mamá, nos vamos arriba ¿vale?- dijo Zayn saliendo de la cocina.
- Vale hijo…- Tricia suspiró.
Cuando nos encerramos en el cuarto de invitados, Zayn se sentó en la cama y puso la cabeza entre las piernas.
- ¿Quiénes eran?- pregunté.
- Mis… Digo… Unos chicos.
- ¿Tus qué?- le pregunté.
- Mis amigos, bueno, ya no lo son… En el verano me dejaron de hablar, no les gustaba mi vida. Desde entonces no nos hablamos…
Me senté a su lado y le acaricie su cabello. No sabía exactamente que decir.
- ¿Los echas de menos?- pregunté.
Zayn me miró, sus ojos estaban un poco aguados, pero cuando parpadeó ya no había rastro de sus lágrimas. Entonces al puerta chirrió y entraron sus dos…amigos.
Zayn…- dijo Harry- Hemos hablando con Tricia.
Zayn se puso de pie enfrente de ellos.
- ¿Y? No me importa, déjenme, son especialistas en eso.
- Zayn… No fue nuestra intención, cambiaste mucho, fuiste a peor…
- Pero eso no es una escusa, eran mis amigos. Váyanse, estoy bien sin ustedes- Zayn me cogió de la mano y me levanto.
- ¿Eres ______?- preguntó Niall.
Asentí con la cabeza, temblorosa.
- Un placer conocerte- dijo y los dos me sonrieron.
Les devolví la sonrisa.
- Zayn, no seas estúpido, venimos a hacer las paces. Tricia dice que has cambiado, que ella- Harry me miró- Te ha cambiado.
- No se equivoca- dijo Zayn.
Los dos dieron un paso a delante.
- Ven, amigo, no seas rencoroso, los tres hicimos algo mal. No pasemos las fiestas enfadados, además, dentro de unos días te volverás a ir- Niall tendió su mano.
Zayn estaba dudoso, me miró y le sonreí. Entonces estrecho su mano con Niall y luego con Harry. Los tres se abrazaron, dándose golpes en la espalda.
- ¿Todas en el internado están tan buenas?- dijo Harry.
No puede evitarme sonrojarme. Niall se rió y Zayn le pegó en la cabeza.
- No seas idiota y como la mires te mato- dijo Zayn mirándolo fijamente, pero luego se rió.
- Nos alegra tenerte de nuevo, Zayn- Niall sonrió.
Capítulo 47 ♥
- No, pero no creo les haga mucha gracia al conductor- dije riendo.
Zayn apartó su mano de mi muslo y se separó un poquito de mí.
- Zayn – le llamé.
- ¿Si nena?
- ¿Cuánto falta?- pregunté, me dolían las piernas de tanto autobús, los 15 minutos no habían sido suficiente.
- - Zayn miró por la ventana- No mucho.
- ¿Me da tiempo de pegar una siestita?- le mire a los ojos.
- - Me sonrió- Por supuesto. ¿Me das permiso para observarte mientras duermas?
- - me reí- Claro.
Entonces me acomodé más en el hombro de Zayn. Habían pasado más de dos meses… No fueron nada fuera de lo normal, Liam y Zayn intentaban no acercarse mucho, yo mantenía una relación de amistad con Liam y seguía totalmente enamorada de Zayn. Busqué su otra mano y se la agarré. Respiré y el aire rebotó de mi bufando a mis gafas y se me empañaron los cristales. Que asco de invierno, es broma, amo el invierno, amo el frío aunque no lo parezca. Bostecé y me tapé la boca corriendo. Tenía miedo de no gustarle a su madre… ¿Cómo me dijo que se llamaba? Empezaba por T…
- Zayn- dije tímida- ¿Cómo se llamaba?
- Trisha- me recordó riéndose.
- Gracias.
Zayn me apretujó más a él.
- No sabes cuanto te quiero- me susurró.
Mis mejillas se tiñeron de un leve rojo, no me acababa de acostumbrar.
- Yo también te quiero- dije sonriendo.
- Ya te dejo dormir.
Me empezó a mecer suavemente, mis parpados me pesaban.
- Ah, una cosa… cuando lleguemos, la semana que vamos a estar allí, te contaré todo… te contaré mi pasado.
Su voz empezó fuerte pero fue disminuyendo apenas escuche la última palabra, iba a asentirle con la cabeza pero se me cerraron los ojos.
Una habitación negra, pero las botellas de distintas bebidas alcohólicas estaban por el suelo, había una cama enorme en ella había 5 chicas desnudas, gritando, algunas tenían su feminidad sangrado, deduje que eran vírgenes. La habitación olía a tabaco y una bebida desconocida para mi olfato, normal, no suelo beber. También vi jeringas por el suelo y botes de pastillas, me daban ganas de vomitar. Un espejo apareció delante de mi, pegué un grito ahogador cuando me vi reflejada en él. Llevaba un top negro de látex, que parece un sujetador, una mini mini falda negra de látex, unas medias de rejillas negras, rotas. Unos tacones negro de plataforma, no llevaba gafas, mis uñas eran largas y también negras, en una de mis manos tenía un cigarro y en la otra una botella de whisky. Mis labios estaban pintados de un rojo demasiado fuerte y tenía un piercing en mi labio inferior y otro en mi nariz. Mis ojos estaban oscurecidos, no brillaban tanto como antes y tenía la ralla de abajo y de arriba negras, muy marcadas.
Di unos cuantos pasos hacia atrás asustada de mi misma, pero algo me lo evitó. Una mano en mi cintura y una cabeza en mi hombro izquierdo que me besaba el cuello. Me miré asustada al espejo y era la cabeza de Zayn. Él miró al espejo, luego miró toda la sala y luego volvió a mirar al espejo.
- Bienvenida a mi vida- dijo sonriendo.
Su voz no era tan dulce como recordaba, era una voz en la cual se notaba mucho dolor, sus ojos amarillos eran de un castaño oscuro. Me daba miedo este Zayn. Parpadeé queriendo despertarme de este amargo sueño, pero nada, cuando abrí los ojos Zayn no estaba detrás de mi, lo busqué, estaba en la cama, tocando a esas chicas. Me tapé los ojos y aparecí en la cama, con Zayn encima de mi, penetrándome, su forma de hacerme el amor me daba asco, en una mano llevaba una botella de alcohol y con la otra me masajeaba mi seno izquierdo. ¿Ésta era su vida? No me la imaginaba así, no, ésta no podía ser su vida. Me tapé los ojos negando lo que estaba pensando, Zayn me penetró fuertemente y grité.
- ¡______! ¡______!- oí una voz.
Me empezaron a mover y abrí los ojos. Zayn, mi Zayn estaba moviéndome la cara.
- ¿Estas bien cielo?- me susurró.
Asentí con la cabeza todavía asustada. Me estremecí y me acurruqué en mi sillón.
- Eh, amor ¿qué has soñado? – Zayn me acarició la cara.
Moví mi cabeza y la aparté de su mano. Unas cuantas lágrimas salieron de mi cara, me abalancé sobre los brazos de Zayn y empecé a llorar como un bebé, él me acariciaba la cabeza.
- ¿Una pesadilla?- me susurra con su tono de voz más dulce.
- Una pesadilla muy mala- dije recordándola.
Reprimí el llanto y me separé un poco de él. Lo miré a los ojos, tenían ese brillo de siempre, ese color amarillo de siempre, su voz sonaba dulce, melosa y dura, era su voz de siempre. Entonces me miré a mi, seguía teniendo mis jeans, mi abrigo, mis guantes, mi bufanda y mi gorro lo tenía Zayn en sus manos. Lo miré.
- Zayn se rió- Te moviste mucho y se te calló- me lo dió.
Me avergoncé y lo cogí. Miré por la ventana, ya no era solo un paisaje nevado, se empezaban a ver pequeñas casas cubiertas de nieve, coches cubiertos de nieve y niños chicos corriendo y jugando por la acera.
- Falta poco –la voz de Zayn sonó en mi oído.
Giré mi cara, la sonrisa de Zayn aumentaba por minutos, las calles le empezaban a resultar conocidas.
-Muy poco- dijo emocionado.
Estaba empezando a ponerme nerviosa, Zayn seguía sonriendo, solo en pocos momentos sonreía tanto. Zayn agarró más fuerte su mano a mi cintura y entonces lo supuse, el bus paró y oímos como las puertas se abrían.
- Nuestra parada- me susurro Zayn.
Zayn apartó su mano de mi muslo y se separó un poquito de mí.
- Zayn – le llamé.
- ¿Si nena?
- ¿Cuánto falta?- pregunté, me dolían las piernas de tanto autobús, los 15 minutos no habían sido suficiente.
- - Zayn miró por la ventana- No mucho.
- ¿Me da tiempo de pegar una siestita?- le mire a los ojos.
- - Me sonrió- Por supuesto. ¿Me das permiso para observarte mientras duermas?
- - me reí- Claro.
Entonces me acomodé más en el hombro de Zayn. Habían pasado más de dos meses… No fueron nada fuera de lo normal, Liam y Zayn intentaban no acercarse mucho, yo mantenía una relación de amistad con Liam y seguía totalmente enamorada de Zayn. Busqué su otra mano y se la agarré. Respiré y el aire rebotó de mi bufando a mis gafas y se me empañaron los cristales. Que asco de invierno, es broma, amo el invierno, amo el frío aunque no lo parezca. Bostecé y me tapé la boca corriendo. Tenía miedo de no gustarle a su madre… ¿Cómo me dijo que se llamaba? Empezaba por T…
- Zayn- dije tímida- ¿Cómo se llamaba?
- Trisha- me recordó riéndose.
- Gracias.
Zayn me apretujó más a él.
- No sabes cuanto te quiero- me susurró.
Mis mejillas se tiñeron de un leve rojo, no me acababa de acostumbrar.
- Yo también te quiero- dije sonriendo.
- Ya te dejo dormir.
Me empezó a mecer suavemente, mis parpados me pesaban.
- Ah, una cosa… cuando lleguemos, la semana que vamos a estar allí, te contaré todo… te contaré mi pasado.
Su voz empezó fuerte pero fue disminuyendo apenas escuche la última palabra, iba a asentirle con la cabeza pero se me cerraron los ojos.
Una habitación negra, pero las botellas de distintas bebidas alcohólicas estaban por el suelo, había una cama enorme en ella había 5 chicas desnudas, gritando, algunas tenían su feminidad sangrado, deduje que eran vírgenes. La habitación olía a tabaco y una bebida desconocida para mi olfato, normal, no suelo beber. También vi jeringas por el suelo y botes de pastillas, me daban ganas de vomitar. Un espejo apareció delante de mi, pegué un grito ahogador cuando me vi reflejada en él. Llevaba un top negro de látex, que parece un sujetador, una mini mini falda negra de látex, unas medias de rejillas negras, rotas. Unos tacones negro de plataforma, no llevaba gafas, mis uñas eran largas y también negras, en una de mis manos tenía un cigarro y en la otra una botella de whisky. Mis labios estaban pintados de un rojo demasiado fuerte y tenía un piercing en mi labio inferior y otro en mi nariz. Mis ojos estaban oscurecidos, no brillaban tanto como antes y tenía la ralla de abajo y de arriba negras, muy marcadas.
Di unos cuantos pasos hacia atrás asustada de mi misma, pero algo me lo evitó. Una mano en mi cintura y una cabeza en mi hombro izquierdo que me besaba el cuello. Me miré asustada al espejo y era la cabeza de Zayn. Él miró al espejo, luego miró toda la sala y luego volvió a mirar al espejo.
- Bienvenida a mi vida- dijo sonriendo.
Su voz no era tan dulce como recordaba, era una voz en la cual se notaba mucho dolor, sus ojos amarillos eran de un castaño oscuro. Me daba miedo este Zayn. Parpadeé queriendo despertarme de este amargo sueño, pero nada, cuando abrí los ojos Zayn no estaba detrás de mi, lo busqué, estaba en la cama, tocando a esas chicas. Me tapé los ojos y aparecí en la cama, con Zayn encima de mi, penetrándome, su forma de hacerme el amor me daba asco, en una mano llevaba una botella de alcohol y con la otra me masajeaba mi seno izquierdo. ¿Ésta era su vida? No me la imaginaba así, no, ésta no podía ser su vida. Me tapé los ojos negando lo que estaba pensando, Zayn me penetró fuertemente y grité.
- ¡______! ¡______!- oí una voz.
Me empezaron a mover y abrí los ojos. Zayn, mi Zayn estaba moviéndome la cara.
- ¿Estas bien cielo?- me susurró.
Asentí con la cabeza todavía asustada. Me estremecí y me acurruqué en mi sillón.
- Eh, amor ¿qué has soñado? – Zayn me acarició la cara.
Moví mi cabeza y la aparté de su mano. Unas cuantas lágrimas salieron de mi cara, me abalancé sobre los brazos de Zayn y empecé a llorar como un bebé, él me acariciaba la cabeza.
- ¿Una pesadilla?- me susurra con su tono de voz más dulce.
- Una pesadilla muy mala- dije recordándola.
Reprimí el llanto y me separé un poco de él. Lo miré a los ojos, tenían ese brillo de siempre, ese color amarillo de siempre, su voz sonaba dulce, melosa y dura, era su voz de siempre. Entonces me miré a mi, seguía teniendo mis jeans, mi abrigo, mis guantes, mi bufanda y mi gorro lo tenía Zayn en sus manos. Lo miré.
- Zayn se rió- Te moviste mucho y se te calló- me lo dió.
Me avergoncé y lo cogí. Miré por la ventana, ya no era solo un paisaje nevado, se empezaban a ver pequeñas casas cubiertas de nieve, coches cubiertos de nieve y niños chicos corriendo y jugando por la acera.
- Falta poco –la voz de Zayn sonó en mi oído.
Giré mi cara, la sonrisa de Zayn aumentaba por minutos, las calles le empezaban a resultar conocidas.
-Muy poco- dijo emocionado.
Estaba empezando a ponerme nerviosa, Zayn seguía sonriendo, solo en pocos momentos sonreía tanto. Zayn agarró más fuerte su mano a mi cintura y entonces lo supuse, el bus paró y oímos como las puertas se abrían.
- Nuestra parada- me susurro Zayn.
miércoles, 10 de abril de 2013
Capítulo 46 ♥
~~24 DE DICIEMBRE POR LA MAÑANA~~
Moví mis dedos alrededor del cartón del vaso de café para llevar que pedí. Mis guantes negros dificultaban que moviera bien los dedos. El establecimiento estaba cerrado, pero el frío se colaba por las rejillas de la puerta, mi bufanda gris, mi gorro beis con una bolita arriba, mis guantes negros y mi abrigo de esos tres colores no era lo suficiente como para aislarme de todo el frío, además tenía un jersey de lana negro, pero nada, seguía teniendo frío. Creo que ya me había acostumbrado a su calor cuando me abrazaba y ahora no lo tenía a mi lado.
Levante mi vista y mire a la cola que había para pedir, ahí estaba Zayn, por eso no estaba conmigo. Llegué antes y como me moría de frío, no le esperé y pedí. Ya atendieron a Zayn y a los minutos él vino hacía mi. Llevaba un abrigo gris que le llegaba hasta las rodillas, un jean oscuro y unos zapatos de vestir grises, se había arreglado para ir a ver a su madre.
- ¿Sigues con frío? – me pregunta viniendo hacía mi y me rodea con su brazo.
- Un poco- sonreí.
No notaba mi nariz, mis mejillas estaban pálidas y mis labios algo morados, si, tenía un poco de frío. Me castañearon los dientes.
- Zayn rió- ¿Vamos afuera?
Mire afuera y pude visual tras los cristales pequeños copitos de nieve, pequeñas cositas blancas cayendo, nada más imaginar el gélido tacto de la nieve me dió un escalofrío.
- No –negué con la cabeza.
Zayn me estrechó más en sus brazos y me besó en mi frente, sus labios estaban calientes, sonreí.
- Pero se va a ir el autobús, el descanso solo duraba 15 minutos. Y ya han pasado 13 minutos.
Cierto, habíamos salido del internado hace más de medía hora, hace casi una hora, habíamos cogido el autobús que iba hacia la casa de su madre y paró aquí para hacer un descanso. Yo bajé corriendo nada más que vi que había un sitio con algo caliente, Zayn me siguió pero la multitud lo atrapó.
Suspiré y miré hacia el autobús, la gente empezaba a subir, resignada puse mi mano sobre el pomo de la puerta.
- Vamos.
Zayn aferró su mano a mi cintura y me besó los labios, un beso muy dulce y que hizo que entrara en calor. Zayn me acaricio la mejilla con su mano cubierta por un guante. Sonreí. Abrí la puerta y una fuerte brisa entró, tuve un escalofrío, iba a cerrar la puerta pero Zayn me empujó y salimos del local. Zayn hizo que siguiera andando, salimos fuera del tejadillo que tenía la cafetería. Nieve, los pequeños copos empezaban a caer sobre nosotros, él pasó su brazo por mis hombros. Miré mis botas, llenas de nieve. Noté que Zayn apartó su mirada de mí.
- Oh, ya, _______, venga, vamos.
Miré donde estaba mirando, el autobús estaba casi yéndose. Me cogió de la mano y tiro de mí, empezamos a correr y llegamos a tiempo, entramos y fuimos a nuestros asientos. Zayn me cogió de la mano, me tocó al lado de la ventana, vi como nos alejábamos del establecimiento como también vi como nos alejamos del internado.
Sí, estaba de camino de la casa de la madre de Zayn… se preguntarán ¿Cómo? ¿Cómo mis padres me dejaron? Pues muy simple, ellos no lo saben, ellos se creen que no nos dejan salir de allí. Al principio no se lo creían, pero hice que Roxana hiciera como si fuera una del internado, aparte le di un número “especial” Que era el único que iba a funcionar en navidades, ese número era el de Wendy, cuando ellos la llamaran, ella me llamaría y yo los llamaría desde mi móvil con la escusa de que no me dio tiempo, todo estaba planeado… Espero que todo salga bien. Zayn puso su mano, que ya no llevaba guante encima de mi muslo.
- ¿Qué te preocupa nena?
- Todo, que mis padres me pillen- suspiré.
- No seas tonta, no te van a pillar- me dedicó una sonrisa.
Me recosté en el asiento, apoyé mi cabeza en el hombro de Zayn, él paso su brazo por mis hombros. Sentía que cuando estaba con él nada iba a salir mal, su forma de ser a veces me ponía nerviosa, era muy positivo y relajado, porque yo era todo lo contrario, negativa e hiperactiva, pero yo ya tenía asumido que éramos completamente desiguales. Me fijé en la ventana, se estaba cubriendo por una fina capa de hielo, además si apoyas la oreja escuchas el ruido del hielo cubriendo la ventana, lo había probado cuando salíamos del internado, era escalofriante.
Zayn empezó a besarme en la frente, no alejaba sus labios de mi, no, si no que los arrastraba por todo mi rostro. Me dio un escalofrío y empecé a sentir que me sobraban capas de ropa. El autobús estaba completo sobre todo por ancianos y algún estudiante del internado, que no había visto en mi vida.
- Zayn- cerré los ojos y gemí. Zayn tenía una mano en mi muslo que movía haciendo un masaje.
- ¿Qué? –Me susurró al oído- ¿Quieres que pare?
Noté que sus labios se movían sonriendo.
Moví mis dedos alrededor del cartón del vaso de café para llevar que pedí. Mis guantes negros dificultaban que moviera bien los dedos. El establecimiento estaba cerrado, pero el frío se colaba por las rejillas de la puerta, mi bufanda gris, mi gorro beis con una bolita arriba, mis guantes negros y mi abrigo de esos tres colores no era lo suficiente como para aislarme de todo el frío, además tenía un jersey de lana negro, pero nada, seguía teniendo frío. Creo que ya me había acostumbrado a su calor cuando me abrazaba y ahora no lo tenía a mi lado.
Levante mi vista y mire a la cola que había para pedir, ahí estaba Zayn, por eso no estaba conmigo. Llegué antes y como me moría de frío, no le esperé y pedí. Ya atendieron a Zayn y a los minutos él vino hacía mi. Llevaba un abrigo gris que le llegaba hasta las rodillas, un jean oscuro y unos zapatos de vestir grises, se había arreglado para ir a ver a su madre.
- ¿Sigues con frío? – me pregunta viniendo hacía mi y me rodea con su brazo.
- Un poco- sonreí.
No notaba mi nariz, mis mejillas estaban pálidas y mis labios algo morados, si, tenía un poco de frío. Me castañearon los dientes.
- Zayn rió- ¿Vamos afuera?
Mire afuera y pude visual tras los cristales pequeños copitos de nieve, pequeñas cositas blancas cayendo, nada más imaginar el gélido tacto de la nieve me dió un escalofrío.
- No –negué con la cabeza.
Zayn me estrechó más en sus brazos y me besó en mi frente, sus labios estaban calientes, sonreí.
- Pero se va a ir el autobús, el descanso solo duraba 15 minutos. Y ya han pasado 13 minutos.
Cierto, habíamos salido del internado hace más de medía hora, hace casi una hora, habíamos cogido el autobús que iba hacia la casa de su madre y paró aquí para hacer un descanso. Yo bajé corriendo nada más que vi que había un sitio con algo caliente, Zayn me siguió pero la multitud lo atrapó.
Suspiré y miré hacia el autobús, la gente empezaba a subir, resignada puse mi mano sobre el pomo de la puerta.
- Vamos.
Zayn aferró su mano a mi cintura y me besó los labios, un beso muy dulce y que hizo que entrara en calor. Zayn me acaricio la mejilla con su mano cubierta por un guante. Sonreí. Abrí la puerta y una fuerte brisa entró, tuve un escalofrío, iba a cerrar la puerta pero Zayn me empujó y salimos del local. Zayn hizo que siguiera andando, salimos fuera del tejadillo que tenía la cafetería. Nieve, los pequeños copos empezaban a caer sobre nosotros, él pasó su brazo por mis hombros. Miré mis botas, llenas de nieve. Noté que Zayn apartó su mirada de mí.
- Oh, ya, _______, venga, vamos.
Miré donde estaba mirando, el autobús estaba casi yéndose. Me cogió de la mano y tiro de mí, empezamos a correr y llegamos a tiempo, entramos y fuimos a nuestros asientos. Zayn me cogió de la mano, me tocó al lado de la ventana, vi como nos alejábamos del establecimiento como también vi como nos alejamos del internado.
Sí, estaba de camino de la casa de la madre de Zayn… se preguntarán ¿Cómo? ¿Cómo mis padres me dejaron? Pues muy simple, ellos no lo saben, ellos se creen que no nos dejan salir de allí. Al principio no se lo creían, pero hice que Roxana hiciera como si fuera una del internado, aparte le di un número “especial” Que era el único que iba a funcionar en navidades, ese número era el de Wendy, cuando ellos la llamaran, ella me llamaría y yo los llamaría desde mi móvil con la escusa de que no me dio tiempo, todo estaba planeado… Espero que todo salga bien. Zayn puso su mano, que ya no llevaba guante encima de mi muslo.
- ¿Qué te preocupa nena?
- Todo, que mis padres me pillen- suspiré.
- No seas tonta, no te van a pillar- me dedicó una sonrisa.
Me recosté en el asiento, apoyé mi cabeza en el hombro de Zayn, él paso su brazo por mis hombros. Sentía que cuando estaba con él nada iba a salir mal, su forma de ser a veces me ponía nerviosa, era muy positivo y relajado, porque yo era todo lo contrario, negativa e hiperactiva, pero yo ya tenía asumido que éramos completamente desiguales. Me fijé en la ventana, se estaba cubriendo por una fina capa de hielo, además si apoyas la oreja escuchas el ruido del hielo cubriendo la ventana, lo había probado cuando salíamos del internado, era escalofriante.
Zayn empezó a besarme en la frente, no alejaba sus labios de mi, no, si no que los arrastraba por todo mi rostro. Me dio un escalofrío y empecé a sentir que me sobraban capas de ropa. El autobús estaba completo sobre todo por ancianos y algún estudiante del internado, que no había visto en mi vida.
- Zayn- cerré los ojos y gemí. Zayn tenía una mano en mi muslo que movía haciendo un masaje.
- ¿Qué? –Me susurró al oído- ¿Quieres que pare?
Noté que sus labios se movían sonriendo.
viernes, 22 de marzo de 2013
Capítulo 45 ♥
Zayn se separó unos milímetros de mí, pude coger aire aunque todo mi cuerpo seguía temblando por su proximidad. Me miró a los ojos y yo lo imité, miré sus ojos café, tenían un color precioso y eran profundos, cuando lo miré sentí el dolor de su pasado, de un pasado que yo no sabía nada, pero también vi una dulzura especial, un brillo que me mataba… La mirada de Zayn era especial. Cuando volví a mí ser, pude hablar.
- Y yo que venía a echarte un sermón- dije sonriendo temblorosa. Escuché una dulce risa de Zayn cerca de mi oído.
Zayn levantó un poco mi camiseta, colocó justo en mi curva su mano fría. Ya hacía frío de invierno, aunque seguíamos en otoño, aunque aquí seguro que nevara dentro de poco. Sentí la otra mano de Zayn sobre mi piel, tenía la piel de gallina.
- Se me ocurre otra cosa…- gimió en mi oído y me mordió el lóbulo- que podríamos hacer.
Entonces decidí que esta vez tomaría yo el control. Iba a separar un poco a Zayn de mi, pero él se resistió.
- No, no vas a tomar el control- rió.
- ¿Cómo lo sabías?- me mordí el labio inferior.
- Eres muy predecible- dijo poniendo un mechón que caía sobre mi frente detrás de la oreja.
No me gustaba ser predecible. Rocé el paquete de Zayn suavemente con mi mano, sonreí. Le desabroche el pantalón. Zayn tenía una sonrisa burlona en su cara y se dejaba desvestir… Planeaba algo. Cuando dejé a la vista los boxers de Zayn vi el pequeño bulto que había, fui a meter mi mano dentro pero algo me lo detuvo. De repente me encontraba encima del hombro de Zayn.
- ¿Qué? ¡Venga ya!- dije protestando.
Zayn me soltó con delicadeza en su cama, me quito las gafas y se quitó la camiseta, pude ver su precioso cuerpo. Mis manos fueron solas a sus abdominales, Zayn cogió mi cabeza entre sus manos y beso delicadamente mis labios. El beso subió de tono solo, Zayn empezó a gemir en mis labios cada vez que nos recostábamos más y más en la cama.
- Hacía mucho que no te tocaba.
Bajó mi camiseta, tocó mis senos por encima del sujetador. Gruño y me quitó la camiseta. Me dió un beso cerca de mi ombligo y subió. Llego a mi cuello, lo lamió mientras que hacía un masaje en mi bajo-vientre. Yo tenía las manos entrelazadas en el pelo de Zayn. Creo que me hizo un chupetón en el cuello, sentí mi corazón allí.
- - Di un gemido ahogador- ¿Cómo me tapo eso?
- Zayn rió- Eso no es lo que más te tiene que preocupar ahora…
Zayn bajó con sus besos hasta donde empezaba mi jean. Lo desabotonó y lo bajó por mis piernas. Desde que conocí a Zayn, desde esta tarde lejos del internado procuraba que mis bragas y sujetadores conjuntaran, nunca se sabe que puede pasar con Zayn. Aproveché un descuido de Zayn y me escapé de su agarre en la cama. Me levanté y Zayn me siguió. Sentí que me agarraba desde atrás, noté su bulto en mi trasero y su aliento en mi nuca. Menos mal que me tenía agarrada que si no, yo caía al suelo.
Zayn bajo sus manos por mi pecho hasta llegar a la braguita, metió una mano dentro y me penetro con dos dedos. Giraba muy rápido y los giros eran muy intensos.
- Te dejo unos cuantos días sin sexo y ahora estas ansioso… ¡eh!- dije excitada.
Zayn gimió en mi oído como respuesta, me iba a mojar lo sabía, me empezó a hacer cosquillas mi bajo vientre y mi cabeza daba vueltas. Empecé a gemir, mi cara debería de ser un poema o algo parecido, esto era la gloria. Empecé a gemir descontrolada, Zayn sacó sus dedos de mí. Yo me giré y Zayn me cogió de la cintura me impulsó y agarré su cintura con mis piernas, mi espalda chocó con la pared y mis labios chocaron con los de Zayn. Gemí cuando mi espalda tocó la pared.
Nuestros labios se movían al mismo tiempo, su lengua inspecciono cada parte de mi boca. Sentía cosquillas en todas las partes posibles de mi cuerpo, Zayn me separó de la pared y volvimos a la cama. Se sacó el bóxer y antes de nada me subí encima de él y le di un masaje en su miembro que ya estaba bien erecto. Lo meto en mi boca y succiono su pequeña corrida. Zayn desesperado me aparta de él.
- No puedo más…- dice mirando mi braguita.
- Protección o nada.
- Mierda.
Empieza a buscar por sus cajones, saca uno y se lo coloca. Rápidamente desliza mi braguita por mis piernas. Abre mis piernas y se coloca, rápidamente me penetra con su miembro, lo siento dentro de mi, Dios. Hacer el amor con Zayn es pura fantasía. Me agarra fuertemente de la cintura mientras que hace pequeños giros con su cintura para mayor disfrute. Sin salir él de mí, me coloco encima, doy pequeños botes, Zayn me mira y abre la boca sorprendido. Vuelvo a estar debajo él corriendo desabrocha mi sujetador y lame mis senos, sin dejar de penetrarme. Los masajea y muerde mis pezones. Entonces Zayn me enviste fuertemente y me hace llegar al orgasmo. Le agarro del pelo y hago que siga.
~~DESPUÉS DE UNOS LARGOS Y MUCHOS MINUTOS~~
Zayn esta detrás de mi, en la cama, abrazando mi cintura, su respiración me da en la nuca, estoy apunto de dormirme, pero la voz de Zayn me desvela.
- Eh… cielo- me susurra.
Había empezado a hablarme como… ¿preocupado? ¿Nervioso? Ahora estaba nerviosa, pero me había dicho cielo y me encantaba.
- ¿Qué… que pasa?- me giré y lo miré, quedamos cara a cara.
- No, no me mires así, no es nada malo.
- - sonreí- ¿Qué pasa?
Zayn acarició mi pelo y me empezó a susurrar:
- Falta poco para navidad- dijo sonriendo.
¿Eh? ¿Poco? Si falta casi 2 meses…
- Faltan más de dos meses ¿eso es poco?- reí, sobre todo reí porque creía que era algo más importante y malo.
- Es relativamente poco… Sé que sabes poco de mi pasado, de mi vida y aunque no hay nada bueno en ella… Sé que te gustaría saber más sobre mi y te quería pedir una cosa…-me besó los labios dulcemente.
- ¿El qué? – pregunté.
- ¿Vienes conmigo a mi casa?… A la casa de mi madre- dijo sonriendo.
¿Enserio? ¿Enserio me estaba preguntando eso? Me había quedado en shock, dije lo primero que se me vino a la cabeza.
- Pero si falta mucho- dije.
- Da igual ¿quieres?- me preguntó Zayn.
Vi que le hacía mucha ilusión que fuera ¿y a quien quería engañar? A mi también me hacía ilusión. Me gustaría ir, conocer a su familia.
- Claro que quiero- dije sonriendo… pero la sonrisa se me fue.
- ¿Qué pasa?
- Mis padres, tengo que pasar la navidades con ellos.
- Ya se nos ocurrirá algo- acaricio mi mejilla- Tú, estas navidades, vienes conmigo.
Entonces hice una pregunta, no venía mucho al tema, peor quería hacerla.
- ¿Seguiremos juntos para ese entonces?- le miré a los ojos.
- ¿Lo dudas? _______, yo… - buscó mis manos bajo la sabana- no me gusta hablar de mis sentimientos, sobretodo me cuesta quitarme mi mascara de tipo duro, pero contigo… contigo todo es diferente, contigo saboreé el amargo sabor de los celos… Eres lo mejor que tengo y claro que llegaremos a navidad juntos porque yo… porque _______…
- ¿Si?- le anime.
- Yo te amo.
Y si no fuera por el beso que me dio Zayn me hubiera puesto a saltar o grita, pero el beso no evitó que me pusiera a llorar. Casi no le sigo el beso porque estaba en shock. Nadie en mi vida me había dicho “te amo” y que fuera Zayn es muy especial, se puede decir que Zayn es el primero en todo.
- Zayn, te amo, te amo, te amo- dije mientras me subía encima de él y seguía con el beso.
Lo amaba, claro que lo amaba y así iba a ser para siempre.
- Tus palabras hacen que me crea que soy buena persona, gracias a ti empiezo a ver la vida de otra manera.
Y besó mis lagrimas.
- Y yo que venía a echarte un sermón- dije sonriendo temblorosa. Escuché una dulce risa de Zayn cerca de mi oído.
Zayn levantó un poco mi camiseta, colocó justo en mi curva su mano fría. Ya hacía frío de invierno, aunque seguíamos en otoño, aunque aquí seguro que nevara dentro de poco. Sentí la otra mano de Zayn sobre mi piel, tenía la piel de gallina.
- Se me ocurre otra cosa…- gimió en mi oído y me mordió el lóbulo- que podríamos hacer.
Entonces decidí que esta vez tomaría yo el control. Iba a separar un poco a Zayn de mi, pero él se resistió.
- No, no vas a tomar el control- rió.
- ¿Cómo lo sabías?- me mordí el labio inferior.
- Eres muy predecible- dijo poniendo un mechón que caía sobre mi frente detrás de la oreja.
No me gustaba ser predecible. Rocé el paquete de Zayn suavemente con mi mano, sonreí. Le desabroche el pantalón. Zayn tenía una sonrisa burlona en su cara y se dejaba desvestir… Planeaba algo. Cuando dejé a la vista los boxers de Zayn vi el pequeño bulto que había, fui a meter mi mano dentro pero algo me lo detuvo. De repente me encontraba encima del hombro de Zayn.
- ¿Qué? ¡Venga ya!- dije protestando.
Zayn me soltó con delicadeza en su cama, me quito las gafas y se quitó la camiseta, pude ver su precioso cuerpo. Mis manos fueron solas a sus abdominales, Zayn cogió mi cabeza entre sus manos y beso delicadamente mis labios. El beso subió de tono solo, Zayn empezó a gemir en mis labios cada vez que nos recostábamos más y más en la cama.
- Hacía mucho que no te tocaba.
Bajó mi camiseta, tocó mis senos por encima del sujetador. Gruño y me quitó la camiseta. Me dió un beso cerca de mi ombligo y subió. Llego a mi cuello, lo lamió mientras que hacía un masaje en mi bajo-vientre. Yo tenía las manos entrelazadas en el pelo de Zayn. Creo que me hizo un chupetón en el cuello, sentí mi corazón allí.
- - Di un gemido ahogador- ¿Cómo me tapo eso?
- Zayn rió- Eso no es lo que más te tiene que preocupar ahora…
Zayn bajó con sus besos hasta donde empezaba mi jean. Lo desabotonó y lo bajó por mis piernas. Desde que conocí a Zayn, desde esta tarde lejos del internado procuraba que mis bragas y sujetadores conjuntaran, nunca se sabe que puede pasar con Zayn. Aproveché un descuido de Zayn y me escapé de su agarre en la cama. Me levanté y Zayn me siguió. Sentí que me agarraba desde atrás, noté su bulto en mi trasero y su aliento en mi nuca. Menos mal que me tenía agarrada que si no, yo caía al suelo.
Zayn bajo sus manos por mi pecho hasta llegar a la braguita, metió una mano dentro y me penetro con dos dedos. Giraba muy rápido y los giros eran muy intensos.
- Te dejo unos cuantos días sin sexo y ahora estas ansioso… ¡eh!- dije excitada.
Zayn gimió en mi oído como respuesta, me iba a mojar lo sabía, me empezó a hacer cosquillas mi bajo vientre y mi cabeza daba vueltas. Empecé a gemir, mi cara debería de ser un poema o algo parecido, esto era la gloria. Empecé a gemir descontrolada, Zayn sacó sus dedos de mí. Yo me giré y Zayn me cogió de la cintura me impulsó y agarré su cintura con mis piernas, mi espalda chocó con la pared y mis labios chocaron con los de Zayn. Gemí cuando mi espalda tocó la pared.
Nuestros labios se movían al mismo tiempo, su lengua inspecciono cada parte de mi boca. Sentía cosquillas en todas las partes posibles de mi cuerpo, Zayn me separó de la pared y volvimos a la cama. Se sacó el bóxer y antes de nada me subí encima de él y le di un masaje en su miembro que ya estaba bien erecto. Lo meto en mi boca y succiono su pequeña corrida. Zayn desesperado me aparta de él.
- No puedo más…- dice mirando mi braguita.
- Protección o nada.
- Mierda.
Empieza a buscar por sus cajones, saca uno y se lo coloca. Rápidamente desliza mi braguita por mis piernas. Abre mis piernas y se coloca, rápidamente me penetra con su miembro, lo siento dentro de mi, Dios. Hacer el amor con Zayn es pura fantasía. Me agarra fuertemente de la cintura mientras que hace pequeños giros con su cintura para mayor disfrute. Sin salir él de mí, me coloco encima, doy pequeños botes, Zayn me mira y abre la boca sorprendido. Vuelvo a estar debajo él corriendo desabrocha mi sujetador y lame mis senos, sin dejar de penetrarme. Los masajea y muerde mis pezones. Entonces Zayn me enviste fuertemente y me hace llegar al orgasmo. Le agarro del pelo y hago que siga.
~~DESPUÉS DE UNOS LARGOS Y MUCHOS MINUTOS~~
Zayn esta detrás de mi, en la cama, abrazando mi cintura, su respiración me da en la nuca, estoy apunto de dormirme, pero la voz de Zayn me desvela.
- Eh… cielo- me susurra.
Había empezado a hablarme como… ¿preocupado? ¿Nervioso? Ahora estaba nerviosa, pero me había dicho cielo y me encantaba.
- ¿Qué… que pasa?- me giré y lo miré, quedamos cara a cara.
- No, no me mires así, no es nada malo.
- - sonreí- ¿Qué pasa?
Zayn acarició mi pelo y me empezó a susurrar:
- Falta poco para navidad- dijo sonriendo.
¿Eh? ¿Poco? Si falta casi 2 meses…
- Faltan más de dos meses ¿eso es poco?- reí, sobre todo reí porque creía que era algo más importante y malo.
- Es relativamente poco… Sé que sabes poco de mi pasado, de mi vida y aunque no hay nada bueno en ella… Sé que te gustaría saber más sobre mi y te quería pedir una cosa…-me besó los labios dulcemente.
- ¿El qué? – pregunté.
- ¿Vienes conmigo a mi casa?… A la casa de mi madre- dijo sonriendo.
¿Enserio? ¿Enserio me estaba preguntando eso? Me había quedado en shock, dije lo primero que se me vino a la cabeza.
- Pero si falta mucho- dije.
- Da igual ¿quieres?- me preguntó Zayn.
Vi que le hacía mucha ilusión que fuera ¿y a quien quería engañar? A mi también me hacía ilusión. Me gustaría ir, conocer a su familia.
- Claro que quiero- dije sonriendo… pero la sonrisa se me fue.
- ¿Qué pasa?
- Mis padres, tengo que pasar la navidades con ellos.
- Ya se nos ocurrirá algo- acaricio mi mejilla- Tú, estas navidades, vienes conmigo.
Entonces hice una pregunta, no venía mucho al tema, peor quería hacerla.
- ¿Seguiremos juntos para ese entonces?- le miré a los ojos.
- ¿Lo dudas? _______, yo… - buscó mis manos bajo la sabana- no me gusta hablar de mis sentimientos, sobretodo me cuesta quitarme mi mascara de tipo duro, pero contigo… contigo todo es diferente, contigo saboreé el amargo sabor de los celos… Eres lo mejor que tengo y claro que llegaremos a navidad juntos porque yo… porque _______…
- ¿Si?- le anime.
- Yo te amo.
Y si no fuera por el beso que me dio Zayn me hubiera puesto a saltar o grita, pero el beso no evitó que me pusiera a llorar. Casi no le sigo el beso porque estaba en shock. Nadie en mi vida me había dicho “te amo” y que fuera Zayn es muy especial, se puede decir que Zayn es el primero en todo.
- Zayn, te amo, te amo, te amo- dije mientras me subía encima de él y seguía con el beso.
Lo amaba, claro que lo amaba y así iba a ser para siempre.
- Tus palabras hacen que me crea que soy buena persona, gracias a ti empiezo a ver la vida de otra manera.
Y besó mis lagrimas.
Capítulo 44 ♥
Sentí algo líquido sobre mi cara y me desperté dándole manotazos al aire, me mojé las manos y escuché unas risas de fondo. Me levanté asustada y abrí los ojos, Wendy y Roxana estaban rojas y estaban llorando de la risa. Roxana sostenía un vaso lleno de agua, me toqué la cara y la tenía empapada. Entonces entendí todo. Me habían despertado echándome agua en la cara. Miré mi mano mojada y luego a ellas, se seguían riendo.
- Son malas personas- dije conteniéndome la risa.
Roxana se tiro al colchón de Wen que seguía en el suelo, y ella se apoyó en la pared y bajo al suelo, se seguían riendo. Mire a Rox que se seguía agarrando la barriga. Me eché encima de ella y le empecé a hacer cosquillas.
- Se van a arrepentir.
Roxana casi se ahoga de la risa. Me daba empujones para que me apartara pero yo no me movía.
- W…Wen… Ayuda- dijo Rox entre risas, con el aliento que tenía.
A los minutos sentí que me sujetaban de la cintura y me alejaban de Roxana. Eran los brazos de Wendy que me apartaba. Me empecé a reír más sonoramente. Roxana estaba sentada en el colchón mirándonos, aun riéndose. Moví mis manos hacía atrás y toque al barriga de Wendy, empecé a hacerle cosquillas, entonces me soltó, me caí al suelo y seguí riéndome. Entonces paramos, todas cogimos aires, suspiramos y cuando tuvimos algo de aire nos empezamos a levantar.
Primero fue Rox, se levantó y fue a por Wendy, le ayudó a levantarse y luego vinieron a por mi, cada una me cogió de una mano y me levantaron. Me agarré la barriga, me dolía de la risa, mire a Rox y a Wen y sonreí, me alegraba saber que estábamos bien de nuevo.
- Y bueno…. ¿Cuándo es el partido?- dije sonriendo y sacudiéndome las manos.
~~HORAS DESPUÉS~~
No recibí ninguna señal de Zayn. Volví a mirar el móvil, nada, la hora del partido se acercaba y él no me decía nada. Tampoco respondí a su mensaje de ayer por la noche.
- Déjalo, ________- dijo Wendy y le dio un suave manotazo a mi móvil e hizo que se moviera.
Suspiré y lo guardé en mi bolsillo. Miré donde estábamos, un grupo de gente nos rodeaba, aunque no anduviéramos, seguro que nos moveríamos, todo el internado iba al partido de baloncesto o por lo menos, la mayoría. Era el primer partido de un pequeño torneo que había antes de las navidades, que todavía faltaba unos cuantos meses.
Roxana pintó dos rayas en nuestras caras de los colores del equipo del internado, azul y blanco, luego nos obligó a vestirnos de azul y blanco. Se despidió de nosotras y se fue con el grupo de animadoras. Eran las 4 y con la prisa no habíamos comido, Wendy y yo habíamos comprado en un puestecillo dos perritos caliente y un vaso de refresco. Ya entramos dentro del enorme gimnasio, nos sentamos en los primeros sitio que vimos que estaban en un buen lugar y estaban libres. Estábamos lo bastante cerca como para diferenciar los jugadores y para que ellos nos diferenciaban a nosotras.
Los jugadores del equipo contrario salieron a la pista y ahora nuestro equipo, empezarían a calentar. Me puse nerviosa, Wendy me cogió la mano.
- Tranquila, todo va a salir bien.
- Es que no logro entender porque no me dijo nada. ¿Qué tiene de malo que juegue en un equipo de baloncesto? No lo entiendo- negué con mi cabeza.
- Tendrá una escusa, digo yo- Wendy me apretó la mano y me la soltó.
Miré la cacha, busqué entre los jugadores de azul y blanco a dos personas que me resultarían conocidas… Y los encontré. Mire a Liam, me sonreía, le sonreí. Posé mi mirada en Zayn, no se creía que yo estuviera aquí... Pero ¿por qué? Quité mi mirada de ellos nerviosa y empecé a jugar con los dedos de mis manos.
- Hey, ________- oí una voz masculina.
Levanté mi mirada y Liam estaba pegado a las gradas, tenía que gritar para que lo escuchara.
- Hola- dije sonriendo.
- Me alegra que hayas venido… Aunque seguro que no a sido por mi- movió su mirada y miró a Zayn.
Seguí su mirada y Zayn botaba el balón y nos miraba, cuando se dió cuenta de que lo miramos, fue hacia la canasta y encestó. Suspiré y volví a mirar a Liam.
- He venido por ti- dije sonriendo- Hacemos cuenta nueva ¿Vale? Olvidemos lo pasado.
Liam sonrió de oreja a oreja.
- Gracias.
- No hay de que.
Liam se despidió con la mano y se fue con los demás del equipo. Suspiré y me atreví a buscar la mirada de Zayn, no la encontré, normal, el equipo estaba reunido, supongo que dando las ultimas ordenes. Miré a Wendy nerviosa, ella me relajó con su mirada, le pegué un mordisco a mi perrito y suspiré.
~~MINUTOS DESPUÉS~~
Ya ha pasado la mitad del partido, fue bien, Zayn y Liam evitaban pasarse la pelota e incluso perdieron puntos porque no se la pasaron. Niños chicos. Ya me terminé mi perrito y el refresco, Wendy fue por otro. Tocó el pito de final de la primera parte, ahora quedaba la última. Ahora tocaba el descanso y las animadoras salieron a la cancha, Roxana al principio, moviendo sus pompones, como buena capitana. Ahora era mi turno.
Como Wendy no venía decidir bajar sola, procuré no pisar los pies a nadie y bajé hasta las canchas, los jugadores estaban en el banquillo descansando. Visualicé primero a Liam, él me miró y sonrió, se acercó a mi. Tenía su pelo café alborotado y la cara sudada, se la secó con la toalla blanca que tenía en el hombro.
- ¿Qué tal? ¿Te lo estás pasando bien?
- Si, están ganando por muchos puntos.
- Si, vamos bien.
Entonces estuvimos en silencio, él se rascó la frente y yo miré al suelo.
- ¿Viniste con Wendy?
- Pues….
- Déjalo, no respondas, es una estupidez- se rió nervioso- Te he visto y sé que vas con ella.
Los dos nos reímos, todavía estábamos un poco nerviosos.
- Gracias por perdonarme- dijo sonriéndome.
- No hay de que. Los dos nos equivocamos.
Liam iba a decir algo pero se cayó. Entonces sentí que algo me agarraba el brazo desde atrás, se me cortó la respiración, me sentí un poco aturdida, mi estómago empezó a llenarse de mariposas y me costaba mantenerme de pie, él era el único de ponerme así con tan solo ponerme la mano en mi brazo.
- ¿Nos podrías dejar a solas? – su voz retumbó en mi oído, la voz seductora de Zayn.
Liam tenía una línea recta echa con los labios, me miró a mi, cogió aire y asintió.
- Adiós _______, gracias por todo- dijo sonriéndome.
Y entonces se dio media vuelta y se fue con el equipo que estaba preparándose para volver con el juego. No quería darme la vuelta y mirar sus ojos color miel, no, me negaba a ponerme como un flan, pero eso no le importaba a Zayn, él me soltó el brazo y se colocó delante mía. Puso su mano en mi barbilla y levantó mi cara, miré su cara, estaba serio, pero sus ojos expresaban esa dulzura que tan solo yo conocía. Me brillaron los ojos y sonreí, pero de nuevo me puse seria. Zayn me iba a besar pero tambaleando me fui atrás, me puse la mano en mi cuello y miré al suelo.
- ¿Qué pasa?- preguntó extrañado.
- ¿Por qué no me dijiste nada de esto? –me crucé de brazos.
- Zayn se rió- ¿Enserio? ¿Estas enfadada por eso?
- Hombre, mi novio no me dice que está en un equipo de baloncesto y que encima tiene partido hoy ¿no me tendría que enfadar?
- Zayn sonrió pícaro- Novio…- susurró.
- ¡Zayn!- me quejé.
- Vale, vale. Es que no sé, tampoco me parecía muy importante que estaba en un equipo de baloncesto. Y el partido no te dije nada porque como tenías día de chicas…Hasta me sorprendió verte aquí.
- Pero fue ayer…- suspiré - Y lo del equipo, aunque no fuera importante, me interesaba, Zayn -lo agarré de las manos- ¿No te das cuenta que casi no se nada de ti?- dije apenada.
- Lo sé –hizo una mueca- Ya se me ocurrirá algo para solucionar eso.
- Eso espero- baje mi mirada.
- Pero nena, sabes lo más importante, sabes que te quiero- besó mi cuello y me mordió el lóbulo.
Sonreí como una boba y puse mis brazos en su cuello.
- Si, lo sé.
Zayn buscó mis labios con los ojos cerrados y me besó. Gemí cuando sentí su lengua dentro de mi boca y sus manos en mi trasero apretando nuestros cuerpos. Mordí su labio inferior.
PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII IIIIIIIII.
Y sonó el pitido, empezaba la segunda parte. Me separé de Zayn resignada, suspiré.
- Luego nos vemos- me dijo sonriendo.
- Claro.
Me di media vuelta, busqué a Liam, pero nada, así que subí a la grada de nuevo, al lado de Wendy, que me preguntó donde estaba.
~~DESPUÉS DE UNOS MINUTOS~~
Ya faltan unos minutos para que se acabe el partido, nuestro equipo está ganando de sobra. Entonces hay una jugada clave, no entiendo mucho de baloncesto, pero como a mi padre le gustaba se algo, Liam tiene el balón y Zayn esta bajo el aro pero como los del otro equipo piensan que Liam se la va a dar a otra, no se dan cuenta de Zayn. Liam no sabe que hacer, busca a otro compañero pero nada , no hay nadie libre. Zayn hace señales para que se la pase, pero Liam pasa. Uno se consigue desmarcar un poco, Liam aprovecha y le pasa el balón, un jugador del equipo contrario la coge y al final corre y mete canasta.
No es que le importe mucho los puntos a nuestro equipo, pero joder. Zayn se enfada y va hacía Liam, oh no, de nuevo no. Le empuja de los hombros.
- ¡¿NO VES QUE ESTABA LIBRE?!- le grita Zayn.
Ahora todo el mundo los mira. Me iba a levantar para bajar y detenerlos pero Wendy me para.
- No, que al final la que acaba mal eres tú.
- Tengo que ir
Me muevo y consigo escaparme de su agarre, bajo las escaleras corriendo y llego a la cancha.
- Señorita, no puede entrar, estamos en pleno partido.
Me dice uno de los guardias que había. Paso de él y me cuelo. Entonces en mitad de la pista esta Liam y Zayn, los jugadores lo intentan detener y al final todos acaban peleándose. Un asco. Alguien consigue agarrarlos. Me acerco y veo a Liam con la nariz ensangrentada y Zayn escupe sangre al suelo.
- No puedes asumir que ________ me quiera a mi- dijo Zayn riendo.
- -Liam aprieta los puños- Algún día se cansará de ti y me buscará.
- ¡PAREN! Son niños chicos, parecen bebés. ¿No saben respetarse? O por lo menos fingir- dije al borde de las lágrimas.
Zayn me miró y Liam suspiró. A los segundos llegó el arbitro y los echó a los dos del partido, se lo tenían merecido, no tenían remedio. No me apetecía seguir viendo el partido, me fui del gimnasio a mi habitación.
~~MINUTOS DESPUÉS~~
Sé que me porté como un capullo, pero ese chico me saca de mis casillas… De Zayn.
Ya apenas había luz en el cielo. Deje el móvil en la mesita y me levanté, creo que era el mensaje numero 300 que me llegaba de él. Se estaba tomando las molestias de pedirme perdón. Así que como estaba harta de esta situación, fui a su cuarto con las intenciones de arreglarlo todo, de dejarle las cosas claras.
~~MINUTOS DESPUÉS~~
Llegué a su habitación, nadie vigilaba las residencias, eso era mentira, tan solo para meter susto. Pegué en la puerta, pero cundo iba a pegar de nuevo, la puerta se abrió de golpe, sentí unos brazos en mi cintura que me pegaban a Zayn y luego rápidamente noté los labios calientes de Zayn sobre los míos. Luego sentí la pared fría en mi espalda, Zayn empezó a bajar sus besos por mi cuello.
- Lo siento, lo sé, sé que soy muy celoso y sobretodo con ese chico. Pero no puedo pensar que me pueden quitar a la persona que más quiero- me susurró dulcemente y se me aguaron los ojos.
- Son malas personas- dije conteniéndome la risa.
Roxana se tiro al colchón de Wen que seguía en el suelo, y ella se apoyó en la pared y bajo al suelo, se seguían riendo. Mire a Rox que se seguía agarrando la barriga. Me eché encima de ella y le empecé a hacer cosquillas.
- Se van a arrepentir.
Roxana casi se ahoga de la risa. Me daba empujones para que me apartara pero yo no me movía.
- W…Wen… Ayuda- dijo Rox entre risas, con el aliento que tenía.
A los minutos sentí que me sujetaban de la cintura y me alejaban de Roxana. Eran los brazos de Wendy que me apartaba. Me empecé a reír más sonoramente. Roxana estaba sentada en el colchón mirándonos, aun riéndose. Moví mis manos hacía atrás y toque al barriga de Wendy, empecé a hacerle cosquillas, entonces me soltó, me caí al suelo y seguí riéndome. Entonces paramos, todas cogimos aires, suspiramos y cuando tuvimos algo de aire nos empezamos a levantar.
Primero fue Rox, se levantó y fue a por Wendy, le ayudó a levantarse y luego vinieron a por mi, cada una me cogió de una mano y me levantaron. Me agarré la barriga, me dolía de la risa, mire a Rox y a Wen y sonreí, me alegraba saber que estábamos bien de nuevo.
- Y bueno…. ¿Cuándo es el partido?- dije sonriendo y sacudiéndome las manos.
~~HORAS DESPUÉS~~
No recibí ninguna señal de Zayn. Volví a mirar el móvil, nada, la hora del partido se acercaba y él no me decía nada. Tampoco respondí a su mensaje de ayer por la noche.
- Déjalo, ________- dijo Wendy y le dio un suave manotazo a mi móvil e hizo que se moviera.
Suspiré y lo guardé en mi bolsillo. Miré donde estábamos, un grupo de gente nos rodeaba, aunque no anduviéramos, seguro que nos moveríamos, todo el internado iba al partido de baloncesto o por lo menos, la mayoría. Era el primer partido de un pequeño torneo que había antes de las navidades, que todavía faltaba unos cuantos meses.
Roxana pintó dos rayas en nuestras caras de los colores del equipo del internado, azul y blanco, luego nos obligó a vestirnos de azul y blanco. Se despidió de nosotras y se fue con el grupo de animadoras. Eran las 4 y con la prisa no habíamos comido, Wendy y yo habíamos comprado en un puestecillo dos perritos caliente y un vaso de refresco. Ya entramos dentro del enorme gimnasio, nos sentamos en los primeros sitio que vimos que estaban en un buen lugar y estaban libres. Estábamos lo bastante cerca como para diferenciar los jugadores y para que ellos nos diferenciaban a nosotras.
Los jugadores del equipo contrario salieron a la pista y ahora nuestro equipo, empezarían a calentar. Me puse nerviosa, Wendy me cogió la mano.
- Tranquila, todo va a salir bien.
- Es que no logro entender porque no me dijo nada. ¿Qué tiene de malo que juegue en un equipo de baloncesto? No lo entiendo- negué con mi cabeza.
- Tendrá una escusa, digo yo- Wendy me apretó la mano y me la soltó.
Miré la cacha, busqué entre los jugadores de azul y blanco a dos personas que me resultarían conocidas… Y los encontré. Mire a Liam, me sonreía, le sonreí. Posé mi mirada en Zayn, no se creía que yo estuviera aquí... Pero ¿por qué? Quité mi mirada de ellos nerviosa y empecé a jugar con los dedos de mis manos.
- Hey, ________- oí una voz masculina.
Levanté mi mirada y Liam estaba pegado a las gradas, tenía que gritar para que lo escuchara.
- Hola- dije sonriendo.
- Me alegra que hayas venido… Aunque seguro que no a sido por mi- movió su mirada y miró a Zayn.
Seguí su mirada y Zayn botaba el balón y nos miraba, cuando se dió cuenta de que lo miramos, fue hacia la canasta y encestó. Suspiré y volví a mirar a Liam.
- He venido por ti- dije sonriendo- Hacemos cuenta nueva ¿Vale? Olvidemos lo pasado.
Liam sonrió de oreja a oreja.
- Gracias.
- No hay de que.
Liam se despidió con la mano y se fue con los demás del equipo. Suspiré y me atreví a buscar la mirada de Zayn, no la encontré, normal, el equipo estaba reunido, supongo que dando las ultimas ordenes. Miré a Wendy nerviosa, ella me relajó con su mirada, le pegué un mordisco a mi perrito y suspiré.
~~MINUTOS DESPUÉS~~
Ya ha pasado la mitad del partido, fue bien, Zayn y Liam evitaban pasarse la pelota e incluso perdieron puntos porque no se la pasaron. Niños chicos. Ya me terminé mi perrito y el refresco, Wendy fue por otro. Tocó el pito de final de la primera parte, ahora quedaba la última. Ahora tocaba el descanso y las animadoras salieron a la cancha, Roxana al principio, moviendo sus pompones, como buena capitana. Ahora era mi turno.
Como Wendy no venía decidir bajar sola, procuré no pisar los pies a nadie y bajé hasta las canchas, los jugadores estaban en el banquillo descansando. Visualicé primero a Liam, él me miró y sonrió, se acercó a mi. Tenía su pelo café alborotado y la cara sudada, se la secó con la toalla blanca que tenía en el hombro.
- ¿Qué tal? ¿Te lo estás pasando bien?
- Si, están ganando por muchos puntos.
- Si, vamos bien.
Entonces estuvimos en silencio, él se rascó la frente y yo miré al suelo.
- ¿Viniste con Wendy?
- Pues….
- Déjalo, no respondas, es una estupidez- se rió nervioso- Te he visto y sé que vas con ella.
Los dos nos reímos, todavía estábamos un poco nerviosos.
- Gracias por perdonarme- dijo sonriéndome.
- No hay de que. Los dos nos equivocamos.
Liam iba a decir algo pero se cayó. Entonces sentí que algo me agarraba el brazo desde atrás, se me cortó la respiración, me sentí un poco aturdida, mi estómago empezó a llenarse de mariposas y me costaba mantenerme de pie, él era el único de ponerme así con tan solo ponerme la mano en mi brazo.
- ¿Nos podrías dejar a solas? – su voz retumbó en mi oído, la voz seductora de Zayn.
Liam tenía una línea recta echa con los labios, me miró a mi, cogió aire y asintió.
- Adiós _______, gracias por todo- dijo sonriéndome.
Y entonces se dio media vuelta y se fue con el equipo que estaba preparándose para volver con el juego. No quería darme la vuelta y mirar sus ojos color miel, no, me negaba a ponerme como un flan, pero eso no le importaba a Zayn, él me soltó el brazo y se colocó delante mía. Puso su mano en mi barbilla y levantó mi cara, miré su cara, estaba serio, pero sus ojos expresaban esa dulzura que tan solo yo conocía. Me brillaron los ojos y sonreí, pero de nuevo me puse seria. Zayn me iba a besar pero tambaleando me fui atrás, me puse la mano en mi cuello y miré al suelo.
- ¿Qué pasa?- preguntó extrañado.
- ¿Por qué no me dijiste nada de esto? –me crucé de brazos.
- Zayn se rió- ¿Enserio? ¿Estas enfadada por eso?
- Hombre, mi novio no me dice que está en un equipo de baloncesto y que encima tiene partido hoy ¿no me tendría que enfadar?
- Zayn sonrió pícaro- Novio…- susurró.
- ¡Zayn!- me quejé.
- Vale, vale. Es que no sé, tampoco me parecía muy importante que estaba en un equipo de baloncesto. Y el partido no te dije nada porque como tenías día de chicas…Hasta me sorprendió verte aquí.
- Pero fue ayer…- suspiré - Y lo del equipo, aunque no fuera importante, me interesaba, Zayn -lo agarré de las manos- ¿No te das cuenta que casi no se nada de ti?- dije apenada.
- Lo sé –hizo una mueca- Ya se me ocurrirá algo para solucionar eso.
- Eso espero- baje mi mirada.
- Pero nena, sabes lo más importante, sabes que te quiero- besó mi cuello y me mordió el lóbulo.
Sonreí como una boba y puse mis brazos en su cuello.
- Si, lo sé.
Zayn buscó mis labios con los ojos cerrados y me besó. Gemí cuando sentí su lengua dentro de mi boca y sus manos en mi trasero apretando nuestros cuerpos. Mordí su labio inferior.
PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
Y sonó el pitido, empezaba la segunda parte. Me separé de Zayn resignada, suspiré.
- Luego nos vemos- me dijo sonriendo.
- Claro.
Me di media vuelta, busqué a Liam, pero nada, así que subí a la grada de nuevo, al lado de Wendy, que me preguntó donde estaba.
~~DESPUÉS DE UNOS MINUTOS~~
Ya faltan unos minutos para que se acabe el partido, nuestro equipo está ganando de sobra. Entonces hay una jugada clave, no entiendo mucho de baloncesto, pero como a mi padre le gustaba se algo, Liam tiene el balón y Zayn esta bajo el aro pero como los del otro equipo piensan que Liam se la va a dar a otra, no se dan cuenta de Zayn. Liam no sabe que hacer, busca a otro compañero pero nada , no hay nadie libre. Zayn hace señales para que se la pase, pero Liam pasa. Uno se consigue desmarcar un poco, Liam aprovecha y le pasa el balón, un jugador del equipo contrario la coge y al final corre y mete canasta.
No es que le importe mucho los puntos a nuestro equipo, pero joder. Zayn se enfada y va hacía Liam, oh no, de nuevo no. Le empuja de los hombros.
- ¡¿NO VES QUE ESTABA LIBRE?!- le grita Zayn.
Ahora todo el mundo los mira. Me iba a levantar para bajar y detenerlos pero Wendy me para.
- No, que al final la que acaba mal eres tú.
- Tengo que ir
Me muevo y consigo escaparme de su agarre, bajo las escaleras corriendo y llego a la cancha.
- Señorita, no puede entrar, estamos en pleno partido.
Me dice uno de los guardias que había. Paso de él y me cuelo. Entonces en mitad de la pista esta Liam y Zayn, los jugadores lo intentan detener y al final todos acaban peleándose. Un asco. Alguien consigue agarrarlos. Me acerco y veo a Liam con la nariz ensangrentada y Zayn escupe sangre al suelo.
- No puedes asumir que ________ me quiera a mi- dijo Zayn riendo.
- -Liam aprieta los puños- Algún día se cansará de ti y me buscará.
- ¡PAREN! Son niños chicos, parecen bebés. ¿No saben respetarse? O por lo menos fingir- dije al borde de las lágrimas.
Zayn me miró y Liam suspiró. A los segundos llegó el arbitro y los echó a los dos del partido, se lo tenían merecido, no tenían remedio. No me apetecía seguir viendo el partido, me fui del gimnasio a mi habitación.
~~MINUTOS DESPUÉS~~
Sé que me porté como un capullo, pero ese chico me saca de mis casillas… De Zayn.
Ya apenas había luz en el cielo. Deje el móvil en la mesita y me levanté, creo que era el mensaje numero 300 que me llegaba de él. Se estaba tomando las molestias de pedirme perdón. Así que como estaba harta de esta situación, fui a su cuarto con las intenciones de arreglarlo todo, de dejarle las cosas claras.
~~MINUTOS DESPUÉS~~
Llegué a su habitación, nadie vigilaba las residencias, eso era mentira, tan solo para meter susto. Pegué en la puerta, pero cundo iba a pegar de nuevo, la puerta se abrió de golpe, sentí unos brazos en mi cintura que me pegaban a Zayn y luego rápidamente noté los labios calientes de Zayn sobre los míos. Luego sentí la pared fría en mi espalda, Zayn empezó a bajar sus besos por mi cuello.
- Lo siento, lo sé, sé que soy muy celoso y sobretodo con ese chico. Pero no puedo pensar que me pueden quitar a la persona que más quiero- me susurró dulcemente y se me aguaron los ojos.
Capítulo 43 ♥
Empecé a ordenar mi cuarto para la noche de chicas. Se escuchaban nombres por megafonía, el sol iba cayendo y yo no oía mi nombre. Resignada seguí ordenando mi cuarto.
- ________ GRAY. ________ GRAY, POR FAVOR, TIENE UNA LLAMADA.
Mi nombre, mi apellido. Si, mi apellido es Gray. ¡Ah! Me habían llamado. Me puse a pegar saltos y a gritar, salí corriendo de mi habitación, si, gracias al collar de Zayn no se me olvidó la llave. Fui corriendo hacía la sala de teléfonos. Estaba emocionada por hablar con mis padres ¿y Zayn? ¿Le diría algo sobre él? Aminore el paso. No, claramente no le iba a decir nada de Zayn, los conocía y me sacarían de aquí rapidísimo. Llegué a la sala de teléfonos. Había una mujer en una mesa en la puerta con una lista.
- ¿Viene a hacer una llamada?
- No, me han llamado.
- Bien, ¿su nombre?
- ________, ________ Gray.
La mujer miró en la lista y tachó algo, mi nombre.
- Ve a la cabina 5- dijo sonriéndome.
Estaba tan ilusionada que no me salían las palabras, tan solo asentí y busqué la cabina 5. Fui temblorosa hacía ella y entré, cerré la puerta y me senté en la silla. Me subí las gafas y puse mi pelo detrás de la oreja. Nerviosa descolgué el teléfono.
- ¿S…si?- dije.
- Cielo, cielo, Dios, mi vida, ________, amor ¿qué tal estás?- oí la voz algo entrecortada por las lágrimas de mi madre.
- Mamá- me sequé las lágrimas detrás de las gafas- Mamá…
- ¿Estas llorando? Ais, cielo. Estamos echas unas lloronas.
Sonreí, extrañaba a mi mamá.
- ¿Qué tal están?- dije algo mejor.
- Bien, te extrañamos mucho, sobretodo la pequeña. Pregunta todos los días por ti.
Sonreí al pensar en mi hermana, esa cosita de 5 años que tanto quería. Solté unas cuantas lagrimas más.
- Ahora después me la pasas.
- Claro. Bueno, dime ¿qué tal tu primer mes de clase?
¿Ya había pasado un mes? Oh, que rápido.
- ¿Ya ha pasado un mes?
- Si, un poquito más… Ven, dime ¿qué tal?
- Perfecto, tengo amigas, los profesores son simpáticos.
Tengo un novio, dos chicos se pelearon por mí, perdí mi virginidad…. Ese tipo de detalles me los ahorré.
- Me alegro que todo te vaya genial- noté que estaba orgullosa- Temía que te encerraras en tu cuarto y no tuvieras amigas, que lo estuvieras pasando mal… Pero ya veo que no.
- Todo va bien.
- ¿Y los chicos?- susurró mi madre- ¿Los juntan mucho?
Supuse que mi padre estaría por ahí.
- Lo justo y necesario.
- Bien, perfecto, tu padre se alegrará de saber eso.
Hice una mueca, no me gustaba mentirle a mi madre… Me quedé en silencio.
- ¿Pasa algo cielo?
- No, nada.
Seguimos hablando de cosas... De repente una especie de reloj que había en la pared se iluminó y marcó 30 minutos.
- Mamá, me quedan 30 minutos, pásame a papá.
Y me pasó con mi padre, la conversación fue muy aburrida. Al cuarto de hora me pasó con mi hermana.
- ¿Quién es?- oí la dulce voz de mi hermana.
No pude evitar ahogarme en un mar de lágrimas.
- Enana… -susurré.
- ¿NANA? ¡NANAAAAAAAAAAAAAA!- gritó mi hermana al teléfono.
- Aush, no grites- me reí.
- Lo siento… Nana ven a casa, mamá y papá no están enfadados contigo, puedes volver.
Sonreí.
- No puedo, ya falta poco, dentro de poco estaré en casa molestando.
- Tú no molestas.
- Te quiero cielo… ¿Qué tal las clases?- me sequé las lagrimas.
Y empezó a contarme su historia con los chicos que la besaban en la mejilla. Me dijo que había un grupito de chicas que se metían con ella, pero su profesora le dijo que era por la envidia.
- Normal cielo, eres preciosa, hasta yo te tengo envidia.
Escuché su dulce risa y sonreí. Entonces el reloj volvió a parpadear, 1 minuto.
- Cielo, cielo, te tengo que dejar va a cortarse dentro de nada.
- No, nana, no me dejes…- empezó a gimotear.
- No llores, dentro de poco los llamaré… ¿Vale? Manda besos a papá y a mamá. Los quiero a todos ¿Vale?
- - ella gimoteó- Adiós nana, te quie….
Ti, ti, ti.
Miré el teléfono como una tonta. Ya se había terminado la llamada. Suspiré y volví a colocar el teléfono. Salí de la cabina antes la atenta mirada de los que había allí, todos miraban como lloraba y es que todavía no había asimilado que estaba lejos de mi familia… La pregunta era ¿me iría si me lo ofrecían? ¿Abandonaría a Zayn? Suspiré, removí mi pelo y seguí mi camino. Total, jamás me van a ofrecen que me fuera.
Llegué a mi cuarto y terminé de ordenar. Wendy iba a traer su colchón a mi cuarto. Compré en un sitio que hay aquí dentro como si fuera un tienda, refrescos, dulces y cosas varias. Yo ya tenía puesto el pijama y estaba esperando a Wendy. Me siento mal por Liam, me levanto la manga de mi pijama y recuerdo cuando me agarró fuertemente el brazo, me da un escalofrío. Estuve un poco con Zayn, pero me vine para hacer los deberes que nos mandaron para el fin de semana.
TOC TOC
Voy hacia la puerta y la abro. Solo veo un colchón.
- ¿Wendy?- grito.
- ¡Estoy detrás!- grita ella.
Me empiezo a reír. La ayudo a meter el colchón dentro de mi cuarto, ella traía en una bolsa su pijama y demás cosas. La invito a que entre al baño y se cambie de ropa. Ella entra y justamente Rox pega en la puerta. Voy y ella ya venía con su pijama y con unos cojines bajo el brazo. Me sonríe y entra. Tira los cojines encima del colchón de Wendy y se sienta. Entonces sale Wendy del baño y se queda en la puerta mirándonos.
- Pues bueno…- empiezo a decir, no se como seguir.
~HORAS DESPUÉS~
La cosa mejoró por si sola, Roxana dejó de estar enfadada conmigo y ya no habíamos bebido una botella de refresco y un paquete de un revuelto de patatas. Roxana me estaba pintando las uñas de los pies, Wendy se escondió en mi baño para que no le pintara la de las manos, pero al final… Las tiene rosas, no le pegan.
- Listo- dice Roxana cuando termina de pintarme las uñas.
Tenía la de los pies y la de las manos a juego, de un rojo intenso, bonitas.
- Te quedaron muy bonitas- dije sonriendo.
-Gracias.
- De nada.
Hubo otro momento de silencio, yo fui quien lo rompí.
- ¿Y mañana que harán? – pregunté.
- Iremos al partido de baloncesto ¿no? – Rox miró a Wendy y ella asintió- ¿Y tú?- dijo Roxana mirándome.
- ¿Partido de baloncesto?
- Si, hay un partido de baloncesto entre otro internado, Liam y Zayn juegan- dijo haciendo una mueca.
- ¿Zayn?- pregunté.
- Si, él esta apuntado
¿Zayn estaba en el club de baloncesto? Yo no lo sabía, además, no me dijo que mañana tenía partido.
- ¿Qué tienes _______?- me preguntó Wendy.
Atónita moví la cabeza
- Nada…
- ¿No lo sabías?- me preguntó Roxana.
- No…
- Yo como soy capitana del club de animadoras supe que había mañana partido y que Zayn está en el equipo...
Si, Roxana era una de esas que movían pompones y bailaban en los descansos de los partidos. ¿Zayn no quería que fuera a su partido? ¿Por qué no me dijo nada? Intenté tapar mi cara de asombro y seguí con la pijamada. Nos acostamos sobre las 2 de la madrugada… Ya que Rox mañana tenía que esforzarse en el partido y yo tampoco tenía mucho animo para fiestas.
Rox y Wendy en el colchón de abajo y yo arriba… Yo no podía dormir pensando en Zayn, seguramente era una tontería pero me comía la cabeza. Oí como vibraba algo… Mi móvil, lo cogí.
"Lo siento si te despierto, pero es que yo no podía dormir, estuve pensando en todo lo que esta pasando… Espero que me sepas perdonar, me acostumbraré a verte con él. Mañana tengo un partido de baloncesto y me gustaría que fueras. Espero verte allí, un beso, Liam."
Y él si me invitó… Dejé el móvil en mis manos unos segundos, luego lo dejé en la mesita a lado de mis gafas, me di la vuelta. Pero me tuve que volver a girar cuando note que vibraba algo de nuevo. Mi móvil.
Te quiero… - De Zayn.
Suspiré y me enfadé, no sé con quien o con qué, pero me enfadé, dejé el móvil en el mesita y tapé mi cabeza con la sabana. Al final me dormí.
- ________ GRAY. ________ GRAY, POR FAVOR, TIENE UNA LLAMADA.
Mi nombre, mi apellido. Si, mi apellido es Gray. ¡Ah! Me habían llamado. Me puse a pegar saltos y a gritar, salí corriendo de mi habitación, si, gracias al collar de Zayn no se me olvidó la llave. Fui corriendo hacía la sala de teléfonos. Estaba emocionada por hablar con mis padres ¿y Zayn? ¿Le diría algo sobre él? Aminore el paso. No, claramente no le iba a decir nada de Zayn, los conocía y me sacarían de aquí rapidísimo. Llegué a la sala de teléfonos. Había una mujer en una mesa en la puerta con una lista.
- ¿Viene a hacer una llamada?
- No, me han llamado.
- Bien, ¿su nombre?
- ________, ________ Gray.
La mujer miró en la lista y tachó algo, mi nombre.
- Ve a la cabina 5- dijo sonriéndome.
Estaba tan ilusionada que no me salían las palabras, tan solo asentí y busqué la cabina 5. Fui temblorosa hacía ella y entré, cerré la puerta y me senté en la silla. Me subí las gafas y puse mi pelo detrás de la oreja. Nerviosa descolgué el teléfono.
- ¿S…si?- dije.
- Cielo, cielo, Dios, mi vida, ________, amor ¿qué tal estás?- oí la voz algo entrecortada por las lágrimas de mi madre.
- Mamá- me sequé las lágrimas detrás de las gafas- Mamá…
- ¿Estas llorando? Ais, cielo. Estamos echas unas lloronas.
Sonreí, extrañaba a mi mamá.
- ¿Qué tal están?- dije algo mejor.
- Bien, te extrañamos mucho, sobretodo la pequeña. Pregunta todos los días por ti.
Sonreí al pensar en mi hermana, esa cosita de 5 años que tanto quería. Solté unas cuantas lagrimas más.
- Ahora después me la pasas.
- Claro. Bueno, dime ¿qué tal tu primer mes de clase?
¿Ya había pasado un mes? Oh, que rápido.
- ¿Ya ha pasado un mes?
- Si, un poquito más… Ven, dime ¿qué tal?
- Perfecto, tengo amigas, los profesores son simpáticos.
Tengo un novio, dos chicos se pelearon por mí, perdí mi virginidad…. Ese tipo de detalles me los ahorré.
- Me alegro que todo te vaya genial- noté que estaba orgullosa- Temía que te encerraras en tu cuarto y no tuvieras amigas, que lo estuvieras pasando mal… Pero ya veo que no.
- Todo va bien.
- ¿Y los chicos?- susurró mi madre- ¿Los juntan mucho?
Supuse que mi padre estaría por ahí.
- Lo justo y necesario.
- Bien, perfecto, tu padre se alegrará de saber eso.
Hice una mueca, no me gustaba mentirle a mi madre… Me quedé en silencio.
- ¿Pasa algo cielo?
- No, nada.
Seguimos hablando de cosas... De repente una especie de reloj que había en la pared se iluminó y marcó 30 minutos.
- Mamá, me quedan 30 minutos, pásame a papá.
Y me pasó con mi padre, la conversación fue muy aburrida. Al cuarto de hora me pasó con mi hermana.
- ¿Quién es?- oí la dulce voz de mi hermana.
No pude evitar ahogarme en un mar de lágrimas.
- Enana… -susurré.
- ¿NANA? ¡NANAAAAAAAAAAAAAA!- gritó mi hermana al teléfono.
- Aush, no grites- me reí.
- Lo siento… Nana ven a casa, mamá y papá no están enfadados contigo, puedes volver.
Sonreí.
- No puedo, ya falta poco, dentro de poco estaré en casa molestando.
- Tú no molestas.
- Te quiero cielo… ¿Qué tal las clases?- me sequé las lagrimas.
Y empezó a contarme su historia con los chicos que la besaban en la mejilla. Me dijo que había un grupito de chicas que se metían con ella, pero su profesora le dijo que era por la envidia.
- Normal cielo, eres preciosa, hasta yo te tengo envidia.
Escuché su dulce risa y sonreí. Entonces el reloj volvió a parpadear, 1 minuto.
- Cielo, cielo, te tengo que dejar va a cortarse dentro de nada.
- No, nana, no me dejes…- empezó a gimotear.
- No llores, dentro de poco los llamaré… ¿Vale? Manda besos a papá y a mamá. Los quiero a todos ¿Vale?
- - ella gimoteó- Adiós nana, te quie….
Ti, ti, ti.
Miré el teléfono como una tonta. Ya se había terminado la llamada. Suspiré y volví a colocar el teléfono. Salí de la cabina antes la atenta mirada de los que había allí, todos miraban como lloraba y es que todavía no había asimilado que estaba lejos de mi familia… La pregunta era ¿me iría si me lo ofrecían? ¿Abandonaría a Zayn? Suspiré, removí mi pelo y seguí mi camino. Total, jamás me van a ofrecen que me fuera.
Llegué a mi cuarto y terminé de ordenar. Wendy iba a traer su colchón a mi cuarto. Compré en un sitio que hay aquí dentro como si fuera un tienda, refrescos, dulces y cosas varias. Yo ya tenía puesto el pijama y estaba esperando a Wendy. Me siento mal por Liam, me levanto la manga de mi pijama y recuerdo cuando me agarró fuertemente el brazo, me da un escalofrío. Estuve un poco con Zayn, pero me vine para hacer los deberes que nos mandaron para el fin de semana.
TOC TOC
Voy hacia la puerta y la abro. Solo veo un colchón.
- ¿Wendy?- grito.
- ¡Estoy detrás!- grita ella.
Me empiezo a reír. La ayudo a meter el colchón dentro de mi cuarto, ella traía en una bolsa su pijama y demás cosas. La invito a que entre al baño y se cambie de ropa. Ella entra y justamente Rox pega en la puerta. Voy y ella ya venía con su pijama y con unos cojines bajo el brazo. Me sonríe y entra. Tira los cojines encima del colchón de Wendy y se sienta. Entonces sale Wendy del baño y se queda en la puerta mirándonos.
- Pues bueno…- empiezo a decir, no se como seguir.
~HORAS DESPUÉS~
La cosa mejoró por si sola, Roxana dejó de estar enfadada conmigo y ya no habíamos bebido una botella de refresco y un paquete de un revuelto de patatas. Roxana me estaba pintando las uñas de los pies, Wendy se escondió en mi baño para que no le pintara la de las manos, pero al final… Las tiene rosas, no le pegan.
- Listo- dice Roxana cuando termina de pintarme las uñas.
Tenía la de los pies y la de las manos a juego, de un rojo intenso, bonitas.
- Te quedaron muy bonitas- dije sonriendo.
-Gracias.
- De nada.
Hubo otro momento de silencio, yo fui quien lo rompí.
- ¿Y mañana que harán? – pregunté.
- Iremos al partido de baloncesto ¿no? – Rox miró a Wendy y ella asintió- ¿Y tú?- dijo Roxana mirándome.
- ¿Partido de baloncesto?
- Si, hay un partido de baloncesto entre otro internado, Liam y Zayn juegan- dijo haciendo una mueca.
- ¿Zayn?- pregunté.
- Si, él esta apuntado
¿Zayn estaba en el club de baloncesto? Yo no lo sabía, además, no me dijo que mañana tenía partido.
- ¿Qué tienes _______?- me preguntó Wendy.
Atónita moví la cabeza
- Nada…
- ¿No lo sabías?- me preguntó Roxana.
- No…
- Yo como soy capitana del club de animadoras supe que había mañana partido y que Zayn está en el equipo...
Si, Roxana era una de esas que movían pompones y bailaban en los descansos de los partidos. ¿Zayn no quería que fuera a su partido? ¿Por qué no me dijo nada? Intenté tapar mi cara de asombro y seguí con la pijamada. Nos acostamos sobre las 2 de la madrugada… Ya que Rox mañana tenía que esforzarse en el partido y yo tampoco tenía mucho animo para fiestas.
Rox y Wendy en el colchón de abajo y yo arriba… Yo no podía dormir pensando en Zayn, seguramente era una tontería pero me comía la cabeza. Oí como vibraba algo… Mi móvil, lo cogí.
"Lo siento si te despierto, pero es que yo no podía dormir, estuve pensando en todo lo que esta pasando… Espero que me sepas perdonar, me acostumbraré a verte con él. Mañana tengo un partido de baloncesto y me gustaría que fueras. Espero verte allí, un beso, Liam."
Y él si me invitó… Dejé el móvil en mis manos unos segundos, luego lo dejé en la mesita a lado de mis gafas, me di la vuelta. Pero me tuve que volver a girar cuando note que vibraba algo de nuevo. Mi móvil.
Te quiero… - De Zayn.
Suspiré y me enfadé, no sé con quien o con qué, pero me enfadé, dejé el móvil en el mesita y tapé mi cabeza con la sabana. Al final me dormí.
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