lunes, 17 de septiembre de 2012

Capítulo 5 ♥

Me levanto por un horrible sonido. Esto me lo habían avisado mis padres, a una cierta hora de la mañana sonaba una alarma para despertar a toda la escuela, para no llegar tarde a clase. Miro mi despertador. Las 7 de la mañana…. ¿QUÉ? Me siento en mi cama, apoyo mi cabeza con mis manos, todo me da vuelta. Me suele pasar cuando me levanto muy rápido, de pronto empiezo a tener calor, frio,
 calor, frio; se me pone la piel de gallina, empiezo a sudar exageradamente y noto que ardo, no sé porque pero unas lágrimas salen de mis ojos. Pongo mi mano en mi frente, estoy ardiendo. Me levanto corriendo de la cama, me tengo que apoyar en la pared o si no me estampo contra el suelo, cierro los ojos.

Cuando todo está bien, empiezo a andar lentamente hacia mi cuarto de baño. Me miro en el espejo. ¿Esa soy yo? Estoy blanca, ok yo no suelo ser muy morena, pero Dios… parece que soy leche. Mis ojos están brillosos y mis labios están rojos. Abro el grifo y el sonido del agua cayendo retumba en mis oídos, junto mis manos, las lleno de agua y me la hecho a la cara, así unas cuantas veces más. Agarro la toalla que hay al lado y me limpio la cara… Me vuelvo a mirar en el espejo, sigo igual. Me voy a la cama y me siento.

Suspiro, ahora empieza a haber un murmullo odioso en el pasillo, ya se han levantado casi todo el mundo. Me empieza a doler más y más la cabeza, me tumbo en mi cama y me tapo con la sabana entera. Abro los ojos, me había dormido lo bueno es que ahora hay menos murmullos. Bien… Me quito la sabana y cojo mis gafas y un papel de la mesita de noche, me pongo las gafas y miro el papel… mi primera clase es a las 8 y medía y son las… 8 y cuarto. Dios… ¿tanto había dormido de nuevo? Me pongo de pie de nuevo, esta vez más despacio.

Me dirijo a mi armario y me pongo lo primero que pillo: jean, camiseta y mis convers. Me hago una coleta alta y cojo mi llave de la habitación, mi móvil y un plano de la escuela. Sin pensarlo me voy a la enfermería.

~~Minutos después~~

- A ver, abre la boca y di a.- me dice una de las enfermeras podía tener los 30 y muchos.
- AAAAAAAAA- digo abriendo la boca.
- Muy bien. ¿Qué comiste ayer?

Me pongo a pensar…

- ¿Ayer? Pues… Entre las prisas y los nervios y todo… creo que un yogurth y una barrita de regalí rojo que me dio mi hermana- se me escapa una risa tonta.
- ¿Tienes hambre?
- No, la verdad es que no me apetece nada. Nada más que pienso en comida me entran ganas de….- me tapo la boca con la mano, me bajo de la camilla y voy directa al baño.

Creo que estoy echando hasta mi primera papilla. Me levanto cuando creo que las náuseas se han ido, me lavo la boca y salgo del baño.

- Lo siento…
- No tienes de que disculparte, es normal. Siéntate que estas más blanca- me dice señalando una silla

Me siento en la silla que me ha levantado, ya me empezaban a fallar las piernas y me veía en el suelo.

- ¿Qué me pasa?
- Pues mira: no has comido, ayer hizo mucho calor, no has parado, los nervios y todo. Creo que necesitas un poco de descanso.
- ¿Hasta cuándo?
- Hoy no salgas de la cama y mañana ya verás.
- Pero faltaré a las clases.
- Tranquila en esta semana no se hace gran cosa, se dan charlas, se conocen a los profesores y a los alumnos.
- Bueno, muchas gracias.
- De nada y ya sabes descansa… Espera un segundo ahí sentada que voy a traerte unas pastillas.

La mujer se va y yo pongo la cabeza entre las piernas para que se me vaya el mareo. A eso escucho que se abre la puerta, yo estaba en un cuarto y desde aquí no se veía la puerta, pero si puedo oír.

- ¿Qué te pasa?- reconozco la voz de la recepcionista.
- Me encuentro mal…- es la voz de un chico.
- Un segundo que viene la enfermera.

Yo sigo a lo mío intentando que se me fuera el mareo, pero tengo que asumir que soy curiosa, sigo escuchando.

- ¿Tú?- dice la enfermera.
- No me lo creo… ¿Te han cambiado de escuela? ¿Ahora estas en esta?
- Si, me han cambiado ya que la que había aquí la han despedido. Y tú ¿qué haces en esta escuela?
- Pues que allí ya no me aguantaban- se rió- y me han mandado aquí.
- Y ¿qué te pasa?
- Me encuentro mal.
- Ay Dios, ¿también vas a empezar así aquí? Ya no me lo creo, espera un segundo que le doy esto a una chica y hablamos seriamente.

En eso se oyen unos pasos hasta donde yo estaba.

- ¿Estás bien?- dice al ver que tenía la cabeza entre las piernas.
- Si, solo un poco mareada- levanto la cabeza- Pero estoy mejor- me levanto un poco torpe.
- Así no puedes ir a tu habitación… espera un segundo que te van a ayudar. ¡ZAYN, VEN!






sábado, 15 de septiembre de 2012

Capítulo 4 ♥

Pero porque dije que si, si a mí no me gustan las fiestas… ¿Esto o esto?… ¿hará frio? O mejor… ¿Dónde será la fiesta?.. Mejor me llevo algo fino. Sí, eso está bien. ¿Qué me pongo?... ok, es una fiesta... mirare lo que tengo. Menos mal que me ha dado tiempo a poner todo en el armario… Esto no… quizás esto… pero… esto… si, esto.

Unos jeans claros, unas bailarinas negras y una nadadora ne
gra. Básico y cómoda. Me limpio las gafas y me hago una trenza en el pelo.

Toc toc.

Llaman a la puerta.

- ¿Si?
- Soy yo, ya son las 9.
- Ya voy.

Me hecha unas gotas de colonia y desodorante, me meto mi móvil en el bolsillo, cojo mi llave y salgo de la habitación. Ella se me queda mirando…

- Vamos a una fiesta.
- Lo sé.
- ¿Cómo vas así vestida?

La miro a ella y va con unos short blancos y una camiseta de rallas blanca y azul metida bajo el pantalón y unas sandalias azules. El pelo suelto y una felpa de metal, no encuentro la mecha rosa que tenía antes.

- Voy bien…- miento.
- Pareces que estas por casa…
- Muchas gracias- me subo las gafas que se están empezando a resbalar.
- ¿Y esas gafas?- me mira.
- Si no, no veo.
- ¿Y lentillas?
- No me apetecen.
- La próxima vez que haya una fiesta te visto yo- me guiña un ojo y me agarra del brazo.

Empezamos a andar pasillo abajo hasta el ascensor.

- Dijiste que iba a haber chicos… ¿es el primer año de ellos y ya los conoces?
- Contactos- se ríe.
- ¿Desde cuándo estás aquí?
- Buf… desde los 10 años.
- ¿Desde hace tanto? ¿Por qué?
- Si, digamos que yo no era una buena niña… y mis padres no me podían aguantar y me metieron aquí.

Unos segundos en silencio

- Rox… ¿Y la mecha rosa?- pregunto.
- Me la he quitado, es una extensión, ¿verdad que me quedaba bien?
- -me rio- Sí.

El ascensor llega y bajamos una planta

- Ahora silencio, en esta planta están los profesores. No nos dan permisos para hacer fiesta y ahora menos con los chicos.
- Esta bien…

Vamos despacio, calladas y salimos del edificio.

- Ahora vamos a un sitio que solo conocemos los que estudiamos aquí.

Seguimos recto, torcemos, recto y así por unos minutos. Llegamos a una especie de reja… ella quita una parte y hay un agujero. Pasamos y ya se puede oír la música y voces.

-Estamos cerca- me avisa.

Seguimos andando y conociéndonos un poco. Sin darnos cuenta ya estamos, estamos en un bosque, hay música, una mesa con bebidas, chicas hablando con chicos y gente bailando.

- Bueno, ahora nos vemos ____, voy a saludar a unas amigas.

Ella se va y me deja sola, miro a todo el mundo. Dios… ¿y ahora qué hago?... Chicas me miran, chicos también. Pero mi mirada se fija en un grupo de chicos, son 3, uno está apoyado en un árbol con su bebida en la mano y los otros 2 esta cada uno a un lado con sus bebidas en la mano. El del árbol tiene algo especial… Tiene unos jeans oscuro y una camiseta de mangas cortas y de rallas blanca y negras, unas zapatillas negras. No puedo verle muy bien por la oscuridad, pero por un momento nuestras miradas se encuentras, noto cosquillas… él me sonríe, se acerca al oído de un amigo y después al otro… Sus amigos me miran y ahora él y sus amigos se empiezan a reír de mí…

Eh… me empiezan a aguar los ojos, me muerdo el labio inferior. Miro a la izquierda y a la derecha, no encuentro a Rox. Me voy por donde vine. Encuentro un banco en el camino y me siento… ¿Por qué se rieron de mí? Apoyo mi cabeza en mis piernas… ¿Por mis gafas? ¿Por cómo iba vestida?… No me conocen, no se pueden reír de mí. Noto una mano en mi hombro, me da susto y me caigo del banco.

- Eh chica ¿estás bien?- me tiende su mano.

Le cojo la mano y me pongo de pie me sacudo el trasero.

- Si, gracias- Me quito las gafas las tenía mojada… había llorado.
- ¿Segura? No tienes buena cara.

Ahora es muy de noche. La luna esta en lo alto del cielo y unas farolas están encendidas. Hay una farola justo al lado nuestra, así que puedo mirar al chico. Más alto que yo, no está excesivamente fuerte. Llevaba una camiseta básica negra. Sus ojos son… avellana, tiene una gorra, pero unos pelos se le escapan y veo que tiene el pelo castaño.

- ¡Eh! ¿Estás aquí?- pasa su mano delante de mi cara, me había quedado como boba mirándolo.
-Si…si... lo siento.
- No importa. Me llamo Liam ¿y tú?
- ____, pero dime ____.
-____- repite- ¿vienes a la fiesta?

En ese momento recordé lo que paso y se me nublo la vista.

- No gracias… luego nos vemos.
- Eh… adiós- se despidió con la mano y se fue a la fiesta.

~~ Cuando llegue a mi cuarto, en mi cama~~

¿Por qué no me puedo sacar de la cabeza ese momento? Me giro en la cama debajo de las sabanas… Todavía puedo oír sus risas. Solo son unas risas, pero me ha llegado muy a dentro. Me afectan mucho las cosas… Tengo que dejar de pensar en aquello… Ahora una mirada ocupa mi mente, esos ojos avellana. Esa mirada penetrante… el tacto de sus manos.

Me giro ahora hacía la izquierda bajo las sabanas.

Su sonrisa, su pelo… De nuevo, oigo las risas… recuerdo que me señalaron… la tristeza que sentí. Liam… bonito nombre. Ahora mismo tengo la cabeza hecha un lio… No oigo a mi hermana chica quejándose de que no le han leído el cuento que ella quería. Normal… no estoy en casa, estoy en un internado. Me encojo, me hago chiquitita. Esto es demasiado para mí… noto unas lágrimas en mis mejillas.



viernes, 14 de septiembre de 2012

Capítulo 3 ♥

El motivo… muy sencillo, yo tenía novio, pero mis padres no lo sabían, ya que ellos son muy protectores. Pues un día fui a su casa a ver una película y nos tumbamos en el mismo sofá, nos estábamos dando un pequeño beso, que ni siquiera era uno de verdad y mi padre entra en su casa gritando, me cogió del brazo y me saco de la casa. Días después me entere que una chica que me odia mucho le di
jo a mi padre que yo tenía novio y que estaba en su casa… y lo peor es que le dijo que iba a perder mí… Virginidad.

¿Por qué me odian tanto como para decir eso? Yo ni había pensado en eso, mi novio me dijo que cuando estuviera preparada lo haríamos, pero yo no estaba preparada. Y mis padres como castigo me han separado de mis amigos, de todo el mundo y me han metido en esta especie de internado… ¿Les parece justo? A mi desde luego no.
Me levante de la cama y fui al baño para echarme agua en la cara, hacía un calor impresionante. Me di en el pie con una caja, imagino que serán las cosas de mi antiguo cuarto. Entro en el baño, enciendo el grifo y me hecho un poco de agua a la cara, lo único bueno de casi nunca maquillarme es que en estos momentos no se me corre.

Esta bien, no soy la típica chica que se maquilla, que se pone ropa ajustada para destacar su figura, no, no soy ese tipo de chica. Pocas veces me vas a ver con una minifalda o con un vestido muy corto. Solo me he maquillado una vez en mi vida y fue para la boda de mi tía. Mis gafas nerd no me las quito, tengo las lentillas pero paso, me parecen incomodas. Me decían que soy una chica mal aprovechada, porque tengo buen cuerpo, ojos preciosos y bonito pelo y no me saco partido… Pero no me importa, yo soy así.

¡Ah! Se me había olvidado, tenía que ir a la habitación de Wendy, cojo la llave de la habitación la meto en mi bolsillo y salgo corriendo de mi habitación y busco la habitación 40… encuentro la habitación y pego en la puerta.

Toc toc

- ¿Quién es?- preguntan dentro de la habitación.
- Soy ____.

Se oye unos pasos y la puerta abriéndose.

- Pasa- me mira y me sonríe- creía que no ibas a venir.
- Lo siento, es que se me olvido, todavía estoy en shock.
- - se rio- No pasa nada, vamos entra.

Se quita de la puerta dejándome espacio para entrar. Entro y cierro la puerta detrás de mí. Mira la habitación está decorada muy bonita, sus paredes tiene un color rosa muy claro, pero casi no se ve pared, hay fotos de sus amigas, familiares y de grupos de música tipo a los Beatles, Rolling Stone y más, le gusta la buena música. Luego veo la cama hecha, la puerta de su armario está abierta y tiene ropa de todos los colores, en el escritorio hay un portátil y una cámara Nikon, la puerta del servicio está abierta y tiene botes de colonia, desodorante y su pasta y cepillo de dientes. Esto es lo que está a la vista, ella es muy guapa, ahora está de pie mirándome, se echa de vez en cuando el pelo para atrás removiéndolo todo, lleva unos jeans oscuros, unas converses rojas y lleva una camisa de la legua de los Rolling Stones, tiene unos cascos en su cuello, seguramente estaba escuchando música, los cascos son blancos.

- ¿Qué te parece?- me pregunta tímida.
- Está muy bien. Una cosa ¿tienes amigas? – le pregunto.
- Bueno tengo…- empieza a decir Wendy

Un sonido la interrumpe, la puerta se ha abierto y una chica ha entrado sonriendo.

- ¡WEN! ¿Vas a venir hoy a la fiesta para despedir a las vacaciones?- me mira a mí y a Wendy- Perdona… creí que estabas sola.
- Podías haber tocado- dice Wendy.
- Ya sabes que yo no suelo tocar… ¿Y tú eres…? – me mira.
- Hola, soy nueva me llamo ____ ¿y tú eres?
- Encantada- sonríe- pues soy la única amiga que tiene esa cosa de ahí- señala a Wendy, va hacía ella y pasa su brazo por sus hombros- y me llamo Roxana.

Miro a la chica, se parece algo más a las demás chicas pero hay algo que es diferente, tiene una mecha rosa en su pelo negro, que asombrosamente, le queda muy bien, sus ojos son de un marrón intenso. Pero viste como las demás, pero con menos escote. Parece simpática.

- Bueno Wen entonces ¿vienes?
- No se… me iba a acabar un libro que estoy leyendo- señala la mesa, donde hay un libro.
- Ven que va a ser genial: música, bebidas, chicos…
- No me apetece Roxana.
- Te dije que me llamaras Rox… Te vas a perder la fiesta del año… y tú ___… ¿vienes?
- ¿Yo?- pregunto asombrada.
- Claro tú, así conoces a gente.
- Bueno… esta bien ¿a qué hora?
- ¿Cuál es tu habitación?
- La 37
- A las 9 estoy allí. Me voy, ciao ____, ciao Wen- se da la vuelta y mueve la mano despidiéndose.

Cuando cierra la puerta miro a Wen

- Así es ella y respondiendo a tu pregunta, ella es mi única amiga y ahora… tú ¿o no?
- Claro. Bueno me voy a relajarme un poco y ordenar la habitación que me faltan 3 horas para las 9, adiós Wen, nos vemos.
- Si, mañana empiezan las clases, a ver si coincidimos en alguna- sonríe. 



jueves, 13 de septiembre de 2012

Capítulo 2 ♥

- Ven _____- me llama mi padre que sigue en el mostrador.
- Ya voy- me levanto despacio del sillón y dejo sola a mi hermana que está cantando la canción de sus dibujos animados favoritos- ¿Qué pasa?
- Esta mujer te va a explicar unas cosas- me señala a la mujer del mostrador.
- Aquí tienes tu llave de la habitación, es la habitación número 37, la ala de las chicas es a la derecha, aho
ra sales de aquí y tuerces a la derecha y ya, es el gran edificio. Aquí tienes un plano de toda la escuela y aquí tu horario.- me da todo y sonríe- Espero que te guste.
- Muchas gracias- finjo una sonrisa y me guardo la llave en el bolsillo del jean.
- Bueno hija… ya nos tenemos que ir- me dice mi madre que está empezando a brillarle los ojos.
- No llores…- miro al suelo.
- Entiende que lo hacemos por tu bien, aquí te educarán bien- mi padre me frota el brazo derecho.
- ¿Ya?- sigo enfada con ellos, ¿cómo se atreven a meterme aquí?
- Ya nos vamos… Vamos cariño-mi padre llama a mi hermana.

La pequeña nos mira con los ojos abierto, se baja del sillón y viene hacía nosotros.

- ¿Ya nos vamos?- pregunta mirándonos.
- Si ya nos vamos cielo.- dice mi madre sonriendo.
- Vamonos ____- me coge de la mano y tira de mi para irnos, pero yo no me muevo.
- No pequeña, yo me quedo.
- ¿Por qué?
- Ya te lo explicaron papá y mamá, yo me quedo aquí todo el año, hasta las vacaciones…
- No ____ ¡ven! No te quedes… ¡porfis!
- Yo no me quiero quedar pero…
- Mamá, papá que venga - mi hermana los mira.
- No cielo, ven vámonos. – la intenta coger de la mano.
- - Mi hermana con su genio le quita la mano y se agarra a mi pierna- No… - oigo como empieza a llorar.
- Oh, linda no llores…
- No quiero que te vayas…

Me agacho y me pongo a su altura, le limpio las lágrimas.

-Estás muy linda no llores. Además ahora vas a tener toda la casa para ti sola. Y podrás entrar en mi cuarto.
- ¿SI?
- Y lo mejor, todas las muñecas son para ti.
- - se ríe- Eso está bien…

Le hago cosquillas en su barriguita.

- ¿Nos veremos ____?
- Claro, en las vacaciones e intentaré llamarlos.- sonrió.
- ¿Hablarás conmigo?
- Si y me contaras qué tal te va con tus nuevos compañeros
- Te quiero ____.
- Y yo a ti enana- la abrazo.

Me levanto ya del suelo y mi madre le coge la mano a mi hermana, me mira. No me puedo resistir, voy y la abrazo. Ella suelta a mi hermana y mi padre la coge.

- Te quiero mamá.
- Entiende hija, esto es por tu bien.
- Intentare llamarlos. Cuiden de la pequeña.
- Claro… pórtate bien.
- Si mamá… Adiós.

La suelto y se le escapan unas lágrimas vuelve con mi padre y mi hermana, los tres me miran y se despiden con la mano. Y pensar que esta será la última vez que los veré en mucho tiempo, yo quería independizarme pronto pero… no tan pronto. Cojo mi maleta y sigo las direcciones de la recepcionista. Salgo, derecha, edificio y entrar.

Hay un plano, miro en que planta está la habitación 37…. En la 2 planta. Cojo el ascensor, todas las miradas están fijas en mí, una chica sola, que va vestida fatal en comparación con las demás y lo más importante, que no tiene ni una BB ni un iphone en la mano.

Cuando el ascensor llega a la 2 planta, salgo y hay un papel que dice que para la derecha del pasillo esta la habitación 37, giro a la derecha y miro las puertas. 31… 33…35… aquí, 37. Me paro enfrente. Suspiro, suelto la maleta, que es de ruedas; suelto los papeles en la maleta, meto mi mano en el bolsillo y sin querer le doy un codazo a la maleta, esta cae junto con los papeles.

Empezamos bien, oigo unas risas… cojo la maleta y cuando me voy a dar la vuelta para buscar los papeles, veo una cara cerca de mí.

- aaaaaaaaah- grite de susto.
- Per…perdona, no…no quería asustarte.
- No me asustaste – me pongo de pie y me subo las gafas.

La chica también, tiene una mirada muy tímida... está mirando al suelo… tiene el pelo rubio liso y largo, sus ojos son verdes. Las facciones de su cara son bonitas y tiene buen tipo.

- Aquí tienes la llave, se te había caído…- dice mirando al suelo.
- Muchas gracias…- cojo la llave- Me llamo ____, pero me puedes decir ____.
- ¿Perdona?- levanta la mirada.
- Que me llamo ____, pero me puedes decir ____ y tú?
- Wendy… me llamo Wendy…. Pero me puedes decir Wen…-sonríe.
- ¿Eres nueva?- le pregunto
- Bueno… no y tú?
- Yo acabo de llegar. ¿Cuál es tu habitación?
- La 40… ¿Por?
- ¿Dejo las cosas en mi habitación y nos vemos?
- Cl…claro- sonríe.

La chica parece muy agradable, tímida, pero agradable y viste normal, no tiene un escote que casi le llega hasta el ombligo, ni lleva una minifalda y lo más asombrante… ni un BB, ni un iphone.

Meto la llave en la cerradura y la giro, la puerta se abre y deja la vista la habitación. Una habitación muy grande para una sola persona… No está nada mal. Una cama pegada a la pared, un armario grande, un escritorio, una tele, un sofá y un cuarto de baños muy chico, pero está bien.

Me siento en la cama, solo está el colchón… me siento sola. Las paredes están de color morado… Intento distraer mi mente, pero no puedo… solo puedo pensar en el motivo por el cual, estoy aquí.



Capítulo 1 ♥

- ¡No por favor, vamos mamá piénsalo mejor!- suplique una vez más.
- Ya está decidido hija, ya no hay vuelta atrás. Además, ya estás aquí. 

Me rendí con mi madre y fui a mi padre.

- Papá por favor, vuelve a meter la maleta en el coche y vayamos a casa.
- ____ lo hubieras pensado bien antes de cometer esa barbaridad.
- Pero papá, no lo hice- proteste.

Como me molestaba que no me escucharan y no me creyeran.

- Lo pensaste, es lo mismo. Y si no te hubiéramos visto a tiempo… Oh Dios, ni lo quiero pensar.

Mi padre se llevó la mano a su cara.

- Papi, estoy cansada- salto mi hermana pequeña.
- Ya falta poco cariño- le dio ánimos mi padre.

Mi hermana refunfuñando, no había conseguido que la llevara en brazos, levantaba las piernas y pisaba muy fuerte. Con 5 años es muy molesta la pequeña. Me miro con sus ojos ___, igual a los míos, teníamos los mismos ojos y el mismo castaño en el pelo. Frunció el ceño y volvió la mirada al frente y siguió andando como antes.

- Tengo 16 años ¡Soy mayor!- dije volviendo a nuestra conversación, cruce los brazos y paré.
- Pues ahora pareces una niña, deja de enfadarte y sigue andando- me dijo mi padre que arrastraba mi maleta.
- ¡No soy una niña !- grite y empecé a andar rápido dejando a mis padres y a mi hermana atrás.

Esta bien, quizás en este momento si parecía una niña … Pero ¿a qué adolescente le gusta que la metan en una escuela solo para chicas? A ninguna. Que calor hacía y la escuela tenía que estar arriba de una cuesta. En mi muñeca tenía una liga negra, la cogí y me hice con ella una cola alta, me subí mis gafas tipo nerd, las necesitaba por la vista; como mi nariz es pequeñita se me suelen resbalar mucho las gafas. Resople, seguí andando la cuesta y al final llegue, menos mal que no me han metido en una escuela de monjas.

En la entrada había césped y la fachada era de colores vivos, vi a chicas de mi edad, más grande y más pequeñas, con sus respectivas maletas yendo hacia la entrada. Se notaban que todas eran de familias adineradas, todas iban o con su iphone o su BB en la mano enviando mensajes y otras que solo las llevaban para presumir. Mientras que otras personas les llevaban las maletas, en este momento me avergoncé de mi móvil del año de la mierda…

- Cuando quieres ir rápido, no hay quien te coja…- dijo mi madre y cogió aire.
- Yo no puedo más- dijo mi hermana y se sentó en el suelo.
- Cariño ya falta muy poco- le dijo mi madre.
- No me muevo- cruzo sus brazos pequeño y saco los labios como un pez, así se ponía cuando se enfadaba.
- Ven enana, yo te llevo- fui hacía ella.

Se le cambio la cara, sonrío de oreja a oreja y me extendió sus pequeños brazos. Tenía 2 coletitas, una a cada lado de su cabeza. La cogí, no pesa nada, es como una pluma. Me la puse en el costado y ella puso su cabeza en mi hombro.

- Bueno allí está la recepción- dijo mi padre apuntando un edificio- vamos.

Me encamine hacia allí con mi hermana a cuesta, las chicas tienen su móvil en las manos y yo tengo a mi hermana, es lo mismo ¿no? Me reí yo sola. Mire a mí alrededor, mientras mi hermana jugaba con mi cola de caballo. Mi mirada se detuvo en un grupo de personas, eran solo chicos… ¿Eh?… no me cuadraba… ¿Esto no es una escuela solo de chicas?

- Eh… papá ¿esto es solo de chicas?
- Si- me respondió seguro.
- ¿Y esos de allí?

Mi padre miro a donde yo miraba, estaban los chicos con sus maletas al lado.

- ¿QUÉ? Vamos a la recepción a preguntar ahora mismo- mi padre se había enfadado.
- ¿Qué pasa ___?- me pregunto mi hermana
- Nada, es solo que papá se enfada muy pronto.
- Tienes razón- dijo afirmando con la cabeza.

Me dio risa, que niña… y cuanto la quiero. Mi padre abrió la puerta de donde estaba la recepción y fue directo al mostrador. Casi me doy con la puerta si no fuera por mi madre. Me acerque al mostrador y solté a mi hermana en el suelo.

- Ahí hay asientos, ve.

Mi hermana levanto su brazo señalando el mostrador… miré en el mostrador y había un bowl con caramelos… le cogí uno de fresa y se lo di.

- Okay ahora ve y pórtate bien.

Mi hermana se fue corriendo hasta los sillones, yo me centre en la conversación de mi padre.

- ¡Pero en la página web ponía que era solo de chicas!
- La página se ha actualizado hace poco con los cambio de este curso. Desde este año se admiten chicos ¿Algún problema?. Las habitaciones están en diferentes edificios y demás. Pero las clases son mixtas.
- Déjeme un segundo consultarlo con mi mujer.
-Claro.

Mi padre se giró y se encontró con mi madre.

- ¿Qué hacemos?
- Pues cariño, ya no podemos hacer nada. No hay tiempo, las clases empiezan mañana. Confiaremos en la seguridad de este centro…
- Esta bien – mi padre suspiró y se giró de nuevo al mostrador- Venimos a traer a una alumna.

Se me calló el mundo al suelo, ya no había marcha atrás. Me fui con mi hermana a sentar, porque sentí que las piernas me fallaban.

- Tranquila ____ si yo pudiera me quedaría contigo- dijo dando palmaditas a mí muslo con su mano pequeña.




Introducción ♥





______, una chica de 16 años, castaña y ojos _____, un cuerpo fenomenal. Parece una Barbie, pero es todo lo contrario, le gusta estar cómoda las 24h del día. ______ es muy vergonzosa, jamás se ha emborrachado… digamos que solo probó el alcohol las navidades pasadas y le dieron nauseas cuando entro por su boca. Tiene miles de estuches de maquillajes, pero claro, sin abrir, solo se pinta para las ocasiones especiales, bodas, bautizos, comuniones…Tenía una vida normal, pero por culpa del destino, o mejor dicho, por culpa de una persona que se divierte fastidiando vidas ajenas, sus padres la mandan a un internado, con el propósito de alejarla de sus amigos y sobretodo de los chicos. Exacto, la mandan a un colegio interno únicamente de chicas, o al menos eso creían sus padres y ella, pero no.

En esta novela se mostrara el amor de dos adolescentes totalmente diferentes, como bien dice el nombre de la novela, son almas opuestas.

Él: Un chico que ama las chaquetas de cuero, que odia las normas, que tiene el ego muy subido y que jamás, pero jamás se ha enamorado. Todas las chicas se mueren por besar sus labios, él suele usar las chicas para divertirse, pero nunca para una relación seria, él solo busca la diversión de una noche.

Ella: Risueña, alegre, inocente y sobretodo romántica, no sabe lo que pasa cuando se salta una norma y tiene miedo a averiguarlo, capta la atención de los chicos, pero nada más que ven sus gafas o su forma de vestir se olvidan de ella. Ha tenido novio, claro que sí, con el último era todo muy bonito, pero ella sabía que tarde o temprano él se hartaría de ella, así que por suerte no llego a enamorarse… ¿Sexo? ¿Hacer el amor? Ni le nombres eso, que se pondrá roja como un tomate, así la educaron desde pequeña, hacer el amor es cosa de adultos… pero todo el mundo cambia de opinión respecto a eso ¿Ella también cambiara?

Él y ella se encontraran, digamos que el primer encuentro no será muy bonito, las risas inundaran el ambiente y los ojos de ella se inundaran de lágrimas. Pero aun así, aunque ella intente odiarlo, aunque ella sepa que él no es lo mejor para ella… Como bien dicen, "tú no decides lo que sientes", ella lo sabe, cada vez que lo ve siente cosas y no puede evitar sonreír. Pero no olvidemos que en una historia de amor siempre hay una tercera persona, y esta historia no será menos… Esa otra persona siempre estará ahí cuando _____ tenga malos momentos, y sobre todo desde que la conoció le dijo que ella era preciosa y que empezaba a sentir cosas, él para _____ será un gran apoyo…