viernes, 22 de marzo de 2013

Capítulo 45 ♥

Zayn se separó unos milímetros de mí, pude coger aire aunque todo mi cuerpo seguía temblando por su proximidad. Me miró a los ojos y yo lo imité, miré sus ojos café, tenían un color precioso y eran profundos, cuando lo miré sentí el dolor de su pasado, de un pasado que yo no sabía nada, pero también vi una dulzura especial, un brillo que me mataba… La mirada de Zayn era especial. Cuando volví a mí ser, pude hablar.

- Y yo que venía a echarte un sermón- dije sonriendo temblorosa. Escuché una dulce risa de Zayn cerca de mi oído.

Zayn levantó un poco mi camiseta, colocó justo en mi curva su mano fría. Ya hacía frío de invierno, aunque seguíamos en otoño, aunque aquí seguro que nevara dentro de poco. Sentí la otra mano de Zayn sobre mi piel, tenía la piel de gallina.

- Se me ocurre otra cosa…- gimió en mi oído y me mordió el lóbulo- que podríamos hacer.

Entonces decidí que esta vez tomaría yo el control. Iba a separar un poco a Zayn de mi, pero él se resistió.

- No, no vas a tomar el control- rió.
- ¿Cómo lo sabías?- me mordí el labio inferior.
- Eres muy predecible- dijo poniendo un mechón que caía sobre mi frente detrás de la oreja.

No me gustaba ser predecible. Rocé el paquete de Zayn suavemente con mi mano, sonreí. Le desabroche el pantalón. Zayn tenía una sonrisa burlona en su cara y se dejaba desvestir… Planeaba algo. Cuando dejé a la vista los boxers de Zayn vi el pequeño bulto que había, fui a meter mi mano dentro pero algo me lo detuvo. De repente me encontraba encima del hombro de Zayn.

- ¿Qué? ¡Venga ya!- dije protestando.

Zayn me soltó con delicadeza en su cama, me quito las gafas y se quitó la camiseta, pude ver su precioso cuerpo. Mis manos fueron solas a sus abdominales, Zayn cogió mi cabeza entre sus manos y beso delicadamente mis labios. El beso subió de tono solo, Zayn empezó a gemir en mis labios cada vez que nos recostábamos más y más en la cama.

- Hacía mucho que no te tocaba.

Bajó mi camiseta, tocó mis senos por encima del sujetador. Gruño y me quitó la camiseta. Me dió un beso cerca de mi ombligo y subió. Llego a mi cuello, lo lamió mientras que hacía un masaje en mi bajo-vientre. Yo tenía las manos entrelazadas en el pelo de Zayn. Creo que me hizo un chupetón en el cuello, sentí mi corazón allí.

- - Di un gemido ahogador- ¿Cómo me tapo eso?
- Zayn rió- Eso no es lo que más te tiene que preocupar ahora…

Zayn bajó con sus besos hasta donde empezaba mi jean. Lo desabotonó y lo bajó por mis piernas. Desde que conocí a Zayn, desde esta tarde lejos del internado procuraba que mis bragas y sujetadores conjuntaran, nunca se sabe que puede pasar con Zayn. Aproveché un descuido de Zayn y me escapé de su agarre en la cama. Me levanté y Zayn me siguió. Sentí que me agarraba desde atrás, noté su bulto en mi trasero y su aliento en mi nuca. Menos mal que me tenía agarrada que si no, yo caía al suelo.

Zayn bajo sus manos por mi pecho hasta llegar a la braguita, metió una mano dentro y me penetro con dos dedos. Giraba muy rápido y los giros eran muy intensos.

- Te dejo unos cuantos días sin sexo y ahora estas ansioso… ¡eh!- dije excitada.

Zayn gimió en mi oído como respuesta, me iba a mojar lo sabía, me empezó a hacer cosquillas mi bajo vientre y mi cabeza daba vueltas. Empecé a gemir, mi cara debería de ser un poema o algo parecido, esto era la gloria. Empecé a gemir descontrolada, Zayn sacó sus dedos de mí. Yo me giré y Zayn me cogió de la cintura me impulsó y agarré su cintura con mis piernas, mi espalda chocó con la pared y mis labios chocaron con los de Zayn. Gemí cuando mi espalda tocó la pared.

Nuestros labios se movían al mismo tiempo, su lengua inspecciono cada parte de mi boca. Sentía cosquillas en todas las partes posibles de mi cuerpo, Zayn me separó de la pared y volvimos a la cama. Se sacó el bóxer y antes de nada me subí encima de él y le di un masaje en su miembro que ya estaba bien erecto. Lo meto en mi boca y succiono su pequeña corrida. Zayn desesperado me aparta de él.

- No puedo más…- dice mirando mi braguita.
- Protección o nada.
- Mierda.

Empieza a buscar por sus cajones, saca uno y se lo coloca. Rápidamente desliza mi braguita por mis piernas. Abre mis piernas y se coloca, rápidamente me penetra con su miembro, lo siento dentro de mi, Dios. Hacer el amor con Zayn es pura fantasía. Me agarra fuertemente de la cintura mientras que hace pequeños giros con su cintura para mayor disfrute. Sin salir él de mí, me coloco encima, doy pequeños botes, Zayn me mira y abre la boca sorprendido. Vuelvo a estar debajo él corriendo desabrocha mi sujetador y lame mis senos, sin dejar de penetrarme. Los masajea y muerde mis pezones. Entonces Zayn me enviste fuertemente y me hace llegar al orgasmo. Le agarro del pelo y hago que siga.

~~DESPUÉS DE UNOS LARGOS Y MUCHOS MINUTOS~~

Zayn esta detrás de mi, en la cama, abrazando mi cintura, su respiración me da en la nuca, estoy apunto de dormirme, pero la voz de Zayn me desvela.

- Eh… cielo- me susurra.

Había empezado a hablarme como… ¿preocupado? ¿Nervioso? Ahora estaba nerviosa, pero me había dicho cielo y me encantaba.

- ¿Qué… que pasa?- me giré y lo miré, quedamos cara a cara.
- No, no me mires así, no es nada malo.
- - sonreí- ¿Qué pasa?

Zayn acarició mi pelo y me empezó a susurrar:

- Falta poco para navidad- dijo sonriendo.

¿Eh? ¿Poco? Si falta casi 2 meses…

- Faltan más de dos meses ¿eso es poco?- reí, sobre todo reí porque creía que era algo más importante y malo.
- Es relativamente poco… Sé que sabes poco de mi pasado, de mi vida y aunque no hay nada bueno en ella… Sé que te gustaría saber más sobre mi y te quería pedir una cosa…-me besó los labios dulcemente.
- ¿El qué? – pregunté.
- ¿Vienes conmigo a mi casa?… A la casa de mi madre- dijo sonriendo.

¿Enserio? ¿Enserio me estaba preguntando eso? Me había quedado en shock, dije lo primero que se me vino a la cabeza.

- Pero si falta mucho- dije.
- Da igual ¿quieres?- me preguntó Zayn.

Vi que le hacía mucha ilusión que fuera ¿y a quien quería engañar? A mi también me hacía ilusión. Me gustaría ir, conocer a su familia.

- Claro que quiero- dije sonriendo… pero la sonrisa se me fue.
- ¿Qué pasa?
- Mis padres, tengo que pasar la navidades con ellos.
- Ya se nos ocurrirá algo- acaricio mi mejilla- Tú, estas navidades, vienes conmigo.

Entonces hice una pregunta, no venía mucho al tema, peor quería hacerla.

- ¿Seguiremos juntos para ese entonces?- le miré a los ojos.
- ¿Lo dudas? _______, yo… - buscó mis manos bajo la sabana- no me gusta hablar de mis sentimientos, sobretodo me cuesta quitarme mi mascara de tipo duro, pero contigo… contigo todo es diferente, contigo saboreé el amargo sabor de los celos… Eres lo mejor que tengo y claro que llegaremos a navidad juntos porque yo… porque _______…
- ¿Si?- le anime.
- Yo te amo.

Y si no fuera por el beso que me dio Zayn me hubiera puesto a saltar o grita, pero el beso no evitó que me pusiera a llorar. Casi no le sigo el beso porque estaba en shock. Nadie en mi vida me había dicho “te amo” y que fuera Zayn es muy especial, se puede decir que Zayn es el primero en todo.

- Zayn, te amo, te amo, te amo- dije mientras me subía encima de él y seguía con el beso.

Lo amaba, claro que lo amaba y así iba a ser para siempre.

- Tus palabras hacen que me crea que soy buena persona, gracias a ti empiezo a ver la vida de otra manera.

Y besó mis lagrimas. 



Capítulo 44 ♥

Sentí algo líquido sobre mi cara y me desperté dándole manotazos al aire, me mojé las manos y escuché unas risas de fondo. Me levanté asustada y abrí los ojos, Wendy y Roxana estaban rojas y estaban llorando de la risa. Roxana sostenía un vaso lleno de agua, me toqué la cara y la tenía empapada. Entonces entendí todo. Me habían despertado echándome agua en la cara. Miré mi mano mojada y luego a ellas, se seguían riendo.

- Son malas personas- dije conteniéndome la risa.

Roxana se tiro al colchón de Wen que seguía en el suelo, y ella se apoyó en la pared y bajo al suelo, se seguían riendo. Mire a Rox que se seguía agarrando la barriga. Me eché encima de ella y le empecé a hacer cosquillas.

- Se van a arrepentir.

Roxana casi se ahoga de la risa. Me daba empujones para que me apartara pero yo no me movía.

- W…Wen… Ayuda- dijo Rox entre risas, con el aliento que tenía.

A los minutos sentí que me sujetaban de la cintura y me alejaban de Roxana. Eran los brazos de Wendy que me apartaba. Me empecé a reír más sonoramente. Roxana estaba sentada en el colchón mirándonos, aun riéndose. Moví mis manos hacía atrás y toque al barriga de Wendy, empecé a hacerle cosquillas, entonces me soltó, me caí al suelo y seguí riéndome. Entonces paramos, todas cogimos aires, suspiramos y cuando tuvimos algo de aire nos empezamos a levantar.

Primero fue Rox, se levantó y fue a por Wendy, le ayudó a levantarse y luego vinieron a por mi, cada una me cogió de una mano y me levantaron. Me agarré la barriga, me dolía de la risa, mire a Rox y a Wen y sonreí, me alegraba saber que estábamos bien de nuevo.

- Y bueno…. ¿Cuándo es el partido?- dije sonriendo y sacudiéndome las manos.

~~HORAS DESPUÉS~~

No recibí ninguna señal de Zayn. Volví a mirar el móvil, nada, la hora del partido se acercaba y él no me decía nada. Tampoco respondí a su mensaje de ayer por la noche.

- Déjalo, ________- dijo Wendy y le dio un suave manotazo a mi móvil e hizo que se moviera.

Suspiré y lo guardé en mi bolsillo. Miré donde estábamos, un grupo de gente nos rodeaba, aunque no anduviéramos, seguro que nos moveríamos, todo el internado iba al partido de baloncesto o por lo menos, la mayoría. Era el primer partido de un pequeño torneo que había antes de las navidades, que todavía faltaba unos cuantos meses.

Roxana pintó dos rayas en nuestras caras de los colores del equipo del internado, azul y blanco, luego nos obligó a vestirnos de azul y blanco. Se despidió de nosotras y se fue con el grupo de animadoras. Eran las 4 y con la prisa no habíamos comido, Wendy y yo habíamos comprado en un puestecillo dos perritos caliente y un vaso de refresco. Ya entramos dentro del enorme gimnasio, nos sentamos en los primeros sitio que vimos que estaban en un buen lugar y estaban libres. Estábamos lo bastante cerca como para diferenciar los jugadores y para que ellos nos diferenciaban a nosotras.

Los jugadores del equipo contrario salieron a la pista y ahora nuestro equipo, empezarían a calentar. Me puse nerviosa, Wendy me cogió la mano.

- Tranquila, todo va a salir bien.
- Es que no logro entender porque no me dijo nada. ¿Qué tiene de malo que juegue en un equipo de baloncesto? No lo entiendo- negué con mi cabeza.
- Tendrá una escusa, digo yo- Wendy me apretó la mano y me la soltó.

Miré la cacha, busqué entre los jugadores de azul y blanco a dos personas que me resultarían conocidas… Y los encontré. Mire a Liam, me sonreía, le sonreí. Posé mi mirada en Zayn, no se creía que yo estuviera aquí... Pero ¿por qué? Quité mi mirada de ellos nerviosa y empecé a jugar con los dedos de mis manos.

- Hey, ________- oí una voz masculina.

Levanté mi mirada y Liam estaba pegado a las gradas, tenía que gritar para que lo escuchara.

- Hola- dije sonriendo.
- Me alegra que hayas venido… Aunque seguro que no a sido por mi- movió su mirada y miró a Zayn.

Seguí su mirada y Zayn botaba el balón y nos miraba, cuando se dió cuenta de que lo miramos, fue hacia la canasta y encestó. Suspiré y volví a mirar a Liam.

- He venido por ti- dije sonriendo- Hacemos cuenta nueva ¿Vale? Olvidemos lo pasado.

Liam sonrió de oreja a oreja.

- Gracias.
- No hay de que.

Liam se despidió con la mano y se fue con los demás del equipo. Suspiré y me atreví a buscar la mirada de Zayn, no la encontré, normal, el equipo estaba reunido, supongo que dando las ultimas ordenes. Miré a Wendy nerviosa, ella me relajó con su mirada, le pegué un mordisco a mi perrito y suspiré.

~~MINUTOS DESPUÉS~~

Ya ha pasado la mitad del partido, fue bien, Zayn y Liam evitaban pasarse la pelota e incluso perdieron puntos porque no se la pasaron. Niños chicos. Ya me terminé mi perrito y el refresco, Wendy fue por otro. Tocó el pito de final de la primera parte, ahora quedaba la última. Ahora tocaba el descanso y las animadoras salieron a la cancha, Roxana al principio, moviendo sus pompones, como buena capitana. Ahora era mi turno.

Como Wendy no venía decidir bajar sola, procuré no pisar los pies a nadie y bajé hasta las canchas, los jugadores estaban en el banquillo descansando. Visualicé primero a Liam, él me miró y sonrió, se acercó a mi. Tenía su pelo café alborotado y la cara sudada, se la secó con la toalla blanca que tenía en el hombro.

- ¿Qué tal? ¿Te lo estás pasando bien?
- Si, están ganando por muchos puntos.
- Si, vamos bien.

Entonces estuvimos en silencio, él se rascó la frente y yo miré al suelo.

- ¿Viniste con Wendy?
- Pues….
- Déjalo, no respondas, es una estupidez- se rió nervioso- Te he visto y sé que vas con ella.

Los dos nos reímos, todavía estábamos un poco nerviosos.

- Gracias por perdonarme- dijo sonriéndome.
- No hay de que. Los dos nos equivocamos.

Liam iba a decir algo pero se cayó. Entonces sentí que algo me agarraba el brazo desde atrás, se me cortó la respiración, me sentí un poco aturdida, mi estómago empezó a llenarse de mariposas y me costaba mantenerme de pie, él era el único de ponerme así con tan solo ponerme la mano en mi brazo.

- ¿Nos podrías dejar a solas? – su voz retumbó en mi oído, la voz seductora de Zayn.

Liam tenía una línea recta echa con los labios, me miró a mi, cogió aire y asintió.

- Adiós _______, gracias por todo- dijo sonriéndome.

Y entonces se dio media vuelta y se fue con el equipo que estaba preparándose para volver con el juego. No quería darme la vuelta y mirar sus ojos color miel, no, me negaba a ponerme como un flan, pero eso no le importaba a Zayn, él me soltó el brazo y se colocó delante mía. Puso su mano en mi barbilla y levantó mi cara, miré su cara, estaba serio, pero sus ojos expresaban esa dulzura que tan solo yo conocía. Me brillaron los ojos y sonreí, pero de nuevo me puse seria. Zayn me iba a besar pero tambaleando me fui atrás, me puse la mano en mi cuello y miré al suelo.

- ¿Qué pasa?- preguntó extrañado.
- ¿Por qué no me dijiste nada de esto? –me crucé de brazos.
- Zayn se rió- ¿Enserio? ¿Estas enfadada por eso?
- Hombre, mi novio no me dice que está en un equipo de baloncesto y que encima tiene partido hoy ¿no me tendría que enfadar?
- Zayn sonrió pícaro- Novio…- susurró.
- ¡Zayn!- me quejé.
- Vale, vale. Es que no sé, tampoco me parecía muy importante que estaba en un equipo de baloncesto. Y el partido no te dije nada porque como tenías día de chicas…Hasta me sorprendió verte aquí.
- Pero fue ayer…- suspiré - Y lo del equipo, aunque no fuera importante, me interesaba, Zayn -lo agarré de las manos- ¿No te das cuenta que casi no se nada de ti?- dije apenada.
- Lo sé –hizo una mueca- Ya se me ocurrirá algo para solucionar eso.
- Eso espero- baje mi mirada.
- Pero nena, sabes lo más importante, sabes que te quiero- besó mi cuello y me mordió el lóbulo.

Sonreí como una boba y puse mis brazos en su cuello.

- Si, lo sé.

Zayn buscó mis labios con los ojos cerrados y me besó. Gemí cuando sentí su lengua dentro de mi boca y sus manos en mi trasero apretando nuestros cuerpos. Mordí su labio inferior.

PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII.

Y sonó el pitido, empezaba la segunda parte. Me separé de Zayn resignada, suspiré.

- Luego nos vemos- me dijo sonriendo.
- Claro.

Me di media vuelta, busqué a Liam, pero nada, así que subí a la grada de nuevo, al lado de Wendy, que me preguntó donde estaba.

~~DESPUÉS DE UNOS MINUTOS~~

Ya faltan unos minutos para que se acabe el partido, nuestro equipo está ganando de sobra. Entonces hay una jugada clave, no entiendo mucho de baloncesto, pero como a mi padre le gustaba se algo, Liam tiene el balón y Zayn esta bajo el aro pero como los del otro equipo piensan que Liam se la va a dar a otra, no se dan cuenta de Zayn. Liam no sabe que hacer, busca a otro compañero pero nada , no hay nadie libre. Zayn hace señales para que se la pase, pero Liam pasa. Uno se consigue desmarcar un poco, Liam aprovecha y le pasa el balón, un jugador del equipo contrario la coge y al final corre y mete canasta.

No es que le importe mucho los puntos a nuestro equipo, pero joder. Zayn se enfada y va hacía Liam, oh no, de nuevo no. Le empuja de los hombros.

- ¡¿NO VES QUE ESTABA LIBRE?!- le grita Zayn.

Ahora todo el mundo los mira. Me iba a levantar para bajar y detenerlos pero Wendy me para.

- No, que al final la que acaba mal eres tú.
- Tengo que ir

Me muevo y consigo escaparme de su agarre, bajo las escaleras corriendo y llego a la cancha.

- Señorita, no puede entrar, estamos en pleno partido.

Me dice uno de los guardias que había. Paso de él y me cuelo. Entonces en mitad de la pista esta Liam y Zayn, los jugadores lo intentan detener y al final todos acaban peleándose. Un asco. Alguien consigue agarrarlos. Me acerco y veo a Liam con la nariz ensangrentada y Zayn escupe sangre al suelo.

- No puedes asumir que ________ me quiera a mi- dijo Zayn riendo.
- -Liam aprieta los puños- Algún día se cansará de ti y me buscará.
- ¡PAREN! Son niños chicos, parecen bebés. ¿No saben respetarse? O por lo menos fingir- dije al borde de las lágrimas.

Zayn me miró y Liam suspiró. A los segundos llegó el arbitro y los echó a los dos del partido, se lo tenían merecido, no tenían remedio. No me apetecía seguir viendo el partido, me fui del gimnasio a mi habitación.

~~MINUTOS DESPUÉS~~

Sé que me porté como un capullo, pero ese chico me saca de mis casillas… De Zayn.

Ya apenas había luz en el cielo. Deje el móvil en la mesita y me levanté, creo que era el mensaje numero 300 que me llegaba de él. Se estaba tomando las molestias de pedirme perdón. Así que como estaba harta de esta situación, fui a su cuarto con las intenciones de arreglarlo todo, de dejarle las cosas claras.

~~MINUTOS DESPUÉS~~

Llegué a su habitación, nadie vigilaba las residencias, eso era mentira, tan solo para meter susto. Pegué en la puerta, pero cundo iba a pegar de nuevo, la puerta se abrió de golpe, sentí unos brazos en mi cintura que me pegaban a Zayn y luego rápidamente noté los labios calientes de Zayn sobre los míos. Luego sentí la pared fría en mi espalda, Zayn empezó a bajar sus besos por mi cuello.

- Lo siento, lo sé, sé que soy muy celoso y sobretodo con ese chico. Pero no puedo pensar que me pueden quitar a la persona que más quiero- me susurró dulcemente y se me aguaron los ojos. 




Capítulo 43 ♥

Empecé a ordenar mi cuarto para la noche de chicas. Se escuchaban nombres por megafonía, el sol iba cayendo y yo no oía mi nombre. Resignada seguí ordenando mi cuarto.

- ________ GRAY. ________ GRAY, POR FAVOR, TIENE UNA LLAMADA.

Mi nombre, mi apellido. Si, mi apellido es Gray. ¡Ah! Me habían llamado. Me puse a pegar saltos y a gritar, salí corriendo de mi habitación, si, gracias al collar de Zayn no se me olvidó la llave. Fui corriendo hacía la sala de teléfonos. Estaba emocionada por hablar con mis padres ¿y Zayn? ¿Le diría algo sobre él? Aminore el paso. No, claramente no le iba a decir nada de Zayn, los conocía y me sacarían de aquí rapidísimo. Llegué a la sala de teléfonos. Había una mujer en una mesa en la puerta con una lista.

- ¿Viene a hacer una llamada?
- No, me han llamado.
- Bien, ¿su nombre?
- ________, ________ Gray.

La mujer miró en la lista y tachó algo, mi nombre.

- Ve a la cabina 5- dijo sonriéndome.

Estaba tan ilusionada que no me salían las palabras, tan solo asentí y busqué la cabina 5. Fui temblorosa hacía ella y entré, cerré la puerta y me senté en la silla. Me subí las gafas y puse mi pelo detrás de la oreja. Nerviosa descolgué el teléfono.

- ¿S…si?- dije.
- Cielo, cielo, Dios, mi vida, ________, amor ¿qué tal estás?- oí la voz algo entrecortada por las lágrimas de mi madre.
- Mamá- me sequé las lágrimas detrás de las gafas- Mamá…
- ¿Estas llorando? Ais, cielo. Estamos echas unas lloronas.

Sonreí, extrañaba a mi mamá.

- ¿Qué tal están?- dije algo mejor.
- Bien, te extrañamos mucho, sobretodo la pequeña. Pregunta todos los días por ti.

Sonreí al pensar en mi hermana, esa cosita de 5 años que tanto quería. Solté unas cuantas lagrimas más.

- Ahora después me la pasas.
- Claro. Bueno, dime ¿qué tal tu primer mes de clase?

¿Ya había pasado un mes? Oh, que rápido.

- ¿Ya ha pasado un mes?
- Si, un poquito más… Ven, dime ¿qué tal?
- Perfecto, tengo amigas, los profesores son simpáticos.

Tengo un novio, dos chicos se pelearon por mí, perdí mi virginidad…. Ese tipo de detalles me los ahorré.

- Me alegro que todo te vaya genial- noté que estaba orgullosa- Temía que te encerraras en tu cuarto y no tuvieras amigas, que lo estuvieras pasando mal… Pero ya veo que no.
- Todo va bien.
- ¿Y los chicos?- susurró mi madre- ¿Los juntan mucho?

Supuse que mi padre estaría por ahí.

- Lo justo y necesario.
- Bien, perfecto, tu padre se alegrará de saber eso.

Hice una mueca, no me gustaba mentirle a mi madre… Me quedé en silencio.

- ¿Pasa algo cielo?
- No, nada.

Seguimos hablando de cosas... De repente una especie de reloj que había en la pared se iluminó y marcó 30 minutos.

- Mamá
, me quedan 30 minutos, pásame a papá.

Y me pasó con mi padre, la conversación fue muy aburrida. Al cuarto de hora me pasó con mi hermana.

- ¿Quién es?- oí la dulce voz de mi hermana.

No pude evitar ahogarme en un mar de lágrimas.

- Enana… -susurré.
- ¿NANA? ¡NANAAAAAAAAAAAAAA!- gritó mi hermana al teléfono.
- Aush, no grites- me reí.
- Lo siento… Nana ven a casa, mamá y papá no están enfadados contigo, puedes volver.

Sonreí.

- No puedo, ya falta poco, dentro de poco estaré en casa molestando.
- Tú no molestas.
- Te quiero cielo… ¿Qué tal las clases?- me sequé las lagrimas.

Y empezó a contarme su historia con los chicos que la besaban en la mejilla. Me dijo que había un grupito de chicas que se metían con ella, pero su profesora le dijo que era por la envidia.

- Normal cielo, eres preciosa, hasta yo te tengo envidia.

Escuché su dulce risa y sonreí. Entonces el reloj volvió a parpadear, 1 minuto.

- Cielo, cielo, te tengo que dejar va a cortarse dentro de nada.
- No, nana, no me dejes…- empezó a gimotear.
- No llores, dentro de poco los llamaré… ¿Vale? Manda besos a papá y a mamá. Los quiero a todos ¿Vale?
- - ella gimoteó- Adiós nana, te quie….

Ti, ti, ti.

Miré el teléfono como una tonta. Ya se había terminado la llamada. Suspiré y volví a colocar el teléfono. Salí de la cabina antes la atenta mirada de los que había allí, todos miraban como lloraba y es que todavía no había asimilado que estaba lejos de mi familia… La pregunta era ¿me iría si me lo ofrecían? ¿Abandonaría a Zayn? Suspiré, removí mi pelo y seguí mi camino. Total, jamás me van a ofrecen que me fuera.

Llegué a mi cuarto y terminé de ordenar. Wendy iba a traer su colchón a mi cuarto. Compré en un sitio que hay aquí dentro como si fuera un tienda, refrescos, dulces y cosas varias. Yo ya tenía puesto el pijama y estaba esperando a Wendy. Me siento mal por Liam, me levanto la manga de mi pijama y recuerdo cuando me agarró fuertemente el brazo, me da un escalofrío. Estuve un poco con Zayn, pero me vine para hacer los deberes que nos mandaron para el fin de semana.

TOC TOC

Voy hacia la puerta y la abro. Solo veo un colchón.

- ¿Wendy?- grito.
- ¡Estoy detrás!- grita ella.

Me empiezo a reír. La ayudo a meter el colchón dentro de mi cuarto, ella traía en una bolsa su pijama y demás cosas. La invito a que entre al baño y se cambie de ropa. Ella entra y justamente Rox pega en la puerta. Voy y ella ya venía con su pijama y con unos cojines bajo el brazo. Me sonríe y entra. Tira los cojines encima del colchón de Wendy y se sienta. Entonces sale Wendy del baño y se queda en la puerta mirándonos.

- Pues bueno…- empiezo a decir, no se como seguir.

~HORAS DESPUÉS~

La cosa mejoró por si sola, Roxana dejó de estar enfadada conmigo y ya no habíamos bebido una botella de refresco y un paquete de un revuelto de patatas. Roxana me estaba pintando las uñas de los pies, Wendy se escondió en mi baño para que no le pintara la de las manos, pero al final… Las tiene rosas, no le pegan.

- Listo- dice Roxana cuando termina de pintarme las uñas.

Tenía la de los pies y la de las manos a juego, de un rojo intenso, bonitas.

- Te quedaron muy bonitas- dije sonriendo.
-Gracias.
- De nada.

Hubo otro momento de silencio, yo fui quien lo rompí.

- ¿Y mañana que harán? – pregunté.
- Iremos al partido de baloncesto ¿no? – Rox miró a Wendy y ella asintió- ¿Y tú?- dijo Roxana mirándome.
- ¿Partido de baloncesto?
- Si, hay un partido de baloncesto entre otro internado, Liam y Zayn juegan- dijo haciendo una mueca.
- ¿Zayn?- pregunté.
- Si, él esta apuntado

¿Zayn estaba en el club de baloncesto? Yo no lo sabía, además, no me dijo que mañana tenía partido.

- ¿Qué tienes _______?- me preguntó Wendy.

Atónita moví la cabeza

- Nada…
- ¿No lo sabías?- me preguntó Roxana.
- No…
- Yo como soy capitana del club de animadoras supe que había mañana partido y que Zayn está en el equipo...

Si, Roxana era una de esas que movían pompones y bailaban en los descansos de los partidos. ¿Zayn no quería que fuera a su partido? ¿Por qué no me dijo nada? Intenté tapar mi cara de asombro y seguí con la pijamada. Nos acostamos sobre las 2 de la madrugada… Ya que Rox mañana tenía que esforzarse en el partido y yo tampoco tenía mucho animo para fiestas.

Rox y Wendy en el colchón de abajo y yo arriba… Yo no podía dormir pensando en Zayn, seguramente era una tontería pero me comía la cabeza. Oí como vibraba algo… Mi móvil, lo cogí.

"Lo siento si te despierto, pero es que yo no podía dormir, estuve pensando en todo lo que esta pasando… Espero que me sepas perdonar, me acostumbraré a verte con él. Mañana tengo un partido de baloncesto y me gustaría que fueras. Espero verte allí, un beso, Liam."

Y él si me invitó… Dejé el móvil en mis manos unos segundos, luego lo dejé en la mesita a lado de mis gafas, me di la vuelta. Pero me tuve que volver a girar cuando note que vibraba algo de nuevo. Mi móvil.

Te quiero… - De Zayn.

Suspiré y me enfadé, no sé con quien o con qué, pero me enfadé, dejé el móvil en el mesita y tapé mi cabeza con la sabana. Al final me dormí. 




viernes, 1 de marzo de 2013

Capítulo 42 ♥

NARRA _______ .

Me levanté y bostecé, amo los fines de semana. Me fui al cuarto de baño para despertarme echándome agua en la cara cuando una voz sonó por megafonía. 

- Recordamos a todos los estudiantes que hoy es el día de las llamadas. Presten atención, quizás oigan su nombre por megafonía, si es así acudir a la sala de los teléfonos, gracias.

Me miré al espejo, seguramente mis padres sabrán de este día, ojalá me llamen, hace mucho que no hablo con ellos. Me peine mi melena castaña, fui a mi mesita por mis gafas y fui a vestirme. Llegué a la cafetería, Wendy y Rox estaban comiendo. Cuando cogí mi bandeja con mi desayuno me senté donde ellas.

- Hola chicas- dije sonriendo.

Me miraron y sonrieron.

- Venga, por favor, no se pongan así, sé que no les he hecho mucho caso…
- ¿Enserio?- Pregunto Rox irónicamente.
- Bien- suspiré- Pero bueno, he pensado en hacer una fiesta de pijama en mi habitación esta noche, así nos contamos que tal nos va y demás ¿Qué tal?
- ¿Una pijamada? – Dijo Rox alegre- Genial, me encanta, así les pinto las uñas y demás.

Wendy suspiró, la miré preocupada.

- Si no te apetece…
- Oh, no, claro que me apetece… Lo que no me apetece es que me pinten las uñas.

Las tres nos reímos, pero luego Rox se hizo la ofendida. Las chicas me esperaron a que yo terminara de desayunar. Liam paso por nuestra mesa, pero paso de largo, se sentó con otra gente, me dolía haberlo perdido, era un buen amigo, lo iba a solucionar, pero ahora no, en otro momento.

- _______… ¿Y con Liam qué? ¿Ya has hablado con él?- dijo Rox como si me leyera el pensamiento.
- No…
- ¿Por qué?- pregunto Wendy.
- No sé.
- Pues ve ahora, mira, sus amigos se están yendo, ahora esta solo- me animó Roxana.

Miré a Liam, estaba con un gorro gris de lana, todavía se podía ver su pelo castaño, miraba la comida y la movía con el tenedor. Tenía miedo de que no quisiera hablar conmigo, pero me armé de valor.

- Voy- me levante.
- Ten cuidado con lo que le dices- me dijo Roxana.

Asentí con la cabeza. Dejé mi bandeja en la mesa y fui hacia la de Liam, me senté nerviosa delante de él. Liam levantó su mirada, me vió y la volvió a bajar.

- Yo… Eh…Liam- empecé a decir.
- No intentes inventarte una excusa…
- Yo no te quería hacer daño, valoro tu amistad- dije jugando con mis manos.
- Estuve ahí cada vez que estabas mal, sabías que te quería… Me esforzaba porque tú me quisieras, me lo podías haber dicho antes, así no me habría molestado tanto.

Liam no levanta la mirada del plato y no sé qué más decirle.

- Sé que estuvo mal, sé que te lo tendría que haber dicho antes. Pero todo paso muy rápido, y hasta ayer… Nada era oficial.

Liam tragó su comida y me miró.

- ¿Ya no tengo nada de posibilidad? ¿Te lo pi… pidió?- sus ojos estaban algo rojos.
- Si- dije en un susurro.
- Seguro que hasta te lo has tirado, seguro que fue la primera vez que estuvieron solos…- Liam apretó su tenedor.
- Esto no te importa.
- Si me importan, me importas tú y todo lo que tiene que ver contigo- me miró a los ojos.
- Me se cuidar sola.
- Te va a hacer daño _______, te va a hacer sufrir y yo no voy a estar ahí como un perrito esperándote.
- ¡NO ME VA A HACER DAÑO!- subí el volumen, estaba harta de que me dijeran eso.
- - Liam me cogió la muñeca fuertemente- Tan solo te quiero proteger, conmigo vas a estar mejor.

Me levanté intentando que soltara mi mano, pero no, él se puso de pie sin soltar mi muñeca.

- Sabes que me quieres _______, yo jamás te haría daño, conmigo todo va a ser como un cuento de hadas.
- Quiero a Zayn. Déjame, me estas apretando mucho.
- Déjame intentarlo.

Entonces se abalanzó sobre mí y me besó, cerré mis labios y lo aparté, me limpié los labios con la mano y luego le pegué una cachetada. Lo miré a los ojos, él me mirada lastimado. Entonces sentí otro cuerpo a mi lado, sabía quién era y que estuviera aquí me tranquilizaba.

- ¿Quieres dejar a mi chica en paz?- dijo Zayn acercándose algo a él.
- Déjalo Zayn, déjalo- lo cogí del brazo.

Entonces otra persona apareció detrás de Liam, era Roxana.

- Vámonos- Roxana lo cogió del brazo y lo sacó de la cafetería.

Zayn me miró a los ojos y luego me abrazó, me acurruqué en sus brazos, se estaba bien, notaba su calor y su respiración.

- ¿Estas bien?- me susurró Zayn separándome de él.

Asentí con la cabeza. Zayn besó delicadamente mis labios. Puso sus manos en mis mejillas y luego las llevo hasta mi melena.

- No te puedo dejar sola ni un segundo- dijo Zayn sonriendo.

Sonreí y me sonrojé, Zayn me cogió de la cintura y me sacó de la cafetería. Estaba bien con él, hacía que volviera a mí ser, a mi mundo. Llegamos a un pasillo, Zayn me acorraló en la pared, me empezó a dar pequeños besos por el cuello, me hacía cosquillas y gemí. Puso sus manos frías debajo de mi camiseta y di un pequeño escalofrío. Zayn besó mis labios sin abrirlos, luego los volvió a juntar y esta vez los abrió y penetro mi boca con su lengua, luego besó mis labios por separado.

- ¿Vamos a mi habitación? ¿O al baño? No creo que pueda ir a mi habitación con el calentón que tengo.

Miré a su pantalón y ya se notaba un pequeño bulto, me reí.

- Ni una cosa ni la otra, hoy me toca día de chicas- dije sonriendo.
- - Zayn rozó su nariz con mi cuello- Son muchos días sin tenerte en mi cama, cuando te coja… Uhm…

Se me pusieron los bellos de punta y me tuve que esforzar por no caer en su trampa e ir con él a su habitación. Pero tenía que ir con las chicas y además, ahora Roxana estará algo más enfadada.




Capítulo 41 ♥

Ya no había luz en el cielo, aparte de las estrellas. Zayn estaba tumbado y yo apoyaba mi cabeza en su pecho que se movía cuando él respiraba. Ya estaba más relajado, le ponía mal recordar ese momento y estuvo unos largos minutos mal… Normal, hasta yo me sentía mal. Pobre chica, pobre familia, pobre Zayn. Zayn movía su mano en mi cabello… Ya era mi novio oficialmente, sonreí como una tonta. 

- ¿Cómo estás?- pregunté.

Levanté mi mirada, Zayn miraba atentamente el cielo estrellado.

- Ella estará por ahí… - dijo en un susurro.

Me costó captarlo, pero lo entendí… Se refería a la chica y que estaría por el cielo.
- Sí- dije de nuevo al borde de las lágrimas… Pero ya me dolían los ojos de las lentillas por haber llorado.
- ¿Me habrá perdonado?- preguntó sin dejar de acariciarme el pelo.

No conocía esta parte de Zayn, tierna, tranquila, sentimental… Me gustaba.

- Seguro, sabe que no fue tu intención.

Zayn suspiró agachó su cabeza y besó mi frente. Tenía miedo de una cosa, de que Zayn no llegara a amarme como la amó a ella… De que siga pensando en ella.

- ¿Qué tienes?- preguntó cuando vió mi cara rara.

Me senté de nuevo y Zayn se sentó a mi lado, me miró a los ojos…

- ¿Qué te preocupa?- me coge una de mis manos.
- Que no me llegues a querer tanto como a ella, que cuando me besas pienses en ella… que me quieras tan solo porque me parezco a ella…-me empezaron a escocer los ojos.
- Oh, no, por Dios, ________… ¿Cómo has pensado eso? Ella fue el pasado, un pasado muy bonito… Pero ahora estoy contigo, es una nueva historia- me sonrió- Y cuando te beso- acercó su cara a la mía- Tan solo pienso en tus ojos, en tu pelo- puso su mano en mi melena- en ti.

Me dió un beso delicado, tratándome como si fuera una muñeca de porcelana que se pudiera romper en cualquier momento.

- Y tranquila, se parecían… Pero eres especial ¿no te lo dije el día que te lleve a tu habitación? Eres la excepción, eres única linda- me dedicó una media sonrisa.

Volvimos a besarnos bajo el manto de estrellas, Zayn jugaba con mi pelo, dio un pequeño gemido cuando se separó de mí. Este beso había sido corto, pero demasiado intenso.

- ¿Por qué tenemos que estar en un sitio público?- dijo apoyando su frente con la mía.

Reí tímidamente, este era el Zayn que conocía.

- Ah, cielo… Lo siento si está no fue la forma que te imaginaste que te pediría ser mi novia… Sé que no fue la mejor. Lo siento.

Aww, me dijo cielo… Me perdí cuando dijo eso, pero entendí algo de la frase.

- No pasa nada Zayn… Fue especial y no estuvo mal.
- ¿Tienes algo que hacer este fin de semana?

Un “no” iba a salir de mi boca pero me calle, a mi mente vinieron Wendy, Roxana y Liam

- Estoy un poquito ocupada…
- Vale, no pasa nada, ya lo festejaremos otro día.

Sonreí y me levante del mantel, Zayn me miro extrañado.

- Ya es muy de noche, me tengo que ir.

~~NARRA NARRADOR OMNISCIENTE.~~

Zayn se levantó rápidamente, se le había pasado el tiempo volando, ya eran casi las 11, junto a ella el tiempo pasaba volando. Zayn sonrió a ________ y la tomo de la mano, luego se lo pensó mejor y la agarro de los hombros, ________ pasó su mano por la cintura de Zayn.

- Ya sí que eres la chica del chico malo- dijo Zayn en un tono burlón.

A ________ se le encendieron las mejillas y rió suavemente, se alegraba de que Zayn ya estuviera bien.

- Ya si- dijo _________, levantó su cabeza y besó los labios de Zayn.

Zayn le gustaba ver como se ponía roja cada vez que él decía algo, le gustaba como besaba… La quería y no le importaba admitirlo. También admitía que amo mucho a su anterior novia, pero sabía que llegaría a querer tanto a _________ o quizás más. _________ tenía algo que verdaderamente llamaba su atención, algo que no había visto en ninguna chica. Zayn miro a _________ orgulloso, ella era suya, solo de él. _________ notó su mirada y se sonrojó, levantó su mirada tímida y se encontró con los ojos de Zayn, todavía no se creía que semejante hombre era solo para ella. Sus ojos color miel, la suavidad de su piel y el tono rosado de sus labios la hipnotizaban, era el chico perfecto y era de ella. _________ sonrió.

Zayn sabía que él era el culpable del brillo de los ojos de _________,  de su sonrisa. Se acercó a su cara, dejando de andar y besó sus labios. Zayn juntó el cuerpo de _________ al suyo, jugo con su lengua y mordió su labio inferior. La piel de _________ de erizo bajo el sueter, creía que su estómago iba a explotar por tantas mariposas, estaba realmente enamorada de Zayn y jamás le había pasado eso. Llegaron por fin a la puerta de la residencia de las chicas, Zayn le dio un último beso.

- Hasta otro día, novia- Zayn mostró una sonrisa picarona en la última palabra.
- - _________ sonrió- Adiós, novio- dijo siguiéndole el juego.

Zayn empezó a alejarse, con sus manos en sus bolsillos. _________ se quedó mirándole como se iba, sentía que le faltaba algo ahora que él no estaba allí… Además seguía pensando que cuando se despedía faltaba un Te quiero o algo por el estilo. Zayn se giró y vio que su novia lo seguía mirando, no estaban muy lejos y podía ver el brillo de sus ojos,Zayn sonrió y 
_________ sonrió. 

- Te quiero- dijo Zayn en un tono que 
_________ escuchó perfectamente.

_________ se sonrojó un poco, sonrió y le brillaron más los ojos.

- Te quiero- le respondió su novia.

_________ satisfecha entró en la residencia, llegó a su habitación… Se sacó el collar que le había regalado Zayn que contenía la llave y metió la llave en la cerradura, abrió la puerta y se colocó de nuevo el collar. Corriendo fue al baño y se sacó las molestas lentilla, se colocó sus gafas y suspiro, parpadeó un par de veces, le molestaban los ojos. Se quitó la ropa y se colocó el pijama, dejó las gafas en la mesita y se metió en la cama.

Ahora extrañaba la respiración de Zayn en su nuca, extrañaba su cuerpo sudado y caliente… Le hubiera gustado haber hecho el amor con él hoy, pero por otra parte, sabía que Zayn necesitaba descansar, aunque a él no le hubiera molestado. _________ cerró los ojos.

Zayn se movía lentamente bajo las sabanas, para la derecha, para la izquierda… Boca arriba, boca abajo. Se sentía raro, extrañaba a _________ . No sabe si hizo bien contándole la historia, pero sabe que _________ necesitaba saber eso para conocerlo un poco mejor, pero aún no sabe nada de él, pocas cosas sabe de su infancia, pocas cosas sabe de su mala época, poco sabe de él en general… Pero lo importante es que si sabe cómo es él ahora y lo acepta. Zayn tiene planeado contarle todo, contarle hasta sus hobbies más ocultos, contarle todo, quiere ser un libro abierto para _________ . Aunque sabe que va a ser difícil, ya que él pocas veces se abre a gente, poca gente sabe de su pasado.

Zayn no podía dormir, tenía muchas cosas en la cabeza, se levantó, se sentó en la cama, abrió el ultimo cajón de su mesita, sacó un papel, un bolígrafo y una caja de cigarros. Se levantó, tapo la alarma de incendios y se sentó justo en el borde de su ventana. Encendió su cigarro y empezó a escribir a la luz de la luna mientras que tarareaba una canción que le era vagamente conocida, esa canción que le cantaba su madre todas las noches cuando no podía dormir.