Estábamos todos alrededor de la gran mesa, la comida de navidad. Yo tenía a mi lado a Zayn y a Bruce. Era la primera vez que no comía en navidad con mis padres, los extrañaba, pero me alegraba estar con Zayn. Harry y Niall se fueron a sus casas hace poco, para comer con sus familias. La comida estaba riquísima, todos hablaban alegremente, la vergüenza se me había ido un poco, pero seguía con ella. Todos intentaban sacarme tema de conversación y yo les respondía. Hasta que sonó mi móvil que lo llevaba en el bolsillo.
- Lo siento…- dije levantándome y alejándome para contestar.
Fui a la planta de arriba, saqué mi móvil del bolsillo…Wendy.
- Chica, tus padres me han llamado mientras comía con mis padres, la regañina que me han echado.
- Lo siento, gracias, los voy a llamar. Felices fiestas- dije.
- Igualmente cielo.
Colgué y marque el teléfono de mi padre.
- ¿_______? ¿Qué haces llamando de tu teléfono?- dijo mi padre.
- Es que… Llegué tarde y no pude coger el teléfono, además ese teléfono no puedo cogerlo yo para llamar y bueno cogí mi teléfono para llamaros… Me han pillado cenando con todo los del internado.
- Ah, lo siento hija.
- No pasa nada. Felices fiestas ¿Cómo les va todo? ¿Está la familia con ustedes?
- Si, te quieren decir algo….
Hubo unos segundo en silencio y después escuché a los lejos gritos y pude entender “¡FELICES FIESTAS _______!” Mi padre había puesto su teléfono para que me lo gritaran, no pude evitar que se me escapara una lágrima.
- Igualmente- dije entre lágrimas.
- ¿Es la prima _______?- escuché a mi primo chico.
- Hey pequeño- dije al teléfono.
- Prima ________ ¿qué haces ahí?
- -me reí- ¿Hoy te acostarás pronto?
- Claro, si no, no tengo regalos.
- Muy bien. Bueno pásame con el tío.
Segundos de silencio
- Bueno hija, te dejo, no quiero que se te enfríe la comida, te llamaré mañana o algo…
- Vale, adiós papá, dile a mamá y a mi hermana que las quiero. Felices fiestas de nuevo.
- Igualmente cariño, te quiero.
- Y yo a ti papá, adiós.
Colgué y suspiré, me metí en un cuarto de baño. El maquillaje que me había puesto se estaba empezando a correr, me había arreglado porque luego íbamos a dar una vuelta. Me había puesto un vestido por encima de las rodillas, rosa pálido era de palabra de honor, pero desde que terminaba el vestido al cuello tenía unas cosas de encaje blanco, era precioso, me lo había prestado Roxana, como no. Tenía unos tacones de aguja y plataforma del mismo color. Llevaba para quitarme un poco el frío una rebeca color blanco roto, era lo que me recomendó Roxana. Me había hecho un moño con mi melena castaña y me había puesto lentillas, lo más alucinante es que Tricia me había ayudado con el moño y el maquillaje. Era una persona alucinante, Zayn tenía a una madre perfecta, amable y guapa. Zayn llevaba como si fuera un esmoquin: unos jeans oscuros, una camisa blanca y rayas muy finas negras y una chaqueta americana negra, llevaba los zapatos de vestir negros. Cuando ya podía controlar las lágrimas y la respiración, bajé de nuevo. Zayn me miró, como si quisiera preguntarme “¿Qué tal?” Yo tan solo sonreí y asentí.
- Lo siento…- sabía que era de malos modales tener el teléfono en una comida y sobretodo que te sonara y cogerlo.
- No pasa nada- dijo Tricia.
- Eran mis padres- sonreí.
Decidieron no preguntarme nada sobre ellos y se lo agradecí. El resto de la cena pasó normal. Bebí una copa de vino, aunque no me gustara, pero era por no hacer el feo, además tampoco sentó mal. Zayn bebió dos copas, se estaba controlando. Al terminar la cena, Zayn me miró. Se levanto, cogiendo la chaqueta que se la había quitado y cogiendo mi mano.
- Mamá, le voy a enseñar las calles ¿vale?
- Vale, no vuelvan muy tarde.
- La comida estaba muy buena- dije sonriendo, no metía.
Sobretodo, como no, el postre. Una tarta de 3 chocolates, con chocolate fundido, me daba cosa repetir pero Bruce me echo otro cacho sin yo pedirlo y me reí.
- Gracias- dijo Tricia y Diane.
Zayn sin soltar mi mano me llevó fuera de la casa, se colocó su chaqueta y yo entrelace mi brazo con el suyo. Empezamos a caminar por la acera, hacía frío, pero era soportable.
- ¿Qué tal?- me preguntó.
- Tu familia me cae genial- dije sonriendo.
- Quizás te he defraudado un poco, pero el dinero lo tiene mi padre- dijo riendo.
- Ah, no, no, no hace falta el dinero para ser feliz. En mi casa, viene toda, toda mi familia y todos con sus vestidos glamurosos, fardando de lo que tienen… Me gusta más tu casa, más acogedora, más familiar.
- -Zayn sonrió- A mi también me gusta.
Llegamos a un parquecito, me monté en uno de los columpio, Zayn se sentó en el otro.
- Y bueno, ya estás empezando- dije mirándolo.
- - Zayn sonrió, sabía a que me referiría, a su pasado- Solía venir a este parque de pequeño.
Miró el parque, estaba cubierto de nieve, ah, sí, había dejado de nevar, le dí gracias a Dios, si no, me hubiera matado con estos tacones.
- No he tenido muchos amigos de pequeños y creo que eso es sobretodo porque me encerré en mi mismo desde pequeño. Harry y Niall eran mis mejores amigos, pasaba con ellos las tarde, jugando con sus juguetes, porque yo no tenía muchos. Pasé una gran racha enfadado con mi padre, sentía que me había abandonado, lo veía con suerte 2 veces al año… Pero cuando crecí deje de enfadarlo y pasé a ignorarlo, para mi no tenía padre- hizo una mueca- Apenas veía a mi madre, ya que siempre estaba trabajando para llevarme adelante, entonces maduré muy pronto… A los 12 años, bueno, ésta parte te la contaré en casa –dijo y me dedicó una media sonrisa- Lo que pasó a los 12 años, me relajó un poco más, pero no era suficiente, entonces… La bebida fue mi salvadora, iba un día al colegio y luego una semana expulsado, me escapaba de casa, robaba en los establecimientos… En el verano de mis 14 años, mi padre vino a mi casa, se encerró en un cuarto con mi madre- puse cara de sorpresa… no iba a decir lo que yo pensaba ¿no? Zayn me miró y rió- No, no es lo que piensas, mi padre puede ser muy capullo, pero es buen hombre, no le pegaría ni a una mosca, él también tuvo un pasado malo y ya a pasado suficiente. Fue a hablar con mi madre…. Y ese año fue mi primer año en un internado.
Zayn se levantó del columpio y me cogió de la mano, íbamos de camino a la casa.
- Es mejor que el resto de la historia te la cuente allí.
Llegamos, saludamos a su madre y a sus abuelos, que estaban apunto de irse.
- Bueno, mañana nos vemos de nuevo- dijo Bruce- Encantado de conocerte _______. Adiós Zayn.
Zayn lo abrazó y luego a su abuela.
- Hasta mañana- dijo Zayn y yo tan solo les sonreí.
Se fueron y Zayn miró a Tricia.
- Estaremos arriba…- dijo Zayn.
Zayn abrazo a Tricia.
- Yo estaré aquí, luego me dormiré… Hasta mañana- dijo sonriendo.
Subimos las escaleras, Tricia entro en el salón, sola. Me daba pena, pero creo que ella ya estaría acostumbrada. Zayn me soltó delante del cuarto que estaba cerrado con llave. Fue a su cuarto y cuando volvió, llevaba una llave, metió la llave en la cerradura. El cuarto estaba oscuro, pero Zayn me empujo dentro. Sonó un “clic” y se encendieron las luces. Un piano de cola, una guitarra acústica, una batería, una trompeta….Me quedé alucinada con los instrumentos.
- ¿Y esto?—dije mirando a Zayn.
- Se tocarlos todo- dijo Zayn.
Me quede asombrada.
- Desde pequeño… Pero a los 12 fue cuando me interesé por la música realmente. Me relajaba, me quitaba un poco todo el odio que sentía por la vida- me cogió de la mano y me sentó con él en sillón que había enfrente del piano- ¿Sabes tocar algo?- me preguntó.
- -Negué con al cabeza- Mis padres me metieron en una escuela para aprender a tocar el piano, pero no sirvió.
- Zayn rió- Yo aprendí solo, con la ayuda de amigos de mi madre, se me olvidaba, mi familia es muy religiosa, además, no me importa admitirlo. Creo en Dios y rezo, rezo siempre, por ti, para que sigamos juntos- me besó, un beso corto, pero me pilló desprevenida.
- Zayn… Puedes… ¿Puedes tocarme algo?- pregunté vergonzosa.
- Hace tiempo que no toco, es algo que me recuerda al pasado…
- Ah, entonces déjalo.
NARRADOR OMNISCENTE.
Zayn tocó suavemente una tecla, sonó, a Zayn se le aceleró el corazón nada más al tocar una nota, la música le encantaba, hasta sabía cantar… La música hacia que su corazón latiera rápidamente y que sonriera al escuchar una nota. También componía, sí, solía cada noche componer una canción, una canción que expresara lo que sentía. Había compuesto algunas canciones en el internado, sobretodo eran de amor, del amor que sentía hacía _________.
_________ deseaba que Zayn le mostrara su don hacía la música, pero no le iba a forzar, sabía que sentía al recordar su pasado y no quería que se sintiera así. Pero eso no quita que cuando Zayn empezó a tocar algunas teclas, haciendo que sonara una melodía, no le impidió que parara, si no que sonrió como una tonta, impaciente.
La puerta de esa sala de música estaba abierta y como la casa era pequeña el sonido se movía por toda la casa. Bajó hasta la segunda planta, donde estaba Tricia leyendo un libró, escuchó un piano, una canción muy dulce, una canción tan perfecta que tan solo podía ser de su niño. ¿Hace cuánto que esta habitación no se abría? ¿Hace cuánto que no escuchaba tocar a su hijo? No pudo evitar llorar al escuchar esa canción, era el ritmo de la nana que le cantaba ella cuando con suerte, pasaba una noche en casa… Una lágrima vino acompañada de otra y esa de otra, así sucesivamente. Tenía ganas de ir arriba y cantarle la canción, pero estaba con _________ … Esa chica le caía muy bien ¿Cómo no? Gracia a ella, su hijo era el de siempre. Tricia cerró los ojos y disfrutó de la canción, que rápidamente cesó, pero empezó a sonar otra distinta, esta vez con una guitarra, no le era conocía no le importaba, lo importante era que su hijo estaba tocando.
_________ tenía los ojos con ganas de llorar, Zayn tenía un talento oculto. Tocaba como un ángel, perfecto, la canción parecía una nana. Zayn tocaba con los ojos cerrados, sintiendo la música y eso ponía feliz a _________ .
- Esto lo compuse hace poco- __________ se quedo atónita ¿también componía?- Hace muy poco…
Se levantó del piano y fue a por la guitarra, se sentó en una silla. Colocó la guitarra y tocó unos acordes.
- La llamé… Christmas love.
Y Zayn empezó a tocar la canción, la había compuesto para su novia. Pensando en que estas navidades las pasaría junto a ella…
- Bebe, no voy a gritar. Bebé no voy a llorar, porque tengo tu amor en esta Navidad- empezó a cantar Zayn sonriendo a _________ .
No le hacía falta mirar la guitarra, se la sabía de memoria, cerraba los ojos y miraba a los ojos de _________ . Pero tampoco podía mirarla demasiado, ya que se distraía. Zayn cantaba la canción, se la sabía de memoria, normal, era una de las tantas que había escrito hacia ___________ .
- Estoy bajo el muérdago, eres única, eres mi propio amor de navidad. Dile a Santa que he sido bueno este año- dijo Zayn y sonrió a __________.
Ese trozo tenía doble sentido y _________ lo pilló, no había sido bueno todo el año, pero desde que la conoció sí. __________ miraba atenta a Zayn , su voz la había hipnotizado, era dulce, perfecta, le daban escalofríos. Zayn siguió cantando, luego dejó la guitarra en el suelo y se acercó a __________. La agarró de la mano y empezó a cantarle al oído.
- Cada chico y cada chica. Quédense cerca de sus quienes aman. Y denle gracias a Dios porque tiene a alguien este año que pueda llenar su corazones de alegría.
Y luego siguió cantando. Movía a _________ , empezaron a bailar. Zayn se sentía agradecido de tener a ________ , gracias a ella volvió a ser el tipo amable y simpático, aunque un poco estúpido, que todos conocían. Le besó el cuello a ___________ y terminó de cantarle la canción:
-Le doy gracias a Dios por mi propio amor de Navidad…
__________ estaba que le saltaban las lágrimas, no se creía que esa canción se la había compuesto él a ella.
- Te amo- le susurró _________ a Zayn.
- Te amo- le susurró Zayn a _________ .
Y es que no había amor más puro que el suyo, se amaban mucho, demasiado. Y no soportarían estar alejados uno del otro.
Esta novela es adaptada el nombre original es 'We're like black and white' escrita por una Belieber: @JDwBieber . Subida a "Novelas Zayn Malik y Tú" en FaceBook.
martes, 11 de junio de 2013
lunes, 10 de junio de 2013
Capítulo 48 ♥
Salimos corriendo del autobús, fuimos a recoger las maletas, Zayn me ayudó con la mía. Aquí hacia menos frío, creo que es por la vitalidad de los niños corriendo y jugando con al nieve, además creo que hace menos frío porque ya son las 3 de la tarde. Arrastramos las maletas por la acera congelada, casi me resbalo, sigo a Zayn que me adelanta por 2 pasos. Zayn se para, me mira y sonríe, espera a que estoy a su lado para seguir andando. Nos paramos justo delante de la puerta de una casa.
Tenía tres pequeños escalones de piedra gris, unas barandillas negras. Miró la casa, era de dos plantas, pequeña comparada con mi casa… Pero bueno, eso no es lo importante. El tejado es negro, la puerta es de un marrón casi negro, las ventanas tienen el marco blanco y están tapadas por unas cortinas. Zayn sube los tres escalones, deja su maleta a mi lado, me mira y sonríe, pega al timbre, se agarra las manos, nervioso.
- ¡Voy!- dice una mujer desde dentro de la casa.
Es una voz muy dulce, como la de Zayn. Miro su cara, está sonriendo de oreja a oreja. Entonces la puerta se abre lentamente. No puedo ver quien es, ya que Zayn se abalanza sobre, supongo, su madre.
- ¡Zayn!- dice la mujer.
Empiezo a oír un pequeño llanto, he oído llorar a Zayn y no es suyo, es de su madre, de… Tricia. La escena me enamoró. A los minutos Zayn se separó de su madre, se echó un poco al lado y por fin pude ver a la mujer. No era muy alta, tenía el pelo castaño agarrado en una coleta, llevaba un delantal atado a su cintura, pero llevaba unos jeans y un suéter veige. No estaba maquillada, pero tampoco es que lo necesitara, era realmente hermosa, tenía los ojos rojos por las lagrimas, pero me sonrió y su sonrisa era como la de Zayn, preciosa, alegre.
- Ella es _______- me presentó Zayn- _______, mi madre, Tricia.
Subí los tres escalones de piedras y le di dos besos a Tricia.
- Encantada de conocerte hermosa- me dijo su madre- Anda, pasen, se van a congelar ahí afuera.
Zayn bajó a por su maleta, iba a bajar a por la mía, pero Zayn me detuvo e hizo un gesto con la cabeza indicando que entrara en la casa, me daba cosa ir sola, pero entré. Una sensación de calor inundó mi cuerpo, el suelo era de madera oscura, las paredes eran de un blanco roto, cubiertas de marcos de fotos, no me fije mucho en las fotos. Justo a la derecha estaba la escalera y a la izquierda tres puertas y al final, una, que pude notar que era la cocina.
Me daba cosa subir las escaleras, luego Zayn me enseñaría la casa, supongo. Entonces Zayn cruzó la puerta en cada mano llevaba una mochila, las dejo en la puerta y me sonrió, yo le devolví la sonrisa.
- ¿Qué tal?- me dijo.
- Bien- dice afirmando con la cabeza.
- ¿Quién a llegado a casa?- oí la voz de un hombre, mayor, detrás de mi.
Zayn miró por encima de mi hombro y una sonrisa cubrió su cara.
- Abuelo- dijo, su voz sonó muy alegre.
Me di la vuelta y me encontré con un hombre mayor, algo gordito y medio calvo, me daba mucha ternura su rostro y daban ganas de abrazarlo. Sonreí y el hombre me sonrió. Zayn fue hacia él y lo abrazo.
- ¿Cómo están?- le preguntó- ¿Y la abuela?
- Bien, estamos bien. Pues ayudando a tu madre con la comida…- el hombre me miró- Y ella es…
- _______ mi… novia- dijo sonriendo.
- -Mis mejillas se sonrojaron. Fui hacia el hombre y le tendí mi mano- Encantada de conocerle.
- ______, él es mi abuelo, Bruce.
Volví a sonreír.
- Muy guapa, sabes elegir bien ¡eh!- Bruce le dió un codazo a Zayn.
Zayn rió con su abuelo, yo me sonrojé aún más.
- Dile a la abuela que ahora la saludo, voy a llevar éstas maletas a la habitación de invitados.
- ¿Tu madre les dejó dormir juntos?- le preguntó Bruce.
- Sí- dijo Zayn afirmando con la cabeza.
Zayn cogió las maletas y empezó a subir las escaleras, yo instintivamente lo seguí, no iba estar allí, apenas conocía a nadie. La planta de arriba costaba de cuatro habitaciones. Era una casa muy simple, chica, pero sobretodo acogedora. Zayn se metió en un cuarto y yo lo seguí. Las paredes eran de un veige muy oscuro, había una cama de matrimonio y un cuarto de baños, Zayn dejó las maletas en el suelo y se giró para verme. Yo le sonreí y puse mis brazos alrededor de su cuello.
- No sabes lo que me alegra tenerte aquí conmigo- luego me dió un delicado beso en mis labios.
- Me encarta verte feliz, aquí, con tu familia.
- Me siento feliz- miró a su alrededor- me siento en casa. Espero que te guste mi familia.
- Seguro- digo sonriendo.
Deje de abrazar su cuello.
- Voy a ir a saludar a mi abuela, tu... Creo que quieres ir al baño o ponerte algo más cómodo, hoy no vamos a salir. Te espero abajo, en la cocina, al final del pasillo ¿vale? Te quiero- me besó en la frente y se alejó.
Ahora me empezaba a estorbar todo, me quité el gorro, los guantes y la bufanda, suspiré, que calor. Luego me quité el gran abrigo, me remangué un poco mi jersey y entonces estaba bien, quizás luego me pondría algo más fino, pero por ahora… Dejé todo encima de la cama, fui al baño, hice mis necesidades y luego volví al cuarto. ¿Y ahora? Mi pesadilla me seguía atormentando, así que salí del cuarto y me puse a investigar, quería encontrar el cuarto de Zayn. Primero encontré el de Tricia, era de un rosa muy pálido, la cama era como la nuestra, no tenía cuarto de baño, un cuarto muy simple. La otra puerta estaba cerrada, el otro era un baño y el otro por fin era el de Zayn.
Era de un azul metálico oscuro, los muebles negros. Por lo menos, no todo era como en mi sueño, todo negro. Me dio un escalofrío. Entré, empecé a toquetear las cosas, había trofeos de baloncesto, de atletismo, de fútbol… Cogí un marco entre mis manos, salían en la foto: una Tricia muy joven, supongo que él bebé es Zayn y un hombre, también muy joven ¿su padre? Dejé la foto donde antes, abrí una caja pequeña azul… estaba vacía, me agache bajó el escritorio… había como un compartimento secreto, lo saque a la fuerza y cayo un paquete de cigarros al suelo, lo cogí entre mis manos y suspiré. Me senté en la cama y al colocar mis pies con la parte de debajo de la cama, sonó como si hubiera cristal, me agaché y miré, había dos botellas de alcohol…
- Al parecer mi madre no ha entrado en mi cuarto desde principios de verano...
Asustada miré de donde venía esa voz, Zayn estaba apoyado en el marco de la puerta, me miró y sonrió. Vino y se sentó a mi lado.
- Que asco ¿no? – dijo observando su cuarto- Este verano fue un verdadero asco.
Por ahora parecía normal, quitado el paquete de tabaco y las botellas… Pero a lo mejor había más escondido.
- - me reí- Esto no es nada con mi pesadilla.
Zayn me miró extrañado, yo negué con la cabeza.
- Nada, déjalo.
- ¿Qué has soñado?
- No me apetece recordarlo…
Zayn se levanto y me tendió la mano.
- Mi abuela te quiere conocer- dijo sonriendo.
Me levanté cogiendo su mano. Zayn me rodeo la cintura con sus manos y me besó los labios, agarré el cuello de su camiseta y lo acerque más a mi, él me atrapó el trasero y estábamos más que cerca. Puse sus manos en su pecho alejándolo, mi respiración estaba agitada, gemí.
- Pues no la hagamos esperar- dije sonriendo.
Bajamos las escaleras cogidos de la mano, me llevó hasta la cocina, donde estaban: su madre cocinando algo y su abuela cortando unas verduras. Cuando entramos, las dos se giraron y nos sonrieron, les devolví la sonrisa.
- Abuela, ella es ______ mi novia. ______ ella es Diane, mi abuela.
Fui hacia ella y le di dos besos, Diane puso su mano en mi hombro.
- Muy guapa- dijo sonriendo.
- Gracias- dije sonrojándome.
Era bajita, el pelo lo tenía más o menos por los hombros, su vestimenta estaba tapada por un delantal, al igual que su abuelo su rostro era muy dulce y daban ganas de abrazarla.
- ¿Puedo ayudar en algo?- pregunté.
- Oh, no, querida. Acaban de llegar ¿quieren algo de comer?- dijo Tricia.
Miré a Zayn, la verdad es que con lo nerviosa que estaba no me apetecía nada. Miré a Tricia.
- No gracias, todavía tengo el estómago revuelto por el autobús.
Tricia sonrió y siguió con lo suyo. Yo me coloqué al lado de Zayn y me apoyé en él, Zayn pasó un brazo por mi cintura. Tricia empezó a hacerme las típicas preguntas de siempre, de dónde era, ¿y mis padres?, si tenía hermanos. Me costó hablar de mi familia, no me gustaba estar mintiéndoles. Pero Zayn me abrazaba más fuerte.
- ¿Y te han dejado pasar las navidades aquí?
- Pues…
Entonces pegaron al timbre. Salvada por la campana, nunca mejor dicho. Me separé de Zayn y miré a la puerta.
- Voy yo- gritó Bruce.
Entonces Zayn me volvió a agarrar.
- Oh ¿qué tal están muchachos?- dijo Bruce.
- Bien- dijeron a coro dos chicos.
Noté que Zayn se tensaba. Lo miré.
- ¿Qué pasa?
- Nada –Zayn hizo una mueca.
Quien había entrado no agradaba a Zayn o al revés.
- ¿Y Tricia? Nuestras madres han echo unas cosas y se lo queríamos dar- dijo un chico.
- Está en la cocina… Con Diane y alguien más- dijo Bruce.
- ¿Quién?- preguntó el otro chico.
- Pasen- dijo Bruce.
Y escuché como se cerraba la puerta. Oímos unos pasos que se acercaban, Zayn se tensaba más. Acaricié su mano. Entonces la cocina entraron dos chicos, de nuestra edad. Uno tenía el pelo corto y el otro un poco de rizos. Miraron a Diane y Tricia, luego giraron a la vez su mirada hacia nosotros, abrieron la boca cuando nos vieron o mejor dicho, cuando vieron a Zayn. Entonces me separe un poco de él, me sentía incomoda.
- ¿Zayn?- dijeron los dos.
- Harry…- susurró Zayn- Niall…
Todavía yo no sabía quien era quien. Esperaba que Zayn los presentara, pero nada, al parecer había pasado algo entre ellos…
- Niall- dijo Tricia. El chico de pelo más corto se giró- Harry- se giró el otro- Dejen las cosas ahí- Tricia señaló una encimera vacía.
Los chicos dejaron las bandejas, Tricia les susurró algo, Zayn me apretó más fuerte la mano.
- Mamá, nos vamos arriba ¿vale?- dijo Zayn saliendo de la cocina.
- Vale hijo…- Tricia suspiró.
Cuando nos encerramos en el cuarto de invitados, Zayn se sentó en la cama y puso la cabeza entre las piernas.
- ¿Quiénes eran?- pregunté.
- Mis… Digo… Unos chicos.
- ¿Tus qué?- le pregunté.
- Mis amigos, bueno, ya no lo son… En el verano me dejaron de hablar, no les gustaba mi vida. Desde entonces no nos hablamos…
Me senté a su lado y le acaricie su cabello. No sabía exactamente que decir.
- ¿Los echas de menos?- pregunté.
Zayn me miró, sus ojos estaban un poco aguados, pero cuando parpadeó ya no había rastro de sus lágrimas. Entonces al puerta chirrió y entraron sus dos…amigos.
Zayn…- dijo Harry- Hemos hablando con Tricia.
Zayn se puso de pie enfrente de ellos.
- ¿Y? No me importa, déjenme, son especialistas en eso.
- Zayn… No fue nuestra intención, cambiaste mucho, fuiste a peor…
- Pero eso no es una escusa, eran mis amigos. Váyanse, estoy bien sin ustedes- Zayn me cogió de la mano y me levanto.
- ¿Eres ______?- preguntó Niall.
Asentí con la cabeza, temblorosa.
- Un placer conocerte- dijo y los dos me sonrieron.
Les devolví la sonrisa.
- Zayn, no seas estúpido, venimos a hacer las paces. Tricia dice que has cambiado, que ella- Harry me miró- Te ha cambiado.
- No se equivoca- dijo Zayn.
Los dos dieron un paso a delante.
- Ven, amigo, no seas rencoroso, los tres hicimos algo mal. No pasemos las fiestas enfadados, además, dentro de unos días te volverás a ir- Niall tendió su mano.
Zayn estaba dudoso, me miró y le sonreí. Entonces estrecho su mano con Niall y luego con Harry. Los tres se abrazaron, dándose golpes en la espalda.
- ¿Todas en el internado están tan buenas?- dijo Harry.
No puede evitarme sonrojarme. Niall se rió y Zayn le pegó en la cabeza.
- No seas idiota y como la mires te mato- dijo Zayn mirándolo fijamente, pero luego se rió.
- Nos alegra tenerte de nuevo, Zayn- Niall sonrió.
Tenía tres pequeños escalones de piedra gris, unas barandillas negras. Miró la casa, era de dos plantas, pequeña comparada con mi casa… Pero bueno, eso no es lo importante. El tejado es negro, la puerta es de un marrón casi negro, las ventanas tienen el marco blanco y están tapadas por unas cortinas. Zayn sube los tres escalones, deja su maleta a mi lado, me mira y sonríe, pega al timbre, se agarra las manos, nervioso.
- ¡Voy!- dice una mujer desde dentro de la casa.
Es una voz muy dulce, como la de Zayn. Miro su cara, está sonriendo de oreja a oreja. Entonces la puerta se abre lentamente. No puedo ver quien es, ya que Zayn se abalanza sobre, supongo, su madre.
- ¡Zayn!- dice la mujer.
Empiezo a oír un pequeño llanto, he oído llorar a Zayn y no es suyo, es de su madre, de… Tricia. La escena me enamoró. A los minutos Zayn se separó de su madre, se echó un poco al lado y por fin pude ver a la mujer. No era muy alta, tenía el pelo castaño agarrado en una coleta, llevaba un delantal atado a su cintura, pero llevaba unos jeans y un suéter veige. No estaba maquillada, pero tampoco es que lo necesitara, era realmente hermosa, tenía los ojos rojos por las lagrimas, pero me sonrió y su sonrisa era como la de Zayn, preciosa, alegre.
- Ella es _______- me presentó Zayn- _______, mi madre, Tricia.
Subí los tres escalones de piedras y le di dos besos a Tricia.
- Encantada de conocerte hermosa- me dijo su madre- Anda, pasen, se van a congelar ahí afuera.
Zayn bajó a por su maleta, iba a bajar a por la mía, pero Zayn me detuvo e hizo un gesto con la cabeza indicando que entrara en la casa, me daba cosa ir sola, pero entré. Una sensación de calor inundó mi cuerpo, el suelo era de madera oscura, las paredes eran de un blanco roto, cubiertas de marcos de fotos, no me fije mucho en las fotos. Justo a la derecha estaba la escalera y a la izquierda tres puertas y al final, una, que pude notar que era la cocina.
Me daba cosa subir las escaleras, luego Zayn me enseñaría la casa, supongo. Entonces Zayn cruzó la puerta en cada mano llevaba una mochila, las dejo en la puerta y me sonrió, yo le devolví la sonrisa.
- ¿Qué tal?- me dijo.
- Bien- dice afirmando con la cabeza.
- ¿Quién a llegado a casa?- oí la voz de un hombre, mayor, detrás de mi.
Zayn miró por encima de mi hombro y una sonrisa cubrió su cara.
- Abuelo- dijo, su voz sonó muy alegre.
Me di la vuelta y me encontré con un hombre mayor, algo gordito y medio calvo, me daba mucha ternura su rostro y daban ganas de abrazarlo. Sonreí y el hombre me sonrió. Zayn fue hacia él y lo abrazo.
- ¿Cómo están?- le preguntó- ¿Y la abuela?
- Bien, estamos bien. Pues ayudando a tu madre con la comida…- el hombre me miró- Y ella es…
- _______ mi… novia- dijo sonriendo.
- -Mis mejillas se sonrojaron. Fui hacia el hombre y le tendí mi mano- Encantada de conocerle.
- ______, él es mi abuelo, Bruce.
Volví a sonreír.
- Muy guapa, sabes elegir bien ¡eh!- Bruce le dió un codazo a Zayn.
Zayn rió con su abuelo, yo me sonrojé aún más.
- Dile a la abuela que ahora la saludo, voy a llevar éstas maletas a la habitación de invitados.
- ¿Tu madre les dejó dormir juntos?- le preguntó Bruce.
- Sí- dijo Zayn afirmando con la cabeza.
Zayn cogió las maletas y empezó a subir las escaleras, yo instintivamente lo seguí, no iba estar allí, apenas conocía a nadie. La planta de arriba costaba de cuatro habitaciones. Era una casa muy simple, chica, pero sobretodo acogedora. Zayn se metió en un cuarto y yo lo seguí. Las paredes eran de un veige muy oscuro, había una cama de matrimonio y un cuarto de baños, Zayn dejó las maletas en el suelo y se giró para verme. Yo le sonreí y puse mis brazos alrededor de su cuello.
- No sabes lo que me alegra tenerte aquí conmigo- luego me dió un delicado beso en mis labios.
- Me encarta verte feliz, aquí, con tu familia.
- Me siento feliz- miró a su alrededor- me siento en casa. Espero que te guste mi familia.
- Seguro- digo sonriendo.
Deje de abrazar su cuello.
- Voy a ir a saludar a mi abuela, tu... Creo que quieres ir al baño o ponerte algo más cómodo, hoy no vamos a salir. Te espero abajo, en la cocina, al final del pasillo ¿vale? Te quiero- me besó en la frente y se alejó.
Ahora me empezaba a estorbar todo, me quité el gorro, los guantes y la bufanda, suspiré, que calor. Luego me quité el gran abrigo, me remangué un poco mi jersey y entonces estaba bien, quizás luego me pondría algo más fino, pero por ahora… Dejé todo encima de la cama, fui al baño, hice mis necesidades y luego volví al cuarto. ¿Y ahora? Mi pesadilla me seguía atormentando, así que salí del cuarto y me puse a investigar, quería encontrar el cuarto de Zayn. Primero encontré el de Tricia, era de un rosa muy pálido, la cama era como la nuestra, no tenía cuarto de baño, un cuarto muy simple. La otra puerta estaba cerrada, el otro era un baño y el otro por fin era el de Zayn.
Era de un azul metálico oscuro, los muebles negros. Por lo menos, no todo era como en mi sueño, todo negro. Me dio un escalofrío. Entré, empecé a toquetear las cosas, había trofeos de baloncesto, de atletismo, de fútbol… Cogí un marco entre mis manos, salían en la foto: una Tricia muy joven, supongo que él bebé es Zayn y un hombre, también muy joven ¿su padre? Dejé la foto donde antes, abrí una caja pequeña azul… estaba vacía, me agache bajó el escritorio… había como un compartimento secreto, lo saque a la fuerza y cayo un paquete de cigarros al suelo, lo cogí entre mis manos y suspiré. Me senté en la cama y al colocar mis pies con la parte de debajo de la cama, sonó como si hubiera cristal, me agaché y miré, había dos botellas de alcohol…
- Al parecer mi madre no ha entrado en mi cuarto desde principios de verano...
Asustada miré de donde venía esa voz, Zayn estaba apoyado en el marco de la puerta, me miró y sonrió. Vino y se sentó a mi lado.
- Que asco ¿no? – dijo observando su cuarto- Este verano fue un verdadero asco.
Por ahora parecía normal, quitado el paquete de tabaco y las botellas… Pero a lo mejor había más escondido.
- - me reí- Esto no es nada con mi pesadilla.
Zayn me miró extrañado, yo negué con la cabeza.
- Nada, déjalo.
- ¿Qué has soñado?
- No me apetece recordarlo…
Zayn se levanto y me tendió la mano.
- Mi abuela te quiere conocer- dijo sonriendo.
Me levanté cogiendo su mano. Zayn me rodeo la cintura con sus manos y me besó los labios, agarré el cuello de su camiseta y lo acerque más a mi, él me atrapó el trasero y estábamos más que cerca. Puse sus manos en su pecho alejándolo, mi respiración estaba agitada, gemí.
- Pues no la hagamos esperar- dije sonriendo.
Bajamos las escaleras cogidos de la mano, me llevó hasta la cocina, donde estaban: su madre cocinando algo y su abuela cortando unas verduras. Cuando entramos, las dos se giraron y nos sonrieron, les devolví la sonrisa.
- Abuela, ella es ______ mi novia. ______ ella es Diane, mi abuela.
Fui hacia ella y le di dos besos, Diane puso su mano en mi hombro.
- Muy guapa- dijo sonriendo.
- Gracias- dije sonrojándome.
Era bajita, el pelo lo tenía más o menos por los hombros, su vestimenta estaba tapada por un delantal, al igual que su abuelo su rostro era muy dulce y daban ganas de abrazarla.
- ¿Puedo ayudar en algo?- pregunté.
- Oh, no, querida. Acaban de llegar ¿quieren algo de comer?- dijo Tricia.
Miré a Zayn, la verdad es que con lo nerviosa que estaba no me apetecía nada. Miré a Tricia.
- No gracias, todavía tengo el estómago revuelto por el autobús.
Tricia sonrió y siguió con lo suyo. Yo me coloqué al lado de Zayn y me apoyé en él, Zayn pasó un brazo por mi cintura. Tricia empezó a hacerme las típicas preguntas de siempre, de dónde era, ¿y mis padres?, si tenía hermanos. Me costó hablar de mi familia, no me gustaba estar mintiéndoles. Pero Zayn me abrazaba más fuerte.
- ¿Y te han dejado pasar las navidades aquí?
- Pues…
Entonces pegaron al timbre. Salvada por la campana, nunca mejor dicho. Me separé de Zayn y miré a la puerta.
- Voy yo- gritó Bruce.
Entonces Zayn me volvió a agarrar.
- Oh ¿qué tal están muchachos?- dijo Bruce.
- Bien- dijeron a coro dos chicos.
Noté que Zayn se tensaba. Lo miré.
- ¿Qué pasa?
- Nada –Zayn hizo una mueca.
Quien había entrado no agradaba a Zayn o al revés.
- ¿Y Tricia? Nuestras madres han echo unas cosas y se lo queríamos dar- dijo un chico.
- Está en la cocina… Con Diane y alguien más- dijo Bruce.
- ¿Quién?- preguntó el otro chico.
- Pasen- dijo Bruce.
Y escuché como se cerraba la puerta. Oímos unos pasos que se acercaban, Zayn se tensaba más. Acaricié su mano. Entonces la cocina entraron dos chicos, de nuestra edad. Uno tenía el pelo corto y el otro un poco de rizos. Miraron a Diane y Tricia, luego giraron a la vez su mirada hacia nosotros, abrieron la boca cuando nos vieron o mejor dicho, cuando vieron a Zayn. Entonces me separe un poco de él, me sentía incomoda.
- ¿Zayn?- dijeron los dos.
- Harry…- susurró Zayn- Niall…
Todavía yo no sabía quien era quien. Esperaba que Zayn los presentara, pero nada, al parecer había pasado algo entre ellos…
- Niall- dijo Tricia. El chico de pelo más corto se giró- Harry- se giró el otro- Dejen las cosas ahí- Tricia señaló una encimera vacía.
Los chicos dejaron las bandejas, Tricia les susurró algo, Zayn me apretó más fuerte la mano.
- Mamá, nos vamos arriba ¿vale?- dijo Zayn saliendo de la cocina.
- Vale hijo…- Tricia suspiró.
Cuando nos encerramos en el cuarto de invitados, Zayn se sentó en la cama y puso la cabeza entre las piernas.
- ¿Quiénes eran?- pregunté.
- Mis… Digo… Unos chicos.
- ¿Tus qué?- le pregunté.
- Mis amigos, bueno, ya no lo son… En el verano me dejaron de hablar, no les gustaba mi vida. Desde entonces no nos hablamos…
Me senté a su lado y le acaricie su cabello. No sabía exactamente que decir.
- ¿Los echas de menos?- pregunté.
Zayn me miró, sus ojos estaban un poco aguados, pero cuando parpadeó ya no había rastro de sus lágrimas. Entonces al puerta chirrió y entraron sus dos…amigos.
Zayn…- dijo Harry- Hemos hablando con Tricia.
Zayn se puso de pie enfrente de ellos.
- ¿Y? No me importa, déjenme, son especialistas en eso.
- Zayn… No fue nuestra intención, cambiaste mucho, fuiste a peor…
- Pero eso no es una escusa, eran mis amigos. Váyanse, estoy bien sin ustedes- Zayn me cogió de la mano y me levanto.
- ¿Eres ______?- preguntó Niall.
Asentí con la cabeza, temblorosa.
- Un placer conocerte- dijo y los dos me sonrieron.
Les devolví la sonrisa.
- Zayn, no seas estúpido, venimos a hacer las paces. Tricia dice que has cambiado, que ella- Harry me miró- Te ha cambiado.
- No se equivoca- dijo Zayn.
Los dos dieron un paso a delante.
- Ven, amigo, no seas rencoroso, los tres hicimos algo mal. No pasemos las fiestas enfadados, además, dentro de unos días te volverás a ir- Niall tendió su mano.
Zayn estaba dudoso, me miró y le sonreí. Entonces estrecho su mano con Niall y luego con Harry. Los tres se abrazaron, dándose golpes en la espalda.
- ¿Todas en el internado están tan buenas?- dijo Harry.
No puede evitarme sonrojarme. Niall se rió y Zayn le pegó en la cabeza.
- No seas idiota y como la mires te mato- dijo Zayn mirándolo fijamente, pero luego se rió.
- Nos alegra tenerte de nuevo, Zayn- Niall sonrió.
Capítulo 47 ♥
- No, pero no creo les haga mucha gracia al conductor- dije riendo.
Zayn apartó su mano de mi muslo y se separó un poquito de mí.
- Zayn – le llamé.
- ¿Si nena?
- ¿Cuánto falta?- pregunté, me dolían las piernas de tanto autobús, los 15 minutos no habían sido suficiente.
- - Zayn miró por la ventana- No mucho.
- ¿Me da tiempo de pegar una siestita?- le mire a los ojos.
- - Me sonrió- Por supuesto. ¿Me das permiso para observarte mientras duermas?
- - me reí- Claro.
Entonces me acomodé más en el hombro de Zayn. Habían pasado más de dos meses… No fueron nada fuera de lo normal, Liam y Zayn intentaban no acercarse mucho, yo mantenía una relación de amistad con Liam y seguía totalmente enamorada de Zayn. Busqué su otra mano y se la agarré. Respiré y el aire rebotó de mi bufando a mis gafas y se me empañaron los cristales. Que asco de invierno, es broma, amo el invierno, amo el frío aunque no lo parezca. Bostecé y me tapé la boca corriendo. Tenía miedo de no gustarle a su madre… ¿Cómo me dijo que se llamaba? Empezaba por T…
- Zayn- dije tímida- ¿Cómo se llamaba?
- Trisha- me recordó riéndose.
- Gracias.
Zayn me apretujó más a él.
- No sabes cuanto te quiero- me susurró.
Mis mejillas se tiñeron de un leve rojo, no me acababa de acostumbrar.
- Yo también te quiero- dije sonriendo.
- Ya te dejo dormir.
Me empezó a mecer suavemente, mis parpados me pesaban.
- Ah, una cosa… cuando lleguemos, la semana que vamos a estar allí, te contaré todo… te contaré mi pasado.
Su voz empezó fuerte pero fue disminuyendo apenas escuche la última palabra, iba a asentirle con la cabeza pero se me cerraron los ojos.
Una habitación negra, pero las botellas de distintas bebidas alcohólicas estaban por el suelo, había una cama enorme en ella había 5 chicas desnudas, gritando, algunas tenían su feminidad sangrado, deduje que eran vírgenes. La habitación olía a tabaco y una bebida desconocida para mi olfato, normal, no suelo beber. También vi jeringas por el suelo y botes de pastillas, me daban ganas de vomitar. Un espejo apareció delante de mi, pegué un grito ahogador cuando me vi reflejada en él. Llevaba un top negro de látex, que parece un sujetador, una mini mini falda negra de látex, unas medias de rejillas negras, rotas. Unos tacones negro de plataforma, no llevaba gafas, mis uñas eran largas y también negras, en una de mis manos tenía un cigarro y en la otra una botella de whisky. Mis labios estaban pintados de un rojo demasiado fuerte y tenía un piercing en mi labio inferior y otro en mi nariz. Mis ojos estaban oscurecidos, no brillaban tanto como antes y tenía la ralla de abajo y de arriba negras, muy marcadas.
Di unos cuantos pasos hacia atrás asustada de mi misma, pero algo me lo evitó. Una mano en mi cintura y una cabeza en mi hombro izquierdo que me besaba el cuello. Me miré asustada al espejo y era la cabeza de Zayn. Él miró al espejo, luego miró toda la sala y luego volvió a mirar al espejo.
- Bienvenida a mi vida- dijo sonriendo.
Su voz no era tan dulce como recordaba, era una voz en la cual se notaba mucho dolor, sus ojos amarillos eran de un castaño oscuro. Me daba miedo este Zayn. Parpadeé queriendo despertarme de este amargo sueño, pero nada, cuando abrí los ojos Zayn no estaba detrás de mi, lo busqué, estaba en la cama, tocando a esas chicas. Me tapé los ojos y aparecí en la cama, con Zayn encima de mi, penetrándome, su forma de hacerme el amor me daba asco, en una mano llevaba una botella de alcohol y con la otra me masajeaba mi seno izquierdo. ¿Ésta era su vida? No me la imaginaba así, no, ésta no podía ser su vida. Me tapé los ojos negando lo que estaba pensando, Zayn me penetró fuertemente y grité.
- ¡______! ¡______!- oí una voz.
Me empezaron a mover y abrí los ojos. Zayn, mi Zayn estaba moviéndome la cara.
- ¿Estas bien cielo?- me susurró.
Asentí con la cabeza todavía asustada. Me estremecí y me acurruqué en mi sillón.
- Eh, amor ¿qué has soñado? – Zayn me acarició la cara.
Moví mi cabeza y la aparté de su mano. Unas cuantas lágrimas salieron de mi cara, me abalancé sobre los brazos de Zayn y empecé a llorar como un bebé, él me acariciaba la cabeza.
- ¿Una pesadilla?- me susurra con su tono de voz más dulce.
- Una pesadilla muy mala- dije recordándola.
Reprimí el llanto y me separé un poco de él. Lo miré a los ojos, tenían ese brillo de siempre, ese color amarillo de siempre, su voz sonaba dulce, melosa y dura, era su voz de siempre. Entonces me miré a mi, seguía teniendo mis jeans, mi abrigo, mis guantes, mi bufanda y mi gorro lo tenía Zayn en sus manos. Lo miré.
- Zayn se rió- Te moviste mucho y se te calló- me lo dió.
Me avergoncé y lo cogí. Miré por la ventana, ya no era solo un paisaje nevado, se empezaban a ver pequeñas casas cubiertas de nieve, coches cubiertos de nieve y niños chicos corriendo y jugando por la acera.
- Falta poco –la voz de Zayn sonó en mi oído.
Giré mi cara, la sonrisa de Zayn aumentaba por minutos, las calles le empezaban a resultar conocidas.
-Muy poco- dijo emocionado.
Estaba empezando a ponerme nerviosa, Zayn seguía sonriendo, solo en pocos momentos sonreía tanto. Zayn agarró más fuerte su mano a mi cintura y entonces lo supuse, el bus paró y oímos como las puertas se abrían.
- Nuestra parada- me susurro Zayn.
Zayn apartó su mano de mi muslo y se separó un poquito de mí.
- Zayn – le llamé.
- ¿Si nena?
- ¿Cuánto falta?- pregunté, me dolían las piernas de tanto autobús, los 15 minutos no habían sido suficiente.
- - Zayn miró por la ventana- No mucho.
- ¿Me da tiempo de pegar una siestita?- le mire a los ojos.
- - Me sonrió- Por supuesto. ¿Me das permiso para observarte mientras duermas?
- - me reí- Claro.
Entonces me acomodé más en el hombro de Zayn. Habían pasado más de dos meses… No fueron nada fuera de lo normal, Liam y Zayn intentaban no acercarse mucho, yo mantenía una relación de amistad con Liam y seguía totalmente enamorada de Zayn. Busqué su otra mano y se la agarré. Respiré y el aire rebotó de mi bufando a mis gafas y se me empañaron los cristales. Que asco de invierno, es broma, amo el invierno, amo el frío aunque no lo parezca. Bostecé y me tapé la boca corriendo. Tenía miedo de no gustarle a su madre… ¿Cómo me dijo que se llamaba? Empezaba por T…
- Zayn- dije tímida- ¿Cómo se llamaba?
- Trisha- me recordó riéndose.
- Gracias.
Zayn me apretujó más a él.
- No sabes cuanto te quiero- me susurró.
Mis mejillas se tiñeron de un leve rojo, no me acababa de acostumbrar.
- Yo también te quiero- dije sonriendo.
- Ya te dejo dormir.
Me empezó a mecer suavemente, mis parpados me pesaban.
- Ah, una cosa… cuando lleguemos, la semana que vamos a estar allí, te contaré todo… te contaré mi pasado.
Su voz empezó fuerte pero fue disminuyendo apenas escuche la última palabra, iba a asentirle con la cabeza pero se me cerraron los ojos.
Una habitación negra, pero las botellas de distintas bebidas alcohólicas estaban por el suelo, había una cama enorme en ella había 5 chicas desnudas, gritando, algunas tenían su feminidad sangrado, deduje que eran vírgenes. La habitación olía a tabaco y una bebida desconocida para mi olfato, normal, no suelo beber. También vi jeringas por el suelo y botes de pastillas, me daban ganas de vomitar. Un espejo apareció delante de mi, pegué un grito ahogador cuando me vi reflejada en él. Llevaba un top negro de látex, que parece un sujetador, una mini mini falda negra de látex, unas medias de rejillas negras, rotas. Unos tacones negro de plataforma, no llevaba gafas, mis uñas eran largas y también negras, en una de mis manos tenía un cigarro y en la otra una botella de whisky. Mis labios estaban pintados de un rojo demasiado fuerte y tenía un piercing en mi labio inferior y otro en mi nariz. Mis ojos estaban oscurecidos, no brillaban tanto como antes y tenía la ralla de abajo y de arriba negras, muy marcadas.
Di unos cuantos pasos hacia atrás asustada de mi misma, pero algo me lo evitó. Una mano en mi cintura y una cabeza en mi hombro izquierdo que me besaba el cuello. Me miré asustada al espejo y era la cabeza de Zayn. Él miró al espejo, luego miró toda la sala y luego volvió a mirar al espejo.
- Bienvenida a mi vida- dijo sonriendo.
Su voz no era tan dulce como recordaba, era una voz en la cual se notaba mucho dolor, sus ojos amarillos eran de un castaño oscuro. Me daba miedo este Zayn. Parpadeé queriendo despertarme de este amargo sueño, pero nada, cuando abrí los ojos Zayn no estaba detrás de mi, lo busqué, estaba en la cama, tocando a esas chicas. Me tapé los ojos y aparecí en la cama, con Zayn encima de mi, penetrándome, su forma de hacerme el amor me daba asco, en una mano llevaba una botella de alcohol y con la otra me masajeaba mi seno izquierdo. ¿Ésta era su vida? No me la imaginaba así, no, ésta no podía ser su vida. Me tapé los ojos negando lo que estaba pensando, Zayn me penetró fuertemente y grité.
- ¡______! ¡______!- oí una voz.
Me empezaron a mover y abrí los ojos. Zayn, mi Zayn estaba moviéndome la cara.
- ¿Estas bien cielo?- me susurró.
Asentí con la cabeza todavía asustada. Me estremecí y me acurruqué en mi sillón.
- Eh, amor ¿qué has soñado? – Zayn me acarició la cara.
Moví mi cabeza y la aparté de su mano. Unas cuantas lágrimas salieron de mi cara, me abalancé sobre los brazos de Zayn y empecé a llorar como un bebé, él me acariciaba la cabeza.
- ¿Una pesadilla?- me susurra con su tono de voz más dulce.
- Una pesadilla muy mala- dije recordándola.
Reprimí el llanto y me separé un poco de él. Lo miré a los ojos, tenían ese brillo de siempre, ese color amarillo de siempre, su voz sonaba dulce, melosa y dura, era su voz de siempre. Entonces me miré a mi, seguía teniendo mis jeans, mi abrigo, mis guantes, mi bufanda y mi gorro lo tenía Zayn en sus manos. Lo miré.
- Zayn se rió- Te moviste mucho y se te calló- me lo dió.
Me avergoncé y lo cogí. Miré por la ventana, ya no era solo un paisaje nevado, se empezaban a ver pequeñas casas cubiertas de nieve, coches cubiertos de nieve y niños chicos corriendo y jugando por la acera.
- Falta poco –la voz de Zayn sonó en mi oído.
Giré mi cara, la sonrisa de Zayn aumentaba por minutos, las calles le empezaban a resultar conocidas.
-Muy poco- dijo emocionado.
Estaba empezando a ponerme nerviosa, Zayn seguía sonriendo, solo en pocos momentos sonreía tanto. Zayn agarró más fuerte su mano a mi cintura y entonces lo supuse, el bus paró y oímos como las puertas se abrían.
- Nuestra parada- me susurro Zayn.
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